Este archivo es una colección de apuntes y observaciones acerca de la vida cristiana. La colección crecerá poco a poco. Siempre será un proyecto 'en construcción' y ninguna sección llegará a ser 'completa.' Para mis apuntes sobre otros temas, favor de consultar nuestro índice completo

Última actualización del presente documento: 14-12-2016

David Gifford

.Instrucciones

Asuntos introductorios

El cuerpo y la salud

El descanso y la recreación

El matrimonio, la sexualidad y la familia

El trabajo y las finanzas

La autoestima

La cultura y la sociedad

La ética

La religión y la espiritualidad

Las actitudes, las virtudes y los valores

Las emociones y los deseos

Las relaciones interpersonales

Diccionarios

Rodney J. Hunter, gen. ed., Dictionary of Pastoral Care and Counseling. (Nashville, Abingdon Press, 1990)

Libros

Max Anders, Brave New Discipleship. (Nashville: Thomas Nelson, 2015)

Robert Banks, Redeeming the Routines. (Wheaton, IL: Victor Books, 1993)

Marietta McCarty, How Philosophy Can Save Your Life. (New York: Penguin Group, 2009)

John Piper, Desiring God: 10th anniversary edition. (Colorado Springs: Multnomah, 1996)

Cornelius Plantinga, Engaging God's World. (Grand Rapids: Wm. B. Eerdmans, 2002)

Robert Rowland Smith, Breakfast with Socrates. (New York, Simon and Schuster, 2009)

Alberto M. Wolters, La creación recuperada. (Dordt, IA: Dordt Press, 2005)

Recursos en línea

Alain de Botton, "On Finding the ‘Right’ Person", accesado en 2016 en http://www.thebookoflife.org/match-com-breaks-up-marriages/

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  • Las citas entre comillas son citas exactas en español, o traducciones mías de citas en inglés. La información bibliográfica aparece en la .Bibliografía de recursos consultados.
  • Los apuntes donde indico la fuente sin comillas son apuntes donde resumo la fuente en mis propias palabras, o adapto las palabras de la fuente de manera machacada, resumiendo, parafraseando, omitiendo y añadiendo palabras a mi gusto, sin rigor académico.
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«Dios es más glorificado en nosotros mientras más encontramos nuestra satisfacción en él.» (John Piper, Desiring God, 30)

«Lo único que necesita el mal para triunfar es que los hombres buenos no hagan nada». (Edmund Burke)


«Cada persona es culpable de todo el bien que omitió hacer.» (Voltaire)

Arete en el Nuevo Testamento

Bavinck dice que la palabra arete (la palabra griega para la virtud que aparece en los filósofos) es antropocéntrica y tiene poca conotación religiosa. «Puede que sea la razón que el Nuevo Testamento en griego infrecuentemente usa la palabra...» (63)

  • «Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad.» (Filipenses 4.8)

  • «Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia» (2 Pedro 1.3)

  • «...vosotros también, poniendo toda diligencia por esto mismo, añadid a vuestra fe virtud; a la virtud, conocimiento;» (2 Pedro 1.5)

J. H. Bavinck, The Church between temple and mosque. (Grand Rapids: Wm. B. Eerdmans, 1966), 63.

El texto bíblico clave acerca de la autoestima es Romanos 12.3:

«Por la gracia que se me ha dado, les digo a todos ustedes: Nadie tenga un concepto de sí más alto que el que debe tener, sino más bien piense de sí mismo con moderación, según la medida de fe que Dios le haya dado.» (NVI)


Cuatro factores humanos que afectan la autoestima

  • El grado que fuimos consentidos o neglegidos cuando éramos niños. Los niños consentidos por lo general desarrollan una autoestima inflada (demasiado alta). Los niños neglegidos por lo general desarrollan una autoestima desinflada (demasiado baja).
  • El grado que vimos y nos asociamos con los buenos ejemplos – nuestros padres, buenas personas, héroes de libros y películas, etc
  • Cuanto fuimos alabados o insultados a través de nuestras vidas. La adulación de otros acerca de nosotros, sobre tiempo, tiene la tendencia de elevar nuestro autoestima, mientras los insultos, sobre tiempo, tienen la tendencia de bajar nuestra autoestima.
  • La relación entre nuestras expectativas para nuestras vidas, y nuestra capacidad de lograrlas. Por ejemplo, si nuestras expectativas no son realistas, si exigimos cosas de nosotros mismos que son imposibles de lograr, nuestra autoestima bajará porque nunca logramos nuestros objetivos.

DPCCC “Self-esteem”, 1132

“…la [pareja] más adecuada para nosotros no es la persona que comparte nuestros gustos, sino la persona que sabe negociar con inteligencia y sabiduría las diferencias entre nuestros gustos.” - Alain de Botton, http://www.thebookoflife.org/match-com-breaks-up-marriages/

Encontré esto en un boletín de culto que guardé. No decía quién fue el autor.

Cuando nada doy:

  • Doy un voto para cerrar la iglesia.
  • Me aprovecho de las donaciones y servicios de otros.

Cuando doy menos que el año pasado:

  • He experimentado una disminución en mis ingresos…o…
  • He cambiado mis prioridades…o…
  • Pongo en duda la necesidad del trabajo que está haciendo la iglesia.

Cuando doy menos del diez por ciento de mis ingresos:

  • Hago menos de lo que se exigía del Judío más pobre.

Cuando doy de mala gana:

  • No hallo gozo en mi ofrendar.
  • Yo soy una desilución para el Señor, porque Dios ama al dador alegre.

Cuando rehuso planear mis ofrendas por adelantado:

  • Fallo en seguir el plan de Dios de 2 Corintios 9.7.
  • Hago difícil para los líderes de la iglesia hacer los planes para el año.

Cuando doy semanalmente:

  • Ayudo a realizar el programa planeado de la iglesia.
  • Es más fácil para mi evitar la acumulación de mis obligaciones de mayordomía.
  • Encuentro satisfacción y gozo en ofrendar.
  • Obedezco el plan dado por Dios en 1 Corintios 16.2.

Cuando doy proporcionalmente:

  • Seré bendecido en mis ofrendas y seré enriquecido en toda manera, según 2 Corintios 9.11.
  • Aumentaré mis ofrendas a medida que aumentan mis ingresos.

El contenido de esta sección es un resumen del libro Los cinco lenguajes de la disculpa, por Chapman, Gary, y Jennifer Thomas (Carol Stream, IL: Tyndale, 2006). Dudo seriamente que haya mejor libro acerca de las disculpas que este. Recomiendo que todo Cristiano compre y lea este libro tan útil que me ha ayudado mucho. Lo que sigue es una modesta destilación de los puntos principales del libro. Link al libro en Amazon: Los cinco lenguajes de la disculpa (http://www.amazon.com/Cinco-Lenguajes-Disculpa-Spanish-Edition/dp/141431289X).


Nuestra resistencia a la obligación de disculparnos

Hay muchos factores por los cuales resistimos pedir perdón de otras personas:

  • La persona con orgullo o con falta de amor resiste la necesidad de humillarse ante la otra persona
  • La persona con baja autoestima o timidez tiene miedo de ser rechazado
  • La persona con flojera no quiere hacer el esfuerzo emocional de ir y pedir perdón
  • Muchas personas no saben hacerlo bien

Por qué los Cristianos deben ser buenos para disculparse

Los Cristianos deben ser especialmente aptos para pedir perdón, por varias razones:

  • Su conversión fue en base a la confesión de sus pecados y la salvación por la gracia y la misericordia de Dios
  • La vida devocional del Cristiano incluye la confesión de los pecados de manera regular
  • El Cristianismo enfatiza la cualidad de humildad, un requisito para pedir el perdón

Momentos cuando decir “lo siento” es inapropiado

Aunque pedir perdón por nuestras ofensas es sumamente importante, hay formas en que algunas personas piden perdón cuando no deben hacerlo:

  • Algunos dicen “lo siento” cuando no lo sienten
  • Algunos dicen “lo siento” en lugar de cambiar su forma de ser
  • Algunos dicen “lo siento” cuando no es su culpa, porque tienen una baja autoestima

Cinco formas de disculparse

Chapman y Thomas distinguen cinco formas de disculparse:

  1. Expresar nuestro arrepentimiento (“Lo siento”)
  2. Aceptar nuestra responsabilidad (“me equivoqué”, “Fue mi culpa”)
  3. Intentar restituir (“¿qué puedo hacer para arreglarlo?”)
  4. Arrepentirse genuinamente (“Intentaré no volver a cometer la ofensa”)
  5. Pedir perdón (“¿me perdonas, por favor?”)

Chapman y Thomas dicen que cada persona tiene su propio lenguaje de la disculpa: la manera en que se disculpa a si mismo, y la forma en que le gusta escuchar las disculpas de otros. Ellos dicen que muchas veces la disculpa no se comunica claramente, porque el ofensor se disculpa en su lenguaje, mientras la víctima espera una disculpa que enfatiza otro lenguaje. Ellos recomiendan que conozcamos el “lenguaje preferido” de nuestros seres queridos, para usar ese lenguaje cuando nos disculpamos con ellos.

Chapman, Gary, y Jennifer Thomas, Los cinco lenguajes de la disculpa. (Carol Stream, IL: Tyndale, 2006)

Algunos textos bíblicos acerca de pedir el perdón de otros

  • Mateo 5.23-26: Debemos reconciliarnos con los que hemos ofendido como prerrequisito a un culto auténtico a Dios
  • Lucas 19.8-10: Zaqueo mostró su arrepentimiento haciendo restitución a los que él había defraudado
  • Santiago 5.16: Una exhortación a que confesemos nuestras ofensas

Más información acerca de “expresar nuestro arrepentimiento”

Este tipo de disculpa demuestra que podemos ver el problema desde la perspectiva de la otra persona.

Ejemplos de expresar el arrepentimiento

  • “Sé que mis palabras te lastimaron. Lo siento mucho.”
  • “Yo debería de haber tenido más consideración / cuidado.”
  • “Nunca quise lastimarte, pero veo que lo hice. Lo que hice me hace sentir horrible.”

Consejos acerca de la expresión de nuestro arrepentimiento

  • Es importante expresar específicamente la cosa por la cual estás arrepentido. Decir “Siento haberte lastimado con mi broma” es más eficaz que un sencillo “Lo siento.”
  • Es importante no usar tu disculpa para manipular a la persona. No es justo ser exigente con la víctima, diciendo cosas como, “Ya me disculpé, así que tienes que perdonarme”, o “Ya me disculpé, así que tú debes disculparte conmigo también.”
  • Es importante evitar la palabra “Pero” cuando nos disculpamos. Mejor es aceptar nuestra responsabilidad sin excusar o justificarnos, diciendo cosas como:
    • Lo siento – PERO – fue tu culpa
    • Lo siento – PERO – si tú no hubieras hecho x…
    • Lo siento – PERO – estuve enojado, etc…
    • Lo siento – PERO – tienes que entenderlo desde mi punto de vista…

Chapman, Gary, y Jennifer Thomas, Los cinco lenguajes de la disculpa. (Carol Stream, IL: Tyndale, 2006)


Más información acerca de “aceptar la responsabilidad”

Es fácil poner excusas y justificaciones por lo que hacemos:

  • Mi día fue horrible
  • Estuve de apuros
  • Estuve distraído
  • Tú me provocaste
  • Tú lo merecías

No negamos que estos factores afectan nuestras emociones en todo momento. Pero seguimos siendo responsables de nuestras acciones, reacciones, y palabras. Tenemos el derecho de sentir como nos sentimos: enojado, presionado, triste, cansado, etc. Pero nunca tenemos el derecho de lastimar a otros con nuestras palabras o nuestro comportamiento.

Ejemplos de aceptar nuestra responsabilidad

  • "La culpa fue mía."
  • "No hay excusa por lo que hice."
  • "Si sólo hubiera pensado antes de actuar."
  • "Lo que dije fue irresponsable."

Chapman, Gary, y Jennifer Thomas, Los cinco lenguajes de la disculpa. (Carol Stream, IL: Tyndale, 2006)


Más información acerca de “intentar hacer restitución”

Este tipo de disculpa es importante cuando hubo consecuencias dañinas o una pérdida por causa de nuestra ofensa:

  • Consecuencias financieras
  • Daño físico
  • Relaciones dañadas
  • Reputacíones dañadas
  • Confianza perdida

Ejemplos de expresar nuestro deseo de hacer restitución

  • “¿Qué puedo hacer para mostrarte que te quiero?”
  • “¿Hay algo que puedo hacer para reparar el daño?”
  • “¿Te ayudaría si yo hiciera X?”
  • “¿Qué considerarías una restitución apropiada?”

Chapman, Gary, y Jennifer Thomas, Los cinco lenguajes de la disculpa. (Carol Stream, IL: Tyndale, 2006)


Más información acerca de “arrepentirse genuinamente”

A veces se cansa de escuchar “Lo siento”. Queremos que la persona cambie su conducta y sus actitudes. El cambio muchas veces toma tiempo. Pero es importante que la víctima escuche que la persona quiere hacer el intento de empezar a cambiarse.

Ejemplos de expresar el desero de arrepentirse de verdad:

  • “Quiero cambiar de verdad”
  • “¿Qué puedo hacer para evitar que esto suceda de nuevo?”
  • “Sé que no seré perfecto, pero quiero hacer el intento”
  • “Me gustaría que me ayudes a cambiar esto acerca de mí”

Sin embargo, es importante no decir estas cosas sin formular un plan para cambiarnos. Sin un plan con pasos concretos, las buenas intenciones no se realizarán. Y por un lado nosotros no habremos cambiado, y por otro lado la víctima puede concluir que nuestras palabras eran una mentira.

Chapman, Gary, y Jennifer Thomas, Los cinco lenguajes de la disculpa. (Carol Stream, IL: Tyndale, 2006)


Más información acerca de “pedir perdón”

Este tipo de disculpa demuestra que valoramos nuestra relación con la persona que ofendimos.

Este paso requiere pasar la batuta a la otra persona. Les damos la decisión y el poder para perdonarnos o no.

Ejemplos de pedir perdón

  • "Quiero pedir tu perdón"
  • "Cuando estés listo, espero que me puedas perdonar"

El perdón es dificil para la victima. Así que es de pedirlo y tener paciencia, no de exigirlo. Si valoramos a la persona, y si reconocemos la gravedad de lo que hicimos, no presionaremos a la víctima a que nos perdone de inmediato.

Chapman, Gary, y Jennifer Thomas, Los cinco lenguajes de la disculpa. (Carol Stream, IL: Tyndale, 2006)


Los beneficios personales de disculparnos

Llegamos a ser personas:

  • responsables
  • humildes
  • atentas / consideradas
  • vulnerables

El amor como el cumplimiento de la ley de Dios en el NT

Jesús y casi todos los autores del Nuevo Testamento afirman abiertamente que el amor es el cumplimiento de la ley de Dios del Antiguo Testamento:

Jesús en Mateo:

Mateo 22.39: “Jesús le dijo: – “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente”. Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. De estos dos mandamientos dependen toda la Ley y los Profetas.”

Jesús en Marcos:

Marcos 12.29-31: “Jesús le respondió: – El primero de todos los mandamiento es: “Oye, Israel: el Señor nuestro Dios, el Señor uno es. Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas”. Este es el principal mandamiento. El segundo es semejante: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. No hay otro mandamiento mayor que estos.”

Pablo:

Romanos 13.9-10: “«No adulterarás, no matarás, no hurtarás, no dirás falso testimonio, no codiciarás», y cualquier otro mandamiento, en esta sentencia se resume: «Amarás a tu prójimo como a ti mismo». El amor no hace mal al prójimo; así que el cumplimiento de la Ley es el amor.”

Gálatas 5.14: “porque toda la Ley en esta sola palabra se cumple: «Amarás a tu prójimo como a ti mismo».”

Santiago:

Santiago 2.8: “Si en verdad cumplís la Ley suprema, conforme a la Escritura: «Amarás a tu prójimo como a ti mismo», bien hacéis.”

Juan:

2 Juan 5: “Y ahora te ruego, señora, no como escribiéndote un nuevo mandamiento, sino el que hemos tenido desde el principio, que nos amemos unos a otros.”


En 1 Corintios 13.13 Pablo dice que el amor es mayor en importancia que la fe y la esperanza. ¿Por qué dice esto? Porque el amor es la única de estas tres cualidades que necesitaremos en la vida eterna. En la eternidad ya no necesitaremos fe, porque nuestra fe se habrá convertido en vista. Y en la eternidad no necesitaremos esperanza, porque ya tendremos lo que esperamos. Pero siempre necesitaremos amor, porque seguiremos amando a Dios y a nuestros prójimos.


“El amor no es uno de los elementos de la vida cristiana, es el elemento.” - Juan Carlos Ortiz, Discípulo, 47.

“…el pueblo de Dios es renovado para que lleguen a ser, por fin, el sacerdocio real que vencerá al mundo, no con el amor al poder sino con el poder del amor.”- Wright, N. T. (2012-03-13). How God Became King: The Forgotten Story of the Gospels (Kindle Locations 3869-3870). Harper Collins, Inc.. Kindle Edition.


“Aún después de todo este tiempo el sol nunca dice a la tierra, “Tú me debes.” Mira lo que sucede con un amor como aquello: ¡Ilumina a todo el cielo!” - Atribuido a Hafiz de Shiraz. Traducido de http://www.flickr.com/photos/snoot/3296626972/


“…el amor cristiano pertenece más a la esfera de la acción que la de la emoción. No es una pasión involuntaria e incontrolable, sino un servicio desinteresado emprendido por una decisión deliberada.” - John R. W. Stott, The Letters of John. (Grand Rapids: Eerdmans), 209


“En su comentario acerca de Gálatas 6.10 Jerónimo relata un cuento famoso acerca del ‘bendito Juan el evangelista’ en su avanzada edad en Éfeso. Era llevado a la congregación en los brazos de sus discípulos y fue incapaz de decir nada excepto “Hijitos míos, améis unos a otros.” Al final, cansados porque siempre decía las mismas palabras, le preguntaron: “Maestro, ¿por qué siempre dices esto?” “Porque,” replicó, “es el mandamiento del Señor, y si sólo se hiciera esto, sería suficiente.” - Traducción de Stott, The Letters of John. (Grand Rapids: Eerdmans) 53.


En dos lugares el libro 1 Juan nos define el amor bíblico no como un sentimiento o una emoción, sino como la disposición de sacrificar algo de nosotros para el bien de otras personas, tal como Cristo hizo por nosotros en la cruz:

  • 1 Juan 3.16: “En esto hemos conocido el amor, en que él puso su vida por nosotros; también nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos.”
  • 1 Juan 4.9-10: “En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros: en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo para que vivamos por él. En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados.”

Filósofo André Comte-Sponville dice que no hay tema más interesante que el amor, porque si alguien dice, «No, me interesa más el dinero», eso demuestra que ama el dinero. «...ningún otro tema tiene interés si no es por el amor que encontramos en él, o por el amor que ponemos en el.» André Comte-Sponville, Ni el sexo ni la muerte (México: Paidos, 2012), p. 19.


El amor como virtud - No todos los amores son virtudes. No es una virtud amar al dinero. Sin embargo, si no amáramos a nadie, faltaríamos virtud.

André Comte-Sponville, Ni el sexo ni la muerte (México: Paidos, 2012), p. 20.


El amor como deber

Comte-Sponville lucha con este problema: ¿cómo puede Jesús ordenar el amor («Amarás a tu prójimo como a ti mismo»), cuando el amor es un sentimiento? Podemos controlar nuestras acciones, pero no nuestros sentimientos. Él da la ilustración de un padre, que puede decir a su niño, «Te ordeno que te comas las espinacas», pero no tendría sentido decirle, «Te ordeno que te gusten las espinacas».

Comte-Sponville dice que Jesús no ordena el sentimiento, el amor mismo, sino que actuemos como si amáramos. Jesús ordena que nos esforcemos por actuar conforme al ideal de amor cuando falta el amor dentro de nosotros. Que nos acerquémonos más hacia el amor.

Cuando sentimos amor por las personas (por ejemplo, por nuestros hijos), las acciones de amarlos surgen automáticamente de nuestro ser. Pero nos cuesta amar a las personas fuera de nuestra familia y amigos cercanos. A los miles de millones más nos cuesta amar. En estos casos, cuando no sentimos amor por ellos, el mandamiento nos empuja para tratarlos como si los amáramos.

[Añadiría yo que mientras más actuamos con amor hacia las personas, más fácilmente llegamos a amarlos de verdad.]

André Comte-Sponville, Ni el sexo ni la muerte (México: Paidos, 2012), p. 21-27.


El amor como el cumplimiento de todas las virtudes

Para Comte-Sponville, necesitamos las virtudes como sustitutos por el amor cuando nos falta el amor. Él da la ilustración de la generosidad:

«...cuando damos por amor, no se trata de generosidad, se trata de amor. Cuando cubrimos de regalos a nuestros hijos por Navidad, ninguno de nosotros piensa, "¡Que generoso soy!", sino más bien, "¡Cuánto los quiero!";» «...la generosidad es la virtud que consiste en dar a aquellos a quienes no amamos.» (24)

El amor toma el lugar de la generosidad y cualquier otra virtud. Cuando amamos de verdad, «no tenemos que preocuparnos por la moral.» (ibid). Lo que hacemos por deber o por moral no se hace por amor, y lo que hacemos por amor no se trata de deberes y obligaciones. Pero como no amamos como debemos, necesitamos la moral:

«¿A cuántas personas aman ustedes lo bastante como para estar liberados, con respecto a ellas, de toda obligación estrictaemente moral, de todo imperativo y de todo deber?» (25)

André Comte-Sponville, Ni el sexo ni la muerte (México: Paidos, 2012), p. 24-25.

Definición y descripciones

El arrepentimiento es el acto de renunciar al pecado y volver a Dios. Importante para el concepto del arrepentimiento es la idea de dar la vuelta: uno que camina en el pecado tiene que dar la vuelta 180º y caminar en el sentido contrario, alejándose del pecado y acercándose a Dios.


Según Louis Berkhof (486), el arrepentimiento es uno de los dos componentes de la conversión. El otro componente es la fe.


El arrepentimiento es más que el remordimiento. El remordimiento solo siente pesar por los malos hechos. El arrepentimiento decide cambiar para no volver a hacer los malos hechos. Judas Iscariote sintió remordimiento por haber traicionado a Jesús, pero no cambió. En cambio, Pedro sintió remordimiento por haber negado a Jesús, y también resolvió cambiar. Pablo hace una distinción entre las dos en 2 Corintios 7.9-11 (NVI):

"Sin embargo, ahora me alegro, no porque se hayan entristecido sino porque su tristeza los llevó al arrepentimiento. Ustedes se entristecieron tal como Dios lo quiere, de modo que nosotros de ninguna manera los hemos perjudicado. La tristeza que proviene de Dios produce el arrepentimiento que lleva a la salvación, de la cual no hay que arrepentirse, mientras que la tristeza del mundo produce la muerte. Fíjense lo que ha producido en ustedes esta tristeza que proviene de Dios: ¡qué empeño, qué afán por disculparse, qué indignación, qué temor, qué anhelo, qué preocupación, qué disposición para ver que se haga justicia!"


Según el Dictionary of Biblical Imagery, el arrepentimiento incluye los siguientes elementos:

  • Una admisión contrita del mal que uno ha cometido
  • Un deseo de ser purificado de este mal
  • Un deseo de experimentar la presencia de Dios
  • Un cambio de conducta apropiado

Hay varios versículos que demuestran que el cambio de conducta es una parte esencial del arrepentimiento:

  • "Produzcan frutos que demuestren arrepentimiento." (Mateo 3.8 NVI)
  • "a todos les prediqué que se arrepintieran y se convirtieran a Dios, y que demostraran su arrepentimiento con sus buenas obras." (Hechos 26.20 NVI)
  • "¡Recuerda de dónde has caído! Arrepiéntete y vuelve a practicar las obras que hacías al principio." (Apocalipsis 2.5 NVI)

El Catecismo de Heidelberg (preguntas 88-90) dice que hay dos componentes del arrepentimiento:

  1. La muerte del viejo hombre: "que sintamos pesar, de todo corazón, de haber ofendido a Dios con nuestros pecados, aborreciéndolos y evitándolos."
  2. La vivificación del nuevo hombre: "alegrarse de todo corazón en Dios por Cristo, y desear vivir conforme a la voluntad de Dios, así como ejercitarse en toda buena obra."

El arrepentimiento en el Antiguo Testamento


El Antiguo Testamento describe el arrepentimiento así:

  • "y cuando tú y tus hijos se vuelvan al SEÑOR tu Dios y le obedezcan con todo el corazón y con toda el alma, tal como hoy te lo ordeno, entonces el SEÑOR tu Dios restaurará tu buena fortuna y se compadecerá de ti." (Dueteronomio 30.2-3 NVI)
  • "Por eso Samuel le dijo al pueblo: «Si ustedes desean volverse al SEÑOR de todo corazón, desháganse de los dioses extranjeros y de las imágenes de Astarté. Dedíquense totalmente a servir sólo al SEÑOR, y él los librará del poder de los filisteos.»" (1 Samuel 7.3 NVI)
  • "si mi pueblo, que lleva mi nombre, se humilla y ora, y me busca y abandona su mala conducta, yo lo escucharé desde el cielo, perdonaré su pecado y restauraré su tierra." (2 Crónicas 7.14 NVI)

Los Israelitas expresaban su arrepentimiento de las siguientes maneras: gemían, rasgaban sus vestiduras, se vestían de cilicio, se golpeaban el pecho, se sentaban sobre cenizas, echaban cenizas sobre si mismos, y ayunaban.


Frecuentamente los profetas llamaban a Israel al arrepentimiento:

  • "Israelitas, ¡vuélvanse a aquel contra quien ustedes se han rebelado tan abiertamente!" (Isaías 31.6 NVI; v.t. 32.11-12)
  • "»Por tanto, adviértele al pueblo de Israel que así dice el SEÑOR omnipotente: “¡Arrepiéntanse! Apártense de una vez por todas de su idolatría y de toda práctica repugnante." (Ezequiel 14.6 NVI)
  • "»Si el malvado se arrepiente de todos los pecados que ha cometido, y obedece todos mis decretos y practica el derecho y la justicia, no morirá; vivirá por practicar la justicia, y Dios se olvidará de todos los pecados que ese malvado haya cometido. ¿Acaso creen que me complace la muerte del malvado? ¿No quiero más bien que abandone su mala conducta y que viva? Yo, el SEÑOR, lo afirmo." (Ezequiel 18.21-23 NVI)
  • "¡Vengan, volvámonos al SEÑOR!" (Oseas 6.1 NVI, v.t. 14.1)
  • "«Ahora bien—afirma el SEÑOR—, vuélvanse a mí de todo corazón, con ayuno, llantos y lamentos.» Rásguense el corazón y no las vestiduras. Vuélvanse al SEÑOR su Dios, porque él es bondadoso y compasivo, lento para la ira y lleno de amor, cambia de parecer y no castiga. Tal vez Dios reconsidere y cambie de parecer, y deje tras de sí una bendición." (Joel 2.12-14 NVI)

El arrepentimiento en el Nuevo Testamento

El arrepentimiento fue lo que Juan el bautista, Jesús, y los apóstoles exigieron de sus oidores:

  • El resúmen del mensaje de Juan el bautista: "Así se presentó Juan, bautizando en el desierto y predicando el bautismo de arrepentimiento para el perdón de pecados." (Mc 1.4, NVI)
  • El resúmen del mensaje de Jesús: "Desde entonces comenzó Jesús a predicar: «Arrepiéntanse, porque el reino de los cielos está cerca.»" (Mt 4.17 NVI)
  • La exhortación al final del discurso de Pedro en el día de Pentecostés: "Arrepiéntase y bautícese cada uno de ustedes en el nombre de Jesucristo para perdón de sus pecados - les contestó Pedro -, y recibirán el don del Espíritu Santo." (Hc 2.38 NVI. v.t. 3.19)

En el Nuevo Testamento, hay una urgencia en cuanto al arrepentimiento: el día de juicio se acerca, pero por mientras hay un tiempo de gracia o amnistía, y el mundo necesita arrepentirse antes de que este tiempo se acabe.

  • "Las buenas nuevas que les anunciamos es que dejen estas cosas sin valor y se vuelvan al Dios viviente, que hizo el cielo, la tierra, el mar y todo lo que hay en ellos. En épocas pasadas él permitió que todas las naciones siguieran su propio camino." (Hechos 14.15-16 NVI)
  • "Pues bien, Dios pasó por alto aquellos tiempos de tal ignorancia, pero ahora manda a todos, en todas partes, que se arrepientan. Él ha fijado un día en que juzgará al mundo con justicia, por medio del hombre que ha designado." (Hechos 17.30-31 NVI)
  • "¿Piensas entonces que vas a escapar del juicio de Dios, tú que juzgas a otros y sin embargo haces lo mismo que ellos? ¿No ves que desprecias las riquezas de la bondad de Dios, de su tolerancia y de su paciencia, al no reconocer que su bondad quiere llevarte al arrepentimiento? Pero por tu obstinación y por tu corazón empedernido sigues acumulando castigo contra ti mismo para el día de la ira, cuando Dios revelará su justo juicio." (Romanos 2.3-5 NVI)
  • "Y ahora, por esa misma palabra, el cielo y la tierra están guardados para el fuego, reservados para el día del juicio y de la destrucción de los impíos....El Señor no tarda en cumplir su promesa, según entienden algunos la tardanza. Más bien, él tiene paciencia con ustedes, porque no quiere que nadie perezca sino que todos se arrepientan." (2 Pedro 3.7, 9 NVI)

Jesús criticaba a sus contemporáneos por su falta de arrepentimiento. Dijo que las antiguas ciudades pecaminosas de Tiro, Sidón y Sodoma se comparaban favorablemente a ellos (Mateo 11.20-24; v.t. 12.39-42).


Hebreos 6.4-6 advierte que una persona puede llegar a un punto donde está tan duro e insensible su corazón que ya no puede arrepentirse.


Según 2 Timoteo 2.25-26, el arrepentimiento de otras personas es lo que debe motivar a todo predicador o evangelista:

"Así, humildemente, debe corregir a los adversarios, con la esperanza de que Dios les conceda el arrepentimiento para conocer la verdad, de modo que se despierten y escapen de la trampa en que el diablo los tiene cautivos, sumisos a su voluntad." (NVI)


Según Lucas 15.10 y 15.7, los ángeles del cielo se regocijan cuando un pecador se arrepienta. De la misma manera, los Cristianos se regocijan también al ver el arrepentimiento de las personas:

" Al oír esto, se apaciguaron y alabaron a Dios diciendo:-¡Así que también a los gentiles les ha concedido Dios el arrepentimiento para vida!" (Hechos 11.18 NVI)


Notables ejemplos bíblicos de personas que se arrepintieron incluyen: David en Salmo 51, la ciudad de Ninivé en Jonás 3, Daniel en Daniel 9.3-19, Zaqueo en Lucas 19.1-10, y el hijo pródigo en la parábola sobre él (Lucas 15.17).


El libro de Apocalipsis lamenta la falta de arrepentimiento de la humanidad:

  • "El resto de la humanidad, los que no murieron a causa de estas plagas, tampoco se arrepintieron de sus malas acciones ni dejaron de adorar a los demonios y a los ídolos de oro, plata, bronce, piedra y madera, los cuales no pueden ver ni oír ni caminar. Tampoco se arrepintieron de sus asesinatos ni de sus artes mágicas, inmoralidad sexual y robos." (Apocalipsis 9.20-21 NVI)
  • "Todos sufrieron terribles quemaduras, pero ni así se arrepintieron; en vez de darle gloria a Dios, que tiene poder sobre esas plagas, maldijeron su nombre. El quinto ángel derramó su copa sobre el trono de la bestia, y el reino de la bestia quedó sumido en la oscuridad. La gente se mordía la lengua de dolor 11 y, por causa de sus padecimientos y de sus llagas, maldecían al Dios del cielo, pero no se arrepintieron de sus malas obras." (Apocalipsis 16.9-11 NVI)

El arrepentimiento divino

Aunque el mayor énfasis en la Biblia es en el arrepentimiento humano, la Biblia también menciona que Dios se arrepienta. No quiere decir que Dios peca y necesita arrepentirse de sus pecados. Es una expresión que dice que Dios se entristece por el pecado humano (p. ej. Génesis 6.5-7), y que a veces no lleva a cabo sus castigos cuando los pecadores se arrepientan (p. ej. 2 Samuel 24.16).

Términos relacionados

Términos relacionados con el arrepentimiento incluyen la confesión de pecados, la conversión, la fe, y la humildad.

Recursos consultados: "Repentance", en Leland Ryken, et. al., Dictionary of Biblical Imagery. (Downer's Grove, IL: InterVarsity, 1998); "Repentance" en New Dictionary of Biblical Theology. (Downer's Grove, IL: InterVarsity, 2000); "Repentance" en Walter Elwell, Evangelical Dictionary of Theology. (Grand Rapids: Baker, 1984), 936-937; "Repentance" en Dictionary of Jesus and the Gospels. (Downer's Grove, IL: InterVarsity, 1992); "Repentance, Second Repentance[ en Dictionary of Later New Testament and Its Developments. (Downer's Grove, IL: InterVarsity, 1997); "Repentance" en Lexham Bible Dictionary. (Bellingham, WA: Lexham Press: 2012); "Repentance" en New Dictionary of Christian Ethics and PAstoral Theology. (Downer's Grove, IL: InterVarsity, 1995). Louis Berkhof, Systematic Theology. (Grand Rapids: Eerdmans, 1996).

La dialéctica ascendente de Platón

Al final, llegamos a amar lo bello en sí, lo bellos absoluto.

Llegamos a amar la belleza de la verdad y de la razón.

Llegamos a amar la belleza de las almas.

Después llegamos a amar las almas bellas.

Llegamos a amar la belleza de todos los cuerpos.

Empezamos amando un cuerpo bello.

Este ascenso explica la frase «amor platónico», tanto en inglés como en español.

  • En español, un amor platónico es un amor ideal, un amor inalcanzable. Se refiere a una persona tan ideal que no tenemos posibilidades de conseguir que se enamore de nosotros.
  • En inglés, un amor platónico es una relación íntima entre personas pero sin el sexo. «Nuestra relación es solamente platónica» dicen. Lo que quieren decir es que no han tenido relaciones sexuales. La relación está en el último grado espiritual del ascenso.

André Comte-Sponville, Ni el sexo ni la muerte (México: Paidos, 2012), p. 54-57.

Yo me dí el reto de resumir la vida cristiana en una sola idea. El candidato más obvio es “el amor” y si, creo que el amor es el mejor resumen de la vida cristiana. Jesucristo lo resume así. Pero el amor no es una sola idea sino dos. El amor es una relación íntima, y las relaciones íntimas tiene dos partes, de dar y de recibir. Es por eso el Catecismo Menor de Westminster lo pone bien:

El fin principal del ser humano es el de glorificar a Dios, y gozar de él para siempre.

En palabras sencillas, el doble propósito de nuestras vidas es adorar a Dios (dar) y disfrutarlo (recibir).

Pero ambos aspectos del propósito de la vida son fáciles de malentender.

  • La adoración no se puede reducir al canto de himnos o a la asistencia a los cultos eclesiásticos. La adoración es una vida de obediencia y sumisión, vivida como ofrenda de gratitud a Dios.
  • Y disfrutar a Dios es más que disfrutar la vida o ser personas felices. Es disfrutar a Dios mismo. Es disfrutar todo lo que recibimos de su mano, aún las cosas que van en contra de nuestras inclinaciones, y es tomar placer en servirle y adorarle con nuestras vidas.

Siempre debemos estar tomando el pulso de nuestras vidas: ¿Estamos viviendo nuestras vidas de manera que sean regalos de agradecimiento a Dios? y ¿Tomamos placer en Dios y en las cosas de Dios?

Con base en estos dos propósitos de la vida, veo tres posibles vidas distorcionadas:

  • Una vida que ni se ofrece a Dios ni toma placer en Dios. Es la vida del no cristiano, y, desagradablemente, la vida de muchos que profesan ser Cristianos.
  • Una vida que toma placer en las cosas de Dios, pero no adora a Dios. Es la vida superficial que saca de Dios algún beneficio o placer – por ejemplo, sus oraciones son contestadas, se entretiene con los cultos, le gusta la convivencia con los Cristianos – pero que no tiene planes de reciprocar, de reorientar su vida según los planes de Dios.
  • Una vida que adora a Dios, pero no toma placer en él. Es la vida miserable que sirve a Dios y se entrega a la vida religiosa, pero como deber, no como placer. Se fatiga para Dios, pero se convierte en una persona que resiente los sacrificios que tiene que hacer para Dios, y critica a los demás por no hacer lo mismo.

En cambio, la vida bien orientada es

  • la que busca agradarse completamente en Dios, y la que busca agradar a Dios en todo
  • la que recibe la gracia de Dios con gozo, y la que responde con obras de gratitud
  • la que se somete a Dios, y lo hace con una sonrisa de satisfacción

Tres formas inapropiadas de responder al enojo

  1. Explotar con iras
  2. Expresarse de manera pasiva-agresiva
  3. Tapar el enojo y suprimirlo

Tres formas correctas de responder al enojo

  • Expresarse apropiadamente
  • Redireccionar el enojo, desviar
  • Calmarse

Versículos claves acerca del enojo

  • “Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo, ni deis lugar al diablo.” (Efesios 4.26-27)
  • “Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse; porque la ira del hombre no obra la justicia de Dios.” (Santiago 1.19-20)

“El enojo es un ácido que hace más daño al recipiente que lo contiene que a cualquier cosa donde es derramado.” - Atribuido a Mark Twain, https://twitter.com/#!/IniciativaT/status/195520517275521024


Las palabras ‘felicidad’ y ‘gozo’ se usan por muchos como sinónimos, y muchos creen que saben el significado de estas palabras, hasta que uno les pide una definición. En realidad hay varias cosas que las personas llaman ‘felicidad’:

  • una reacción emocional a una experiencia agradable (el placer);
  • la sensación física del placer;
  • un estado de euforia;
  • una actitud positiva que dura más tiempo que el placer y que puede continuar a pesar de las circunstancias adversas (el buen humor);
  • una duradera aceptación alegre de las condiciones de uno (el contentamiento);
  • un estado de bienestar que no depende de su estado emocional (el florecimiento, la bienaventuraza, el shalom, eudaimonia).

La Biblia es un libro gozoso: la Biblia tiene varias palabras para la felicidad y el gozo, y las usa frecuentemente. Las palabras hebreas se transcriben como simha, gil y hedad. Las palabras griegas incluyen agalliasis, asmenos, gelos, euphrosyne, eudaimoneo, hedeos, hilaros, makarios, skirtao y chara, y podríamos añadir los términos asociados que derivan de estas palabras. - Dictionary of Later New Testament and Developments, “Joy”; New Dictionary of Biblical Theology, “Joy”.


“Feliz” (bienaventurado) es la primera palabra del libro de los Salmos. - Dictionary of Scripture and Ethics, “Happiness”.


De los cuatro Evangelios, Lucas tiene casi dos veces el número de referencias al gozo (36 referencias) que Juan, que queda en segundo lugar con 20 referencias. El segundo tomo de Lucas, el libro de Hechos, también tiene muchas referencias al gozo. En contraste, Marcos es el Evangelio menos gozoso: solo tiene tres referencias al gozo, y dos de estas son referencias negativas (personas que reciben la palabra con gozo pero después recaen). - Dictionary of Jesus and the Gospels, “Joy”.


El discurso de despedida de Jesús a sus discípulos en Juan 13-17 contiene varias referencias al gozo:

  • 14.28 – “Si me amarais, os habríais regocijado, porque he dicho que voy al Padre, porque el Padre mayor es que yo.”
  • 15.11 – “Estas cosas os he hablado para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea completo.”
  • 16.20 – “De cierto, de cierto os digo que vosotros lloraréis y lamentaréis, y en cambio el mundo se alegrará; pero aunque vosotros estéis tristes, vuestra tristeza se convertirá en gozo.”
  • 16.21 – “La mujer cuando da a luz tiene dolor, porque ha llegado su hora; pero después que ha dado a luz a un niño, ya no se acuerda de la angustia, por el gozo de que haya nacido un hombre en el mundo.”
  • 16.22 – “También vosotros ahora tenéis tristeza, pero os volveré a ver y se gozará vuestro corazón, y nadie os quitará vuestro gozo.”
  • 16.24 – “Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea completo.”
  • 17.13 – “Pero ahora vuelvo a ti, y hablo esto en el mundo para que tengan mi gozo completo en sí mismos.”

Dictionary of Jesus and the Gospels, “Joy”. Texto bíblico: Reina Valera Revisada (1995) Bible Text (Miami: Sociedades Biblicas Unidas, 1998).


La Biblia nos manda a regocijarnos y deleitarnos en el Señor. “Qué extraño mandamiento, ¿no? Estarás feliz, o estarás en problemas….” - Rob Bell, Velvet Elvis, 35.


Jesús y los escritores del Nuevo Testamento repetidamente insisten que los Cristianos deben regocijarse en las pruebas que enfrentan (particularmente la persecución), no solamente regocijarse a pesar de ellas sino también precisamente por causa de ellas (Mt 5.10-12, Ro 5.3, Stg 1.2-3, 1 P 1.6-8). Y los apóstoles practicaron lo que predicaron al respecto. Por ejemplo, vemos a Pablo y Silas cantando en sus celdas en la cárcel en Filipos en Hechos 16.25. Y la carta más gozosa del apóstol Pablo, Filipenses, fue escrita desde la cárcel. En esa carta Pablo ordena a los Filipenses más de una vez a que se regocijen en el Señor (3.1, 4.4). Y Pablo mismo se regocija en el Señor (4.10) y expresa su profundo contentamiento que no depende de las circunstancias en que se encuentra (4.11-13).


En Gálatas 5.22, el gozo es considerado una cualidad de carácter, un fruto que el Espíritu Santo produce en nuestras vidas. Y es el segundo de la lista del fruto del Espíritu, inmediatamente después del amor. - Dictionary of Paul and his Letters, “Joy”.


Desde por lo menos el tiempo de Eclesiastés, los grandes pensadores han notado que cuando una persona pone la felicidad como la meta de su vida, se termina vacía e infeliz. La felicidad no es algo de buscar sino algo simplemente de recibir y celebrar cada vez que entra a la vida de uno.

  • “La felicidad es como una mariposa. Mientras más la persigues, más te elude. Pero si pones tu atención en otras cosas, la felicidad viene y se siente suavemente en tu hombro.” Fuente: Atribuido a Henry David Thoreau en numerosas páginas web de citas.
  • John Stuart Mill: “Los únicos felices son los que tienen sus mentes enfocadas en algún otro objeto y no en su propia felicidad.” (citado en Breakfast with Socrates)

Considere esta pregunta para la reflexión que Platón consideró hace muchos siglos: Si pudiera pasar su vida haciendo nada excepto sentir el placer de rasgar un picazón sin parar, ¿estaría feliz? Platón llegó a una conclusión negativa, que lo que deseamos es que el picazón deje de estorbarnos, aunque el acto de rasgarlo nos trae el placer del alivio. Pero ¿cuántas personas prefieren retenter los ‘picazones’ en sus vidas (las adicciones, las obsesiones, etc), en lugar de ser curadas?


Una famosa tradición reformada del siglo XVI puso el gozo al mero centro del significado de la vida. El Catecismo Mayor de Westminster dice que “El fin principal y más noble del [ser humano] es el de glorificar a Dios, y gozar de él para siempre.”


Muchos de los gozos más grandes de la vida son momentos de alivio del sufrimiento: rasgar un picazón, sentir calor después de estar en el frío, triunfar después de muchos fracasos. Y cuando somos prósperos por mucho tiempo, nuestra prosperidad nos da menos y menos felicidad, porque nos acostumbramos a ella. Surge la pregunta: ¿Es la experiencia de la felicidad dependiente de la adversidad? Si hubiera una situación sin ninguna adversidad (p. ej. el cielo), ¿llegaría a ser aburrida y sin gracia?


Los filósofos han llegado a conclusiones contradictorias acerca de la felicad y como obtenerla:

  • Algunos filósofos antiguos vieron la felicidad como una especie de tranquilidad o descanso: cuando una persona gobiera sus metas y deseos conflictivos para que trabajen en armonía, la persona está en paz y ya no es agitado por ellos.
  • En cambio, Aristóteles dijo que la felicidad es el resultado, no del descanso sino de la actividad, de realizar la potencial de uno como ser humano. “Nietzsche, en Más allá del bien y el mal: buscar el descanso es desear ser tranquilizado o adormecido. Pero hay una emoción y una exhilaración que viene al ser inquieto por las metas conflictivas y levantarse al desafío de ellos, de usar aún la tensión del conflicto como motivación. Una persona fuerte recibirá bien a los resultados de la frustración y la insatisfacción.” Fuente de la idea y también de la cita: A Brief History of Happiness, Nicholas White. Número de página desconocido.

El Hedonismo y el Epicureísmo son dos filosofías antiguas que enseñaban que el placer debe ser la meta principal de la vida. Pero el Hedonismo se enfocaba más en maximiar la experiencia del placer, mientras el Epicureísmo, por lo menos en su forma original, se enfocaba también en minizar el desagrado y el dolor. Así que un hedonista podría buscar los placeres físicos de las orgías sexuales y las borracheras, pero un Epicureísta buscaría los placeres sencillos de, por ejemplo, la amistad y la jardinería, porque decía que el uso descontrolado de la sexualidad y del consumo de alcohol agitaba el alma y traía consecuencias dolorosas.


El utilitarismo es una filosofía que dice que las personas deben vivir de una manera para traer la máxima cantidad de felicidad al máximo número de personas. Una objeción al utilitarianismo es que frecuentemente uno no puede saber de antemano la cantidad de felicidad que una acción traerá, así que no es una guía útil para la toma de decisiones cotidianas. Otra crítica es que los diferentes tipos de felicidades son difíciles de comparar: “¿Cómo comparas los placeres de los diferentes dominios? ¿Cuántas duchas calientes dan la misma cantidad de placer de un concierto? ¿Es el placer de escuchar un chiste gracioso mayor al placer provisto de un día soleado?” - La cita es de Nicholas White, A Brief History of Happness, número de página desconocido.

“La felicidad no viene de tener mucho de qué vivir, sino de tener mucho para qué vivir.” - Atribuido a Tyrone Edwards, fuente desconocida.


La Declaración de Independencia de los Estados Unidos dice que la búsqueda de la felicidad es un derecho inalienable de toda persona. Pero ¿debemos como seres humanos buscar la felicidad? Según un artículo acerca de la felicidad, la búsqueda de la felicidad como fin en si mismo “tiende a debilitar los lazos entre las personas y denigar la preocupación social y corporativa. Esto pone a las personas mutuamente en contra, en competición para los recursos de una felicidad individualmente perseguida.” - Dictionary of Pastoral Care and Counseling “Happiness”, 494


“‘…el que tiene misericordia de los pobres es bienaventurado’ (Proverbios 14.21). La generosidad produce contentamiento. Tener la compasión que impulsa a uno a responder a las necesidades de los desposeídos y los que no pueden reciprocar es conocer la calidad de vida que Dios mismo posee.” - Fuente: Evangelical Dictionary of Theology, “Happiness”, p. 493


Hay toda una área de investigación académica llamada “La economía de la felicidad” que intenta investigar, medir y promover la felicidad a un nivel societal.

A principios de 2009 investigué el tema del perdón para preparar una conferencia que impartí varias veces en iglesias presbiterianas en México. Leí los siguientes libros durante mis investigaciones: L. Gregory Jones, Embodying Forgiveness. (GR: Eerdmans, 1995), y Lewis Smedes, The Art of Forgiving: When you need to forgive and don’t know how. (NY: Ballantine Books, 1996). Jones y Smedes tienen conceptos muy distintos en cuanto al perdón, y tuve que luchar con las diferencias entre ellos. Al final mi posición quedó más cerca de la de Smedes, pero aprendí muchas cosas valiosas de Jones también. Lo que sigue es el contenido de la conferencia que resultó de mis investigaciones.


Las alternativas que tenemos cuando alguien nos lastima

Cuando alguien nos ofende o nos hace daño, hay cuatro alternativas:

  • Vengarnos con violencia verbal o física
  • Quedar con ganas de vengarnos, sin hacer nada
  • Excusar o justificar: minimizar la ofensa o tratarla como insignificativa, diciendo cosas como “Está bien”, “No fue nada”, “No te preocupes”, “Olvídalo”
  • Perdonar: tratar la ofensa como algo significativo, pero tomando la decisión de seguir amando a la persona a pesar de lo que hizo.

Cuando excusar es suficiente

Es suficiente excusar a la persona cuando el daño ha sido mínimo y cuando la ofensa no fue a propósito. En estos casos el perdón no es necesario. La persona puede decidir ignorar la ofensa y tratarla como algo insignificativo.


Cuando excusar no es suficiente

No es apropiado excusar a la persona cuando el daño ha sido grande y/o cuando la persona es culpable porque lo hizo a propósito. En estos casos el ofensor debe al ofendido, y no es cuestión simplemente de ignorar la ofensa y tratarla como insignificativa.


Por qué excusar es inapropiado en esos casos:

  • Es insincero – no podemos decir – “No fue nada” cuando sí fue algo serio
  • No toma en serio el dolor del ofendido
  • Pasa por alto la culpabilidad de la persona

El perdón cristiano es mejor que excusar en estos casos, porque:

  • Toma en serio el dolor del ofendido
  • Toma en serio la culpa del ofensor
  • Es una comunicación sincera

Nuestra definición del perdón

“El perdón es:

  • la decisión de una víctima
  • de tratar al ofensor con amor,
  • y no vengarse de él
  • por la ofensa que cometió y/o el daño que causó”

Esta definición:

  • Reconoce la seriedad de la ofensa y/o el daño
  • Se trata de acciones, no de emociones (es una decisión de cómo tratar al ofensor)
  • No depende del arrepentimiento del ofensor (es una decisión de la víctima)

Según esta definición, cuando decimos “Te perdono”, estamos diciendo, “Elijo tratarte con el amor de Cristo y rehuso vengarme de tí”.


Nuestra respuesta a otro concepto acerca del perdón

Debemos ser claros y reconocer que hay muchos Cristianos que tienen otro concepto acerca del perdón. Según ellos,

  • La víctima no perdona al ofensor hasta que el ofensor haya pedido perdón
  • El perdon que la víctima otorga al ofensor libera al ofensor de la obligación de restituir o sufrir consecuencias por su ofensa. Es como cuando hablamos de “perdonar una déuda” – la persona no tiene que pagarnos.

Pero a nuestro parecer, este concepto acerca del perdón tiene grandes debilidades:

  • Este concepto del perdón pone a la víctima como rehén del ofensor, porque la situación queda pendiente y la víctima no puede hacer nada al respecto hasta que actúe el ofensor. Nos parece más saludable para la víctima si la víctima tuviera el poder de iniciar el perdón y poner fin al asunto en cuanto a su parte, sin la necesidad de esperar al ofensor.
  • Este concepto parece dar todo el poder a los ofensores: pueden pecar y lastimar a otros libremente, y solo con decir “lo siento” – sincera o insinceramente – escapan de todas las consecuencias de sus actos, y no aprenden de sus errores.
  • Puede ser que el ofensor haya robado algo de la víctima que la víctima necesita con urgencia. Es injusto obligar a la víctima perdonar al ofensor la obligación de devolver lo que quitó.

Tres errores comunes en cuanto al perdón

  • “No he perdonado a la persona si todavía se me viene la memoria de lo que me hizo. Perdonar es olvidar.”
  • “No he perdonado a la persona si todavía lucho con la tristeza o el enojo por causa de lo que me hizo.”
  • “El perdón es injusto porque pone la víctima en riesgo de ser lastimado nuevamente por el ofensor”

Perdonar no implica olvidarse de la ofensa

Algunos Cristianos usan ciertos textos bíblicos para enseñar que el perdón implica olvidarnos de la ofensa. Ellos dicen que en estos textos, Dios mismo se olvida de nuestras ofensas:

  • “Porque perdonaré la maldad de ellos y no me acordaré más de su pecado.” (Jeremías 31.34)
  • “Cuanto está lejos el oriente del occidente, hizo alejar de nosotros nuestras rebeliones.” (Sal. 103.12)

Sin embargo, hay problemas con esta idea:

  • Es imposible que a Dios se le olvide algo, porque es omnisciente
  • A veces es imposible que la víctima se olvide de la ofensa, porque el dolor es grande o porque la víctima vive con las consecuencias todos los días. Por ejemplo, si una mujer es violada y sale embarazada, su hijo sería un recordatorio diario de la violación. ¿Cómo podemos insistir que ella no ha perdonado al ofensor si no se ha olvidado de la ofensa?
  • La memoria de la ofensa es importante, porque nos ayuda a tener cuidado de protegernos de otras ofensas en el futuro

El perdón decide, “Aunque me acuerdo de lo que me hiciste, no voy a permitir que mis memorias controlen la forma en que te trato. Elijo tratarte con el amor de Cristo, y rehuso vengarme de ti.”


El perdon no implica superar las emociones

A veces se escucha la idea de que si todavía sentimos dolor, tristeza o enojo por lo que el ofensor nos hizo, que no le hemos perdonado de verdad:

“A veces siento dolor por lo que me pasó. Parece que no he perdonado.”

“Todavía siento mucho enojo y mucha tristeza. Tengo que perdonarlo de verdad.”

Pero las emociones son involuntarias. No tenemos control sobre ellas. En casos de ofensas violentas, graves o costosas, puede tomar años para que la víctima empiece a recuperarse de la ofensa y no sentir dolor o emociones por lo que sucedió. No es justo imponer a la víctima la obligación de suprimir sus emociones. Es suficiente exigir que decida tratar al ofensor con amor y no vengarse de él a pesar de las emociones que siente.

El perdón decide, “Aunque me duele mucho, y aunque lucho con mis emociones, no voy a permitir que mi dolor y mis emociones controlen la forma en que te trato. Elijo tratarte con el amor de Cristo, y rehuso vengarme de ti.”


El perdón no implica poner la víctima en riesgo de ser lastimado nuevamente por el ofensor

Hay personas que critican al Cristianismo, diciendo que el perdón es injusto, porque obliga a los víctimas volver a la relación que tenían con los ofensores antes de la ofensa, y así ponerse en riesgo de ser lastimados nuevamente por ellos. Pero según nuestra definición del perdón, esto no es cierto. Cuando perdonamos a una persona, no implica que nuestra relación con el ofensor volvió a estar como era antes de la ofensa. La víctima tiene que hacer lo necesario para protegerse, y el ofensor a veces tiene que aceptar las consecuencias de sus actos. Por ejemplo,

  • Una esposa puede perdonar a un esposo que la haya golpeado a ella o a sus hijos. Pero eso no implica que ella va a ponerse a si misma y a sus hijos en peligro si el esposo no exhibe los frutos del arrepentimiento.
  • Una alumno puede perdonar al compañero que le robó algo de su mochila. Pero eso no implica que el alumno no debe tomar precauciones para proteger sus bienes.
  • Una iglesia puede perdonar a su pastor si éste haya cometido el adulterio o la extorción. Pero su acto de perdonarlo no quiere decir que la iglesia está obligada a volverlo a su cargo de pastor.

Nuestros actos llevan consecuencias:

  • La pérdida de confianza
  • La pérdida de credibilidad
  • La necesidad de arrepentimiento
  • La necesidad de restitución
  • Consecuencias legales
  • Consecuencias financieras

Es lícito decir “Te perdono, pero…

  • …tengo el derecho de ver los frutos de tu arrepentimiento antes de confiar nuevamente en ti
  • …tengo el derecho de insistir que me devuelvas / pagues por lo que robaste antes de seguir siendo tu amigo
  • …tengo el derecho de protegerme de tí si has sido violento conmigo
  • …tienes que aceptar las consecuencias de tus acciones
  • …has sido infiel con dinero, y no te vamos a contratar para un trabajo donde manejas nuestro dinero
  • …si no te arrepientes, vamos a excomulgarte
  • …no te vamos a regresar a tu ministerio hasta que pensemos que has cambiado y eres merecedor de nuestra confianza

La cruz de Jesucristo y el perdón

Podemos ver en la muerte de Jesús en la cruz es una perfecta ilustración de nuestra discusión acerca del perdón:

  • El perdón de la cruz de Cristo es lo contrario de la venganza: Dios tiene todo el derecho de condenarnos y castigarnos por nuestros pecados, pero escoge amarnos y rescatarnos.
  • El perdón de la cruz de Cristo es lo contrario de la excusa: En la cruz, Dios demuestra que toma en serio la gravedad de nuestras ofensa. Jesús tuvo que morir para pagar por los pecados.
  • El perdón de la cruz de Cristo no esperó el arrepentimiento del ofensor: como dice Pablo, “Pero Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo [nosotros] aún pecadores, Cristo murió por nosotros.” (Rom. 5.8)
  • Pero a pesar de que nos perdona por medio de la cruz, Dios sigue insistiendo en el arrepentimiento y el cambio. El perdón de nuestros pecados no es un permiso para vivir de una forma indebida. Es una invitación de ser transformado.

La importancia del perdón para el Cristiano

  • Jesucristo nos llama a tomar nuestra cruz también, amar a nuestros enemigos, crucificar nuestros deseos de venganza, todo con el motivo de reconciliar y rescatar al mundo perdido.
  • Cuando perdonamos, estamos mostrando nuestra gratitud por el perdón que recibimos de parte de Dios.
  • Cuando perdonamos, imitamos a Cristo, y nos conformamos más a su imagen. Nuestra vida comienza a tomar la forma de una cruz, y las personas pueden verlo a él más claramente en nosotros.
  • Cuando perdonamos, estamos mostrando al mundo el poder del evangelio para superar las barreras entre las personas.
  • Cuando perdonamos, participamos en la obra de Cristo de llevar la salvación y la reconciliación al mundo.
  • “Perdonar es liberar al prisionero y después descubrir que el prisionero eras tú” – Lewis Smedes

Textos bíblicos acerca de la importancia de perdonar

  • Dios reclama a Jonás por no desear el arrepentimiento de los Ninevitas
  • Mateo 5.38-48: La exhortación de Jesús a que amemos a nuestros enemigos
  • Mateo 6.14-15 y Lucas 6.37 demuestran que hay una conexión entre el perdón que extendemos a las personas, y el perdón que podemos esperar de Dios
  • Mateo 18.23-35: Una parábola de la hipocresía de un siervo que fue perdonado de una gran deuda, pero no quiso perdonar una deuda pequeña. La parábola fue provocada porque Pedro preguntó si debe perdonar hasta siete veces (vv. 21-22).
  • Lucas 15.11-32: El hijo mayor no quiere perdonar a su hermano menor
  • Romanos 12.17-21: Una prohibición de la venganza
  • Varias veces Pablo dice que debemos perdonar tal como Cristo nos perdonó (Efesios 4.32, Colosenses 3.13)
  • Podríamos añadir las muchas exhortaciones a que la iglesia viva en amor, paz, y unidad, y los muchos textos que prohíben el odio, los conflictos y pleitos, y el juzgar a los demás.

«Hoy es el mañana que ayer nos preocupaba.» (fuente desconocida)


La diferencia entre el temor y la ansiedad:

  • el temor es cuando sabes lo que temes
  • la ansiedad es cuando tienes miedo y no sabes por qué.

La etimología de eros

Cuando pensamos en la palabra eros, nuestro primer instinto es pensar que tiene que ver con el sexo, porque en español está asociada con las palabras erótico y erotismo. Filósofo André Comte-Sponville nos ayuda con su etimología:

«Eros, para los antiguos griegos, no se refiere, al menos no de entrada ni principalmente, al sexo sino al amor.» «...en cuanto a los placeres sexuales, se los nombra normalmente con el adjetivo sustantivado ta aphrodisia, y no hay que confundir en ningún caso estos aphrodisia con el eros, ni éste con aquéllos.» «Eros no es el sexo, es el amor, o más bien un cierto tipo de amor, muy particular. ¿Cuál? El amor-pasión: el amor que sentimos cuando estamos enamorados.»

André Comte-Sponville, Ni el sexo ni la muerte (México: Paidos, 2012), p. 33.


Aristófanes y la búsqueda de nuestra media naranja

En el libro de Platón llamado El banquete, hay dos principales discursos sobre el amor, el de Aristófanes y el de Sócrates. El discurso de Aristófanes se puede resumir así:

«¿Por qué el amor? Para superar la separación, la dualidad y la soledad. Para reconstituir con dos la bella unidad originaria perdida. Éramos "íntegros. Amor es, en consecuencia, el nombre para el deseo y la persecución de esta integridad"..."Así pues, cuando se tropiezan con aquella verdadera mitad de sí mismos...entonces sienten un maravilloso impacto de amistad, de afinidad y de amor, de manera que no están dispuestos, por así decirlo, a separarse unos de otroso ni siquiera un instante." ¿Es por el placer del sexo? No solo ni exclusivamente. Sino por la unión de las almas. Para vivir juntos. Para "ser uno en lugar de dos."» (38)

Aristófanes «atribuía al amor cuatro características principales: la exclusividad, la perpetuidad, la felicidad, y la fusión.» (40)

Sin embargo, Comte-Sponville dice que la experiencia contradice este concepto de la «media naranja»:

  • Muchos de nosotros hemos sentido este tipo de amor por más de una persona.
  • Muchos de nosotros hemos experimentado la extinción de un amor.
  • Este amor no es suficiente para ser feliz.
  • El amor no acaba con la separación o la soledad. A pesar de querer ser uno, seguimos siendo dos.

Comte-Sponville dice que Aristófanes describe el amor, no como lo que es, sino lo que deseamos que sea. Por esta razón el discurso de Aristófanes es mucho más popular que el discurso de Sócrates, aunque el de Sócrates dice la verdad sobre el amor.

André Comte-Sponville, Ni el sexo ni la muerte (México: Paidos, 2012), p. 36-42.


Comte-Sponville dice que el amor eros es un sufrimiento. Sufrimos porque no tenemos lo que deseamos. Pero una vez que tenemos lo que deseamos, decubrimos que no aparece la felicidad que imaginábamos. En su lugar llega el tedio.

«¿Qué es el tedio? Es la ausencia de la felicidad allí donde se esperaba que ésta existiera...¿Está triste? No. Ya no sufre, porque tiene el diploma que deseaba, el trabajo, el hombre, la mujer, la casa que deseaba...No se siente desdichado. Tampoco se siente feliz. Se aburre.» (50)

Comte-Sponville cita a Schopenhauer: «"La vida oscila, pues, como un péndulo entre el sufrimiento y el tedio." Sufrimiento cuando deseo lo que no tengo, porque sufro por esta falta; tedio porque tengo lo que entonces ya no deseo.» (51) También cita al actor Jean-Michel Folon: «Cuando no estoy solo, pienso: "¡Ay, si estuviera libre!" y cuando estoy libre... ¡estoy solo!» (52)

André Comte-Sponville, Ni el sexo ni la muerte (México: Paidos, 2012), 50-53.


El amor como deseo y falta, y sus límites

Para Platón, el amor es un deseo. Y los deseos son para las cosas que faltamos. Así que el amor es lo contrario de lo que dijo Aristófanes. En lugar de ser algo que nos completa, es un deseo para poseer algo que nos falta. Y eso implica que cuando por fin poseemos el objeto de nuestro amor, dejaremos de amarlo, y empezaremos a desear otra cosa que nos falta. Si el amor es un deseo por lo que nos falta, entonces, una vez que adquirimos el objeto de nuestro amor, no tenemos lo que deseamos sino tenemos lo que deseábamos cuando faltaba.

Cuando nos enamoramos, sentimos el amor eros, el deseo de poseer a la persona que nos falta. Pero al casarnos con ella, el eros empieza a disminuirse, y empezamos a desear a otras personas. No quiere decir que ya no la amamos. Sólo que ya no amamos con el amor eros. Tenemos que cultivar otro amor, filia, el amor de la amistad.

André Comte-Sponville, Ni el sexo ni la muerte (México: Paidos, 2012), p. 44-50.

«Según Lewis Smedes, la esperanza es una combinación de la imaginación, la fe y el deseo. Uno imagina lo bueno, cree que es posible, y lo desea.» (Plantinga, Engaging God’s World, 8)

Empezar con la oración

Orar acerca de lo que haces o tienes que hacer. Pedir la ayuda de Dios, y comprométete a cumplir la tarea delante de él


Descansos

Tomar un breve descanso (5, 10 minutos) para estirar las piernas.


Limitarte

Comprometerte a trabajar por un tiempo limitado, y hasta usar una alarma para avisarte que el tiempo se acabó. A veces el hecho de comprometernos a un tiempo limitado nos parece menos intimidante que comprometernos a trabajar hasta que terminemos. Y a veces esta estrategia nos ayuda a superar la intimidación, y decidimos trabajar hasta terminar.


El amor como estrategia

Recordarte que el cumplimiento de tus tareas y responsabilidades son parte de tu amor por Dios y por los demás.


La música

Usar música de trasfondo para motivarte para tareas aburridas y repetitivas (pero no cuando tienes que leer o concentrarte).


Tu ambiente

Checar tu ambiente para ver si tienes suficiente oxígeno y luz, para ver si la temperatura, tu postura, la cantidad de ropa que andas, son adecuadas.


Visualizar la meta

Imaginar el resultado final para renovar tu motivación.


Recompensas

¿Qué puedes usar como recompensa? “Cuando termino, puedo tener o hacer x”.


Dividir y conquistar

Es bueno separar una tarea en sus componentes (las acciones necesarias para completar la tarea) y enfocarnos únicamente en la primera acción, si el proyecto entero nos parece intimidante.


Una por una

Concentrarte en una sola tarea a la vez. No te dejes distraer por la urgencia de las demás tareas.


La gracia

Recordarte que si Dios te ha llamado a hacer esto, él te dará la gracia para hacerlo, y la tarea misma será una gracia para tí.


Evitar las distracciones

Limítate a checar el correo electrónico y redes sociales una vez al día, apaga el chat o messenger, está atento al tiempo que pasas en línea o platicando.

"El propósito de limpiarnos en la mañana es crear un lienzo limpio sobre el cual algo mejor que ayer puede ser pintado, y más vida se puede vivir." (Robert Rowland Smith, Breakfast With Socrates, 24)

La palabra ‘humildad’ viene del Latín, humus, que significa ‘el suelo.’


«Señor, cuando estamos equivocados, haz que seamos dispuestos a cambiar; y cuando tenemos la razón, haz que seamos fáciles de soportar.» (Peter Marshall)

Nada cura el insomnio como la realización que es hora de levantarte. (autor desconocido)

“Cuando juzgas a las personas no les defines a ellos. Te defines a ti miso.” – Encontrado en muchas páginas del Internet.

Hay un momento íntimo y hermoso en el aposento alto donde Jesús dice que sus discípulos ya no son siervos sino amigos:

  • «Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os las he dado a conocer.» (Juan 15.15)

Tanto los romanos y griegos como los Judíos hablaban de "amigos de Dios."

  • El filósofo estoico Epicteto describía a las personas que no ponían importancia en las circunstancias como amigos de los dioses.
  • Abraham y Moisés eran considerados amigos de Dios.
    • Isaías 41.8, 2 Crónicas 20.7, y Santiago 2.23 dicen que Abraham fue “amigo de Dios”.
    • Exodo 33.11 dice que “el Señor habló con Moisés cara a cara, como quien habla con un amigo.” (NVI).
  • Según el libro apócrifo Sabiduría, la sabiduría convierte a las personas justas en amigos de Dios
    • «Aun siendo sola, lo puede todo; sin salir de sí misma, renueva el universo; en todas las edades, entrando en las almas santas, forma en ellas amigos de Dios y profetas, porque Dios no ama sino a quien vive con la Sabiduría.» (7.27, v.t.. 7.14 y 8:18).

Jesús dijo que nuestro amor no debe limitarse a nuestros amigos.

  • Debemos amar también a nuestros enemigos (Mateo 5.46-47, Lucas 6.34-35)
  • Debemos invitar a nuestros banquetes a los que no nos pueden reciprocar (Lucas 14.12-14)

Los primeros Cristianos usaban "amigo" como título para referirse a los Cristianos:

  • «La paz sea contigo. Los amigos te saludan. Saluda tú a los amigos, a cada uno en particular.» (3 Juan 15)

Hace algunos años inventé un acrónimo para memorizar los elementos de la oración. Era la temporada de la Copa Mundial, y pensé, si se usa este acrónimo, cada vez que piensan en la Copa, pensarán en la oración.

LetraElementoNotas
LLoorAlabamos a Dios por sus cualidades
AAcción de graciasAgradecemos a Dios por lo que nos da
CConfesiónPedimos perdón por nuestros pecados
OOración por otrosIntercedemos por las necesidades de los demás
PPetición por nosotrosPedimos por nuestras necesidades
AAménTerminamos asintiendo al contenido de nuestras oraciones, en el nombre de Jesucristo.

La escucha activa es la disciplina de escuchar para poder entender el punto de vista del que nos habla, de ponernos en el lugar de la otra persona y ver las cosas desde su perspectiva. Es una técnica donde escuchamos de una manera para poder parafrasear o resumir en nuestras propias palabras lo que la persona dice. Escuchamos, y respondemos con una paráfrasis o un resumen de lo que la persona dijo y siente. Ejemplo:

Amigo: “Mañana me van a amputar la pierna. No puedo soportar la idea de ser media persona, o lo que dirán de mí.”

Consejero: “Estás preocupado que no serás la misma persona, qué estarás incompleto o inferior…”

Amigo: “¡Exactamente!”

La escucha activa es una técnica que usan los buenos consejeros. En parte es una buena disciplina para mantener nuestro enfoque. Pero además, tiene la ventaja de estimular a la otra persona a compartir con más confianza, porque la persona se da cuenta, “¡Alguien me entiende!”, y se anima.

Otra parte importante de la escucha activa es hacer preguntas para aclarar lo que dicen y sienten:

  • “¿Me puedes dar un ejemplo?”
  • “A ver si entiendo…”
  • “Cuando dices “Pronto”, ¿qué quieres decir?”
  • “¿Cómo te sientes acerca de todo esto?”

En la escucha activa, escuchamos a la persona, no solamente al tema. Si alguien dijera a su pastor, “Pastor, he estado pensando en este texto. ¿Qué significa?”, hay dos posibles respuestas. El que sólo escucha el tema dirá, “El texto significa x”. El que escucha a la persona dirá primero, “Parece que este texto te inquieta. ¿Qué es lo que sientes cuando lees este texto?” para responder no sólo a la pregunta sinto también a la inquietud o situación detrás de la pregunta.

Como mencioné al inicio, la escucha activa es una disciplina, así que se requiere práctica y repetición para adquirirla. ¿Con quién podrías practicar esta habilidad?

Cinco razones por las cuales estamos perdiendo nuestra habilidad de escuchar

  • Ya que tenemos maneras de grabar mensajes (por escrito, en audio y en video), nuestra incentiva para escuchar con precisión se ha disminuido. Racionalizamos que siempre podemos checar nuestras notas después.
  • El mundo hace tanto ruido que buscamos refugio del ruido en nuestras ‘burbujas personales’.
  • Somos más impacientes. “Ya no queremos oratorio, queremos soundbites.”
  • Las conversaciones bidireccionales se están reemplazando con “emisiones personales” (en mensajes de texto y blogs).
  • Nos estamos insensibilizando a lo callado, a lo sútil. Los medios de comunicación tienen que gritar o escandalizar para obtener y mantener nuestra atención.

Fuente: http://www.ted.com/talks/view/lang///id/1200


Textos bíblicos acerca de la importancia de la escucha

  • Mateo 11.15: “El que tiene oídos para oír, oiga.”
  • Mateo 13.16: “Pero bienaventurados vuestros ojos, porque ven; y vuestros oídos, porque oyen.”
  • Lucas 8.18: “Mirad, pues, cómo oís;”
  • Hechos 7.51: “¡Duros de cerviz, e incircuncisos de corazón y de oídos!”
  • Santiago 1.19: “…todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse;”
  • Apocalipsis 2.7: “El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.”
  • Zacarías 7.11-12: “Pero no quisieron escuchar, antes volvieron la espalda, y taparon sus oídos para no oír; y pusieron su corazón como diamante, para no oír la ley ni las palabras que Jehová de los ejércitos enviaba por su Espíritu, por medio de los profetas primeros; vino, por tanto, gran enojo de parte de Jehová de los ejércitos.”

Cosas que hacemos en lugar de escuchar y valorar lo que nos dicen

  • Interrumpir a la persona o terminar la oración que la persona empezó a decirnos
  • Pensar en otras cosas y fingir que estamos escuchando
  • Pensar en la respuesta que vamos a dar en lugar de escuchar bien
  • Mirar en otras direcciones en lugar de mirar a la persona que nos habla
  • Hacer otras cosas (p. ej., checar o escribir mensajes de texto, checar el reloj) mientras escuchamos, no dando nuestra atención completa
  • Cambiar el tema porque no nos interesa el tema que la persona sacó
  • Apurar a la persona para que se termine
  • Minimizar los sentimientos de la persona, por ejemplo, decir: “no te preocupes, no es nada”.
  • Responder en forma biográfica, dando ejemplos del tema en nuestras vidas. Esto mueve el enfoque desde la otra persona hacia nosotros.

El control que necesitamos sobre nuestros oídos tiene dos enfoques:

  • Cómo escucharemos a Dios y a las personas – ¿escucharemos atentamente o superficialmente?
  • A qué y a quién escucharemos o no escucharemos – ¿A cuáles comunicaciones debemos tapar nuestros oídos? ¿Qué voces realmente merecen nuestra atención?

Algunas voces que debemos escuchar, según Proverbios:

  • Las palabras de corrección y amonestación - “El oído que escucha las amonestaciones de la vida, Entre los sabios morará.” (Proverbios 15.31)
  • El clamor de los necesitados - “El que cierra su oído al clamor del pobre, También él clamará, y no será oído.” (Proverbios 21.13)
  • La sabiduría - “Aplica tu corazón a la enseñanza, Y tus oídos a las palabras de sabiduría.” (Proverbios 23.12)
  • La ley de Dios - “El que aparta su oído para no oír la ley, Su oración también es abominable.” (Proverbios 28.9)

Tres cosas que no debemos hacer hasta que hayamos escuchado bien a la persona

  • Interpretar o llegar a conclusiones personales acerca de los motivos de la persona
  • Evaluar sus palabras como buenas o malas
  • Aconsejar a la persona con nuestras soluciones

Otras observaciones acerca del escuchar

  • Si Dios nos dio dos oídos y una boca, eso nos indica que probablemente debemos escuchar dos veces más que hablar.
  • La Biblia contiene muchos “llamados a la atención” precisamente porque no siempre estamos atentos. Ejemplos: “He aquí”, “No quiero que ignoréis”, “Oye, Israel”.
  • Escuchar es dar un cumplido a la persona, o a Dios: “Tú me importas; yo podría dar mi atención a cualquier cosa, pero te la voy a dar a tí.”
  • Muchas veces las personas nos hablan, no tanto para buscar soluciones, sino para ser escuchadas, para dar voz a sus problemas y saber que alguien valora su voz.
  • No nos gusta el silencio, nos incomoda. Pero cuando quitamos los audífonos, apagamos los aparatos que nos distraen y dejamos de platicar necedades, tenemos la posibilidad de escuchar lo que Dios nos quiere enseñar.
  • El arte de la escucha discierne la diferencia entre lo que una persona nos dice y lo que está tratando de decirnos. ¿Qué situaciones, emociones, presiones podrían estar detrás de sus palabras?
  • La escucha se hace con los ojos además que con los oídos. ¿Qué nos dice el tono de voz, los gestos, las expresiones faciales, los ademanes, y la postura de la persona?
  • El que quiere esuchar para aconsejar a una persona, tolerará los silencios que suceden mientras la persona busca las palabras o busca la valentía de hablar.
  • Parte del dominio propio de la escucha es evitar juzgar a la persona, y evitar los gestos y tonos que comunican a la otra persona que estamos cerrados a lo que nos dicen.
  • La memoria es parte de la escucha. Cuando escuchamos a algo importante, se requiere escuchar para poder recordarnos, para que no se nos olvide.
  • Nuestra postura indica el interés que tomamos en la persona y sus palabras: inclinarnos hacia atrás indica que no nos interesa; inclinarnos hacia la persona indica que estamos interesados.

Fuentes: Rosalie Maggio, The Art of Talking to Anyone. (NY: McGraw Hill, 2005); “Listening” en The Complete Book of Everyday Christianity. (Downer’s Grove: InterVarsity Press, 1997); Steven L. Ogne y Thomas P. Nebel, Capacitando a líderes. (Grand Rapids: Libros Desafío, 1999);

Flojo no necesariamente quiere decir inactivo

La tradición clásica nombró uno de los siete vicios capitales acedia, que traducimos como flojera o pereza. Normalmente pensamos en personas flojas como personas inactivas, que no quieren hacer nada. Pero acedia no quiere decir inactividad, sino “resistencia a las exigencias del amor.”

Hay muchas personas que se ocupan de muchas cosas precisamente para evitar la cosa que saben que deben hacer. Llenan sus vidas de actividad para tapar sus oídos a lo que el amor a Dios y el amor al prójimo exigen de ellos. - un resumen de Rebecca Konyndyk DeYoung, Glittering Vices.

La moralidad existe para ayudarnos a fingir amar mientras todavía no hay amor en nosotros. Actuando según la moralidad, tratamos a las personas como si las amáramos, aún, cuando no las amamos. Y muchas veces, por medio de practicar la moralidad, poco a poco llegamos a amar de verdad.

De la misma manera, el derecho y la educación existen para ayudarnos a fingir ser morales cuando todavía nos falta la virtud. Las leyes y la escuelas nos obligan actuar como personas morales aún cuando no deseamos hacerlo.

  • El derecho nos enseña a fingir actuar de manera moral. «Y cuando no eres capaz de ser generoso, sé al menos honrado: paga tus impuestos y respeta escrupulosamente la propiedad de los demás.» (27)
  • La educación nos enseña a ser educados, a fingir respeto hacia las personas. (No sientes respeto cuando pides «perdón!» a alguien cuando por accidente lo empujas. Y cuando él responde, «No fue nada», él finge perdonarte).

Según Comte-Sponville, aunque se trata de fingir, no se trata de algo malo o engañoso:

«La moral es una apariencia de amor. El derecho y la educación son apariencias de moral. No por ello hay que despreciarlas...Una sociedad en la que todo el mundo respetara escrupulosamente tanto el derecho como las normas de educación sería, vista desde fuera, una sociedad casi perfecta.» (29) «...fingimos ser morales, es lo que se llama la legalidad y [los buenos modales]; fingimos amar, es lo que se llama la moral. ¿Es peor que el amor? Sin duda. ¡Pero es mucho mejor que la barbarie! El derecho y la educación nunca han salvado a nadie. Pero la delincuencia y la grosería, todavía menos.» (31)

André Comte-Sponville, Ni el sexo ni la muerte (México: Paidos, 2012), p. 27-31.

En enero de 2009 estudié el Nuevo Testamento buscando todos los versículos acerca de la sexualidad. Como el adulterio y el divorcio son interrelacionados en el NT, sentí la necesidad de incluir las enseñanzas acerca del matrimonio y el divorcio también. – David Gifford

La sexualidad en los Evangelios

Juan el bautizador criticó a Herodes por haber robado a la esposa de su hermano para casarse con ella (Mc. 6.18).


Jesús dijo que el matrimono es una unidad entre varón y mujer, ordenada por Dios, y que el divorcio es una forma del adulterio (Mt. 5.31-32, 19.4-9, Mc. 10.5-12, Lc. 16.18).


Jesús dijo que alguien que codicia a una mujer ha cometido el adulterio en su corazón (Mt. 5.27-28)


Jesús dijo que el adulterio y la fornicación son malos (Mt. 15.19, Mc. 7.21-22, Mc. 10.19, Lc. 18.20).


Jesús promovió el solterío por la causa del reino de Dios (Mt. 19.10-12).


Jesús dijo que después de la resurrección de los muertos, las personas ya no se casarían (Mt. 22.29-30, Mc. 12.24-25, Lc. 20.34-35).


Jesús implicó claramente que las prostitutas y sus clientes son pecadores, pero pueden ser perdonados (Mt. 21.31-32, Lc. 15.30).


Jesús profetizó acerca de los múltiples matrimonios de la mujer Samaritana, sin evaluarlos (Jn. 4.17-18)


En un texto cuya autenticidad se disputa entre eruditos, Jesús no condena a una mujer encontrada cometiendo el adulterio (Jn. 7.53-8.11).

La sexualidad en Hechos

El concilio de Jerusalén pidió a los Cristianos gentiles a que se abstengan de la fornicación (Hc. 15.20, 29, 21.25). Aparte de eso, la sexualidad no se menciona en Hechos.

La sexualidad en las cartas de Pablo

En Romanos 1.24-27 Pablo critica al mundo pagano. Dice que Dios ha entregado a los paganos a sus pasiones y deseos para que corrompen a sus cuerpos con conducta homosexual, algo no natural.


1 Corintios es la carta paulina con más material acerca de la sexualidad y el matrimonio.


En 1 Corintios 5.1-5 Pablo exige disciplina eclesiástica para un hombre que tuvo relaciones sexuales con su madrasta.


En 1 Corintios 6.12-20 Pablo prohibe la inmoralidad sexual y la prostitución, por las siguientes razones: no debemos usar nuestra libertad para participar en cosas que pueden llegar a dominarnos; el pecado sexual es contrario al honor; nuestros cuerpos pertenecen al Señor porque nos hizo, y no fuimos diseñados para participar en la inmoralidad sexual; Dios algún día levantará nuestros cuerpos de la muerte; nosotros, y nuestros cuerpos, tienen una unión mística con el Señor, así que es inconcebible unirnos con una prostituta; los pecados sexuales son ofensas con nuestros propios cuerpos, que son templos del Espíritu Santo; y nuestros cuerpos pertenecen a Dios porque nos redimió.


1 Corintios capítulo 7 es una discusión extendida acerca del matrimonio y la sexualidad. En este capítulo Pablo afirma tanto el solterío como el matrimonio, aunque varias veces afirma su preferencia para el solterío, dando razones prácticas para justificar su preferencia. Pablo también afirma (y exhorta a los casados a) las relaciones sexuales dentro del matrimonio. Prohibe el divorcio y el matrimonio después del divorcio. Aconseja a los creyentes a que permanezcan en sus matrimonios con los inconversos a menos que el cónyuge inconverso desea dejar al cónyuge cristiano. Por razones escatológicas, Pablo aconseja a las personas a que permanezcan en su estado matrimonial actual, cualquier que sea. Por último, dice que las viudas son libres para casarse nuevamente (v.t. Romanos 7.2-3).


En 1 Corintios 10.8 se refiere a la inmoralidad sexual de los Israelitas en el desierto.


En 2 Corintios Pablo habla de la impureza y la inmoralidad sexual de algunos en aquella iglesia (12.21).


En 1 Tesalonicenses 4.3-8 Pablo prohibe la fornicación por las siguientes razones: es contraria al honor y la santidad; es conducta solo para los paganos que no conocen a Dios; es un rechazo de la autoridad de Dios; Dios nos dio su Espíritu Santo para que fuéramos santos.


En 1 Timoteo 4.3-5 Pablo rechaza la enseñanza de los que prohiben el matrimonio, y dice que el matrimonio es bueno.


En 1 Timoteo (esp. 5.5-6, 5.11-12, 5.14), Pablo tiene algunas palabras para las viudas jóvenes que confunden y parecen severas para lectores modernos. Por un lado, las condena por ser tan consumidas de sus deseos que ellas quieren casarse. Pablo parece decir que casarse en este caso es equivalente a ser infiel a Cristo. Pero después las aconseja a que se casen y produzcan hijos.


En Tito 3.2 y 3.12 Pablo dice que los ancianos y diáconos deben ser esposos de no más de una esposa.


En Efesios 5.22-33, Colosenses 3.18-19 y Tito 2.3-5 Pablo da consejos acerca de la manera en que maridos y mujeres deben tratarse.


Pablo menciona en breve el mandamiento “No cometerás el adulterio” en Romanos 2.22, 13.9.


Los pecados sexuales que aparecen en las varias listas de vicios son los siguientes: el adulterio, la fornicación, ofensas homosexuales, la impureza, pasiones desordenadas, orgías, prostitución, la inmoralidad sexual. Pablo dice de los que practican muchos de estos pecados que ellos no heredarán el reino de Dios (1 Co. 5.9-13, 6.9-10, Ga. 5.19-21, Ef 4.19-23, 5.3-5, Co 3.5-7, 1 Ti 1.9-10).

La sexualidad de Hebreos a Apocalipsis

Hebreos dice que Dios juzgará a todo fornicador y adúltero, y exhorta a sus lectores a que honren sus matrimonios, evitando la infidelidad sexual (13.4) Esta es la única mención de la sexualidad en Hebreos.


Santiago solo menciona brevemente al mandamiento “No cometerás adulterio” en 2.11.


1 Pedro menciona las ‘lascivias’ y ‘orgías’ de los gentiles en las cuales sus lectores ya no andan como antes hacían (4.3). También instruye a los esposos y esposas en cómo deben tratarse en 3.1-7.


2 Pedro y Judas responden a los falsos maestros quienes andan en la lujuria y la inmoralidad sexual y corrompen su carne. La mención de Sodoma y Gomorra, y la mención de ‘deseos no naturales’, parece implicar que se trata de la actividad homosexual (véase especialmente 2 Pedro 2.6-10, 2.14, 3.3, Judas 7-8, 16, 18). 2 Pedro también habla de manera general acerca de la corrupción que ha entrado al mundo debido a la lujuria (1.4).


1, 2 y 3 Juan no mencionan la sexualidad directamente.


Apocalipsis menciona a dos falsos maestros quienes tentaron a las iglesias a cometer la fornicación y el adulterio (2.14, 2.20-23). Dice dos veces que los fornicadores se encontrarán fuera de la ciudad celestial, en el lago de fuego (21.8, 22.15, v.t. 9.21). El libro también usa la fornicación repetidamente como metáfora para el comercio entre las naciones y la ciudad idólatra opuesta a Dios. Apocalipsis 14.4 contiene la mención extraña de algunos varones vírgenes quienes no habían ‘corrompido su carne’ con las mujeres.

Conclusiones

Jesús y los apóstoles afirman la sexualidad humana, pero exigen que sea expresada únicamente dentro del contexto de un matrimonio, un matrimonio a la vez, tales matrimonios solo destruidos por la muerte de uno de los esposos. Naturalmente, entonces, el adulterio, la fornicación y el divorcio son los pecados que reciben más atención en el NT. La actividad homosexual también es considerada contra la naturaleza, y pecaminosa.


Tanto Pablo como Jesús eran solteros, y afirman la soltería. Además, ambos declaran que la soltería sería preferible al matrimonio para los que descubren que son habilitados por Dios para mantenerse solteros.


Siete libros del NT no incluyen ninguna enseñanza acerca del matrimonio y la sexualidad (Filipenses, 2 Tesalonicenses, 2 Timoteo, Filemón, 1, 2, 3 Juan), y otros cinco libros mencionan estos temas solo una o dos veces brevemente (Juan, Hechos, Gálatas, Hebreos, Santiago).


Los pecados sexuales son denunciados firmemente en el NT, pero los autores no hablan de ellos extensamente excepto en 1 Corintios, 1 Timoteo, 2 Pedro y Judas, donde escriben a iglesias que se están cediendo a estos pecados. Los pecados sexuales no reciben atención inordinada en comparación a otros pecados. Los apóstoles pasan mucho más tiempo hablando acerca del conflicto interpersonal, por ejemplo. En vez de ser obsesionados por asuntos sexuales, los apóstoles simplemente asumen lo que ellos recibieron de las varias enseñanzas del AT acerca del sexo y el matrimonio.


Los pecados sexuales (igual a otros pecados) se conectan varias veces a los deseos y pasiones desordenados, pero no estudié la relación entre la sexualidad y los deseos.

La valentía no es la falta de miedo, sino la habilidad de actuar a favor de otra persona, o de acuerdo a los principios de uno, a pesar del miedo que se siente, o a pesar de algo que amenaza a uno.


Ejemplos de la valentía incluirían:

  • Un soldado que defiende su patria.
  • Un Cristiano que se mantiene fiel a Dios frente a la persecución.
  • Una persona que acepta sacrificios para preservar su integridad moral y ser fiel a sus principios morales.
  • Jesucristo, cuando aceptó la muerte para salvar al mundo. 1

La valentía (a veces llamada la fortaleza) fue considerada una de las cuatro virtudes principales por el mundo clásico, juntamente con la prudencia, la justicia y la templanza.


Aristóteles dijo que la valentía es un medio entre los extremos de la cobardía (el no actuar por miedo) y la temeridad (actuar con imprudencia, sin tomar en cuenta el peligro o hasta para disfrutar el peligro).


Algunos dicen que la valentía no es una virtud en sí, porque se puede usar para maldad. Un criminal puede usar la valentía para superar su miedo para asaltar a otra persona. 2 Sin embargo, un filósofo responde que la valentia sí es una virtud. Él usa la ilustración de dos terroristas. Uno destruye un avión de pasajeros desde la tierra, y otro destruye un avión siendo pasajero y tomando su vida. Sin duda, los dos son malos, pero despreciamos más al que lo hizo sin tomar ningún rieso a si mismo. 3


La valentía no nos da motivación en sí. No actuamos desde la valentía sino actuamos con la valentía. La motivación tiene que venir de algo que valoramos, p. ej. el deseo de salvar la vida de alguien. 4


Estrategias para controlar el miedo y actuar con la valentía incluyen las siguientes:

  • Orar y concentrarse en la presencia y ayuda de Dios
  • Considerar el contexto más amplio de algo valioso que se puede perder si uno no actúa con la valentía, o algo valioso que puede ganarse si lo hace.
    • Para ilustrar lo que se puede perder: por no luchar con valentía, un soldado puede contribuir a la derrota de su ejército, puede perder su vida, pone en peligro a los ciudadanos y los valores de su nación, puede perder su sentido de dignidad, y puede perder el respeto de los demás soldados.
    • Para ilustrar lo que se puede ganar: una persona que actúa con valentía puede ganar el respeto, puede ganar la aprobación de Dios, y puede beneficiar a otros (p. ej. salvar la vida de alguien en peligro).
  • A largo plazo cultivar un auto-concepto de ti mismo como una persona de integridad, y cultivar las virtudes relacionadas con la fuerza de voluntad, como el dominio propio.

Filósofo André Comte-Sponville dice que la valentía es la virtud más universalmente admirada alrededor del mundo, y la cobardía es una característica universalmente despreciada. 5


Comte-Sponville también afirma que la valentía, una fuerza de voluntad, es una precondición de todas las demás virtudes. Si no tenemos valentía, no superaremos nuestro egoísmo para ser virtuoso - no seremos generosos, fieles, humildes, no perseveraremos bajo tortura, etc, sin la valentía. 6 Sin embargo, el presente autor concuerda más con R. C. Roberts, que habla de una variedad de otras virtudes que tienen que ver con la fuerza de voluntad: el dominio propio (o templanza), la paciencia y la perseverancia. 7 Es decir, la fuerza de voluntad es una precondición de todas las virtudes, pero la valentía es solamente una de esas fuerzas de voluntad.


¿Cuál es la relación entre la valentía y la esperanza? ¿Será cierto lo que dicen algunos, que la presencia de la esperanza disminuye el valor de la valentía? ¿Será cierto que una persona que enfrenta su temor sin esperanza tiene una valentía más fuerte que una persona que tiene la esperanza de ganar?

"...explicaba Rabelais, «según la verdadera disciplina militar, no se debe permitir que el enemigo se desespere, porque tal necesidad multiplica su fuerza y aumenta su valor». Tenemos todo que temer de las personas que no temen nada. Porque ¿qué puede temer ellos si ya no tienen esperanza?" 8


En el Antiguo Testamento, cuando uno no tenía valentía, era porque "perdió el corazón" o su corazón "se desmayó" (p. ej. 1 Samuel 17.32, Josué 2.11).


Josué 1.9 es un texto clave de la Biblia sobre el tema de la valentía: "Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas."


The New Bible Dictionary dice que la palabra para la valentía casi no aparece en el Nuevo Testamento. Se puede traducir la palabra "confiados" 0 "confiadamente" en los versículos abajo con la frase "con valentía:"

  • "Así que vivimos confiados siempre, y sabiendo que entre tanto que estamos en el cuerpo, estamos ausentes del Señor" (2 Corintios 5.6)
  • "pero confiamos, y más quisiéramos estar ausentes del cuerpo, y presentes al Señor." (2 Corintios 5.8)
  • "Porque no nos atrevemos (en griego, "no tenemos la valentía") a contarnos ni a compararnos con algunos que se alaban a sí mismos; pero ellos, midiéndose a sí mismos por sí mismos, y comparándose consigo mismos, no son juiciosos." (2 Corintios 10.12)
  • "de manera que podemos decir confiadamente: El Señor es mi ayudador; no temeré lo que me pueda hacer el hombre." (Hebreos 13.6) 9

A pesar de la infrecuencia de la palabra en sí, muchos versículos biblicos hablan de la valentía cuando exhortan al Cristiano a no temer. Las frases 'no tengas temor' o 'no temes,' cuando las encontramos en la Biblia, quieren decir 'vence el temor que tienes,' o 'ten valentía.' Su propósito no es de exigir que las personas dejen de sentir temor, sino de exigir que actúen apropiadamente a pesar de su temor.


1 "Courage" en Dictionary of Pastoral Care and Counseling. (Nashville: Abingdon Press, 1990), 241.

2 "Courage" en New Dictionary of Christian Ethics and Pastoral Theology. (Downer's Grove, IL: InterVarsity Press, 1995), 265.

5 André Comte-Sponville, Pequeño tratado de las grandes virtudes. (México DF, PAIDOS, 2015), 54-55.

4 "Courage" en New Dictionary of Christian Ethics and Pastoral Theology. (Downer's Grove, IL: InterVarsity Press, 1995), 265.

5 André Comte-Sponville, Pequeño tratado de las grandes virtudes. (México DF, PAIDOS, 2015), 53.

6 ibid, 58.

7 "Courage" en New Dictionary of Christian Ethics and Pastoral Theology. (Downer's Grove, IL: InterVarsity Press, 1995), 265.

8 André Comte-Sponville, Pequeño tratado de las grandes virtudes. (México DF, PAIDOS, 2015), 66 [con algunos cambios de traducción].

9 "Courage," en The New Bible Dictionary, third edition. (Downer's Grove, IL: InterVarsity Press, 1996), 234.

Texto bíblico: Reina-Valera © 1960 Sociedades Bíblicas en América Latina © renovado 1988 Sociedades Bíblicas Unidas.

“La virtud es escoger un estilo de vida tan excelente, que preferirías sacrificar tu vida antes que sacrificar tu estilo de vida.” - Christopher Phillips, Six Questions of Socrates (NY: W. W. Norton, 2004), 15


“La virtud…es cuestionar las convicciones de uno, con la intención de descubrir un propósito mpas alto en la vida, y luego buscar ese propósito, para que puedas llegar a ser más excelente, y en el proceso, inspirar a tu sociedad para llegar a ser más excelente también.” - Christopher Phillips, Six Questions of Socrates (NY: W. W. Norton, 2004), 13


“Día tras día, las cosas que escoges, piensas y haces determinan la persona que llegarás a ser.” - Heráclito


Según los autores antiguos, hay varias características de los amigos:


Los amigos son leales

  • Cuando están lejos y no sólo cuando están de cerca
  • En la adversidad y no sólo cuando sea fácil
  • «Si te echas un amigo, échatelo probado, y no tengas prisa en confiarte a él. Porque hay amigo que lo es de ocasión, y no persevera en el día de tu angustia. Hay amigo que se vuelve enemigo, y descubrirá la disputa que te ocasiona oprobio. Hay amigo que comparte tu mesa, y no persevera en el día de tu angustia.» (Eclesiástico 6:7–10)
  • «El amigo fiel es seguro refugio, el que le encuentra, ha encontrado un tesoro. El amigo no tiene precio, no hay peso que mida su valor. El amigo fiel es remedio de vida, los que temen al Señor le encontrarán.» (Eclesiástico 6.14–16)

Los amigos guardan la confidencialidad

  • Un amigo es una person con quien puedes hablar abiertamente.
  • Josefo: "La ley nos permite no ocultar nada de nuestros amigos, porque no hay amistad sin la confianza absoluta."

Los amigos hablan francamente con uno, y no sólo son aduladores

  • Pablo abría su corazón y hablaba francamente con los miembros de las iglesias que fundaba, y esperaba la misma franqueza de parte de ellos:
    • «Hermanos corintios, les hemos hablado con toda franqueza; les hemos abierto de par en par nuestro corazón. Nunca les hemos negado nuestro afecto, pero ustedes sí nos niegan el suyo. Para corresponder del mismo modo—les hablo como si fueran mis hijos—, ¡abran también su corazón de par en par!» (2 Corintios 6.11-13, NVI)
  • «...os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os las he dado a conocer.» (Juan 15.15)

Los amigos comparten todos sus recursos

  • Aristóteles definía un amigo como alguien que busca hacer por otro lo que cree ser en el mejor interés del otro.
  • Aunque Hechos no usa la palabra amistad, los antiguos hubieran entendido el retrato de la iglesia primitiva en Hechos 2.44-47, donde estaban unánimes, comían juntos, y compartían sus bienes libremente, como una amistad compartida entre ellos.

Los amigos mueren por sus amigos

  • Esta característica era voluntaria, no obligatoria. Pero los griegos y romanos admiraban a las personas que morían por su patria, por su amo, o por su amigo. Ellos entenderían la idea de que Jesús murió para salvar a sus amigos.
  • «Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos.» (Juan 15.13)

Los amigos tienen los mismos adversarios

  • «¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios.» (Santiago 4.4)

Había dos relaciones llamadas amistades en el mundo antiguo:

Las amistades entre iguales, como entendemos la palabra hoy

  • Aristóteles dijo que la amistad es una igualdad de benevolencia reciprocal.
  • Los epicureos enfatizaban mucho la amistad
  • Algunos autores antiguos hablaban de los amigos como "otro yo" y "el espejo del alma de uno."

Las amistades políticas, donde un hombre buscaba el favor de un patrón y formaba una alianza con él. A pesar de la desigualdad de la relación (superior e inferior), se usaba la palabra "amigo," tanto los patrones para sus benficiados y los beneficiados para sus patrones.

  • Las amistades políticas eran mucho más comunes, especialmente entre los élites de la sociedad romana.
  • Ejemplos de amistades políticas incluyen:
    • Formar acuerdos entre patrones y clientes
    • Ser un "amigo de César"
    • Formar alianzas entre naciones y otros grupos
    • Ser miembro de un gremio mercantil o profesional
    • El "amigo del esposo" en Juan 3.29 probablemente era la persona que organizaba las bodas, contribuyendo con sus finanzas, y asegurando que todos los detalles estuvieran en orden.

"Friendship", en Dictionary of New Testament Background. (Downer's Grove, IL: InterVarsity Press, 2000)

Un tema en los filósofos antiguos que me impactó mucho fue la búsqueda de la felicidad: ¿cuál es el bien supremo para el ser humano? Tres pensadores destacados, Aristóteles, Boecio y Tomás de Aquino, han ofrecido argumentos sabios en contra de las cosas que muchos hacen la meta principal de sus vidas: el dinero, el poder, la fama, el placer, y los honores. Lo que sigue es una paráfrasis de los argumentos de ellos que me impactaron. Con cuidado: ¡son pensamientos capaces de cuestionar y reorientar las metas más fundamentales que tenemos para nuestras vidas!


El dinero, las posesiones

  • El dinero es un medio a otros fines. No amamos al dinero mismo, sino su habilidad de conseguirnos otros bienes. Así que el dinero no puede ser el bien supremo. (Aristóteles)
  • Ninguna cantidad de prosperidad satisfacerá la codicia ilimitada de la humanidad. (Boecio)
  • ¿Cómo puede el dinero ser la fuente de la felicidad si solo nos hace feliz cuando lo gastamos o lo regalamos, no cuando lo adquirimos o lo acumulamos? (Boecio)
  • Cuando buscamos nuestra felicidad en diamantas u otras cosas creadas, estamos diciendo que la felicidad de los seres humanos, la cima de la creación, viene de cosas menores, cosas más abajo en la escala de las cosas creadas. Eso no tiene sentido. (Boecio)
  • La excelencia de las posesiones hermosas es su propia excelencia, y su excelencia no se transmite a nosotros por poseerlas. (Boecio)
  • Mientras más poseemos, más tenemos que esforzarnos en el mantenimiento de lo que poseemos. (Boecio)
  • Con las riquezas viene el temor a los ladrones y muchas otras preocupaciones. (Boecio)
  • La prosperidad es inferior a la adversidad, porque la prosperidad engaña y adormece las mentes de los que favorece, mientras la adversidad enseña y da experiencia a los que favorece. (Boecio)
  • La adversidad te demuestra quienes son tus verdaderos amigos, en contraste con los amigos superficiales de los que prosperan. (Boecio)
  • Las riquezas no nos hacen autosuficientes. Más bien, nos hacen más dependientes de otros: necesitamos guardias, empleados, administradores, etc. (Boecio)
  • La riqueza satisface pero no quita nuestros antojos, y más bien crea en nosotros nuevos antojos que antes no teníamos. (Boecio)
  • La riqueza no nos acompaña cuando morimos. (Boecio)
  • Las riquezas naturales como la comida y protección son medios para otros fines (la supervivencia), así que son secundarias y no pueden ser la fuente de la felicidad. El dinero es aún más removido de la felicidad, porque es un medio a la riqueza natural. El dinero es un medio a otros medios a otros fines. (Tomás de Aquino)
  • Mientras más perfectamente adquirimos el bien supremo, lo amaremos aún más, y amar a otras cosas menos; pero con las posesiones, uno deja de amar y desearlas una vez que las obtiene, y uno empieza a desear otras cosas. Así que las posesiones no pueden ser el bien supremo. (Tomás de Aquino)
  • La riqueza se encuentra tanto en los malos como en los buenos, mientras el bien supremo debe ser incompatible con el mal. (Tomás de Aquino)
  • La riqueza no es autosuficiente; después de obtenerla, uno puede faltar otros bienes. (Tomás de Aquino)
  • La riqueza muchas veces lastima al que la persigue. (Tomás de Aquino)
  • La riqueza viene de una causa externa, y en gran parte de los vientos de la fortuna. (Tomás de Aquino)

Los honores y los títulos

  • El honor depende se otorga a los honrados por los que honran, pero por instinto sabemos que la felicidad es algo propio de nosotros. (Aristóteles)
  • Por lo general buscamos recibir honores por nuestra virtud, así que parece que la virtud es mejor candidato para el bien supremo que los honores. (Aristóteles)
  • La recepción de honores tiende a llamar la atención al mal en las personas malas, y las hace más contemptibles. (Boecio)
  • Las personas te pueden honrar con la boca mientras por dentro te odian. (Boecio)
  • El honor se basa en las opiniones caprichosas de las masas. (Boecio)
  • Una persona honrada por su excelencia en su propia cultura puede ser rechazada por los de otra cultura que no valoran tal excelencia. (Boecio)
  • Los honores son reconocimientos de una excelencia ya obtenida. Así que los honores no te hacen grande o excelente. (Tomás de Aquino)
  • El honor se encuentra tanto en los malos como en los buenos, mientras el bien supremo debe ser incompatible con la maldad. (Tomás de Aquino)
  • El honor no es autosuficiente; después de obtenerlo, uno puede faltar otros bienes. (Tomás de Aquino)
  • El honor muchas veces lastima al que lo persigue. (Tomás de Aquino)
  • El honor viene de una causa externa, y en gran parte de los vientos de la fortuna. (Tomás de Aquino)

La fama

  • La fama es extremadamente limitada: la tierra es un pequeño punto en el universo, y la parte habitada de la tierra es una porción pequeña, y aún dentro de esa porción, hay personas en otros países y culturas, aún en los países cercanos, que nunca escucharán de tí, por famoso que llegas a ser. (Boecio)
  • La fama es limitada por el tiempo también: "...no importa qué tan extensa la vida de tu fama, no es ni siquiera pequeña, sino es absolutamente nada en comparación con la eternidad." (Boecio)
  • La fama no nos acompaña cuando morimos. Algunos dicen que la fama es una especie de vida después de la muerte. Pero esta fama desaparece también, así que es como una segunda muerte. (Boecio)
  • Las biografías y las estatuas son recordatorios que las personas a las cuales son dedicadas ya pasaron. Son recordatorios más de su brevedad que de su grandeza. (Boecio)
  • Muchos reciben alabranzas inmerecidas, y esto demuestra qué desconfiable es la fama. (Boecio)
  • La gloria de nacerse en una familia destacada no es la gloria de uno mismo, sino la gloria de nuestros ancestros. (Boecio)
  • La fama se puede perder por nada más que un rumor falso. (Tomás de Aquino)
  • La fama se encuentra tanto en los malos como en los buenos, mientras el bien supremo debe ser incompatible con el mal. (Tomás de Aquino)
  • La fama no es autosuficiente; después de obtenerla, uno puede faltar otros bienes. (Tomás de Aquino)
  • La fama muchas veces lastima al que la persigue. (Tomás de Aquino)
  • La fama viene de una causa externa, y en gran parte de los vientos de la fortuna. (Tomás de Aquino)

El placer físico y los bienes corporales (p. ej., la salud)

  • El placer es vulgar, es algo que las masas escogen. (Aristóteles)
  • El placer esclaviza a uno, y es una vida para "los animales que pastorean." (Aristóteles)
  • Los placeres del cuerpo traen exceso, remordimiento, enfermedades horribles, y muchos otros malestares. (Boecio)
  • Buscar el placer no nos hace mejores que los animales, porque los animales solo viven para satisfacer sus deseos corporales. (Boecio)
  • Buscar el placer nos hace siervos a nuestros cuerpos "vilos y frágiles". (Boecio)
  • El placer es un "accidente" (una consecuencia secundaria) de obtener un bien. Así que no es la fuente de la felicidad misma. Cada placer viene de otro bien. (Tomás de Aquino)

El poder

  • El poder es una ilusión: el mosquito más pequeño puede matar al hombre más poderoso. (Boecio)
  • Un tirano poderoso no tiene el poder para obligar a una persona que tiene la libertad y la valentía de resistirlo. (Boecio)
  • Ninguna cantidad de poder político puede liberar a una persona esclavizada a los vicios, los hábitos y las adicciones. (Boecio)
  • El poder convierte al poderoso en infelia, no en feliz, porque los límites de su reino y su influencia están constantemente presentes al rey. Le hacen ansioso para hacer lo poco que puede para extender su reino y derrotar sus rivales. (Boecio)
  • El poder crea en los reyes un temor constante de reinos rivales y súbditos inquitos que podrían quitar su poder - hasta sus vidas - de ellos. (Boecio)
  • El poder de los poderosos depende de las mismas personas que los sirven. Así que ¿quién es más poderoso? (Boecio)
  • A veces el mismo poder que un rey posee le obliga a traicionar a sus amigos, como el en caso de Nerón, que se sintió forzado a obligar a su amigo Séneca a escoger la manera de su ejecución. (Boecio)
  • El poder puede ser usado tanto para el mal como para el bien, y el poder se encuentra tanto en las personas malas como en las personas buenas, pero el bien supremo debe ser incompatible con la maldad. (Tomás de Aquino)
  • El poder no es autosuficiente: después de obtenerlo, uno puede faltar otros bienes. (Tomás de Aquino)
  • El poder muchas veces lastima al que lo persigue. (Tomás de Aquino)
  • El poder viene de una causa externa, y en mayor parte a los vientos de la fortuna. (Tomás de Aquino)

Aristóteles, Ética nicomáquea, 1095-1096; Boecio, La consolación de la filosofía, libros II y III; Tomás de Aquino, Summa Theologiae, segunda sección, primera parte (conocida como el Tratado acerca de la Felicidad), primera pregunta.

Históricamente la iglesia ha reconocido siete virtudes principales:

  • Las cuatro virtudes clásicas de La República de Platón:
    • La justicia – la habilidad de dar a cada uno lo que merece, imparcialmente
    • La prudencia – la sabiduría, el discernimiento
    • La fortaleza – la valentía de enfrentar algo que nos da miedo
    • La templanza – la moderación
  • Las tres virtudes teológicas de 1 Corintios 13.13
    • La fe – creer y confiar en verdades invisibles que uno no puede probar
    • La esperanza – confiar en promesas divinas acerca del futuro
    • El amor – sacrificarse para buscar el bien del prójimo


La iglesia también ha reconocido siete vicios capitales, y su fuente

  • Se llaman “capitales” porque son como la cabeza o fuente de un río, desde la cual todos los demás pecados fluyen.
  • La soberbia, ser orgulloso de uno mismo y el egosimo, es la fuente de los siete. En algunas listas antiguas la soberbia reemplaza la vanagloria y es uno de los siete. Pero es preferible separar a la soberbia como la fuente de los demás.
  • Los siete vicios capitales son:
    • La gula (excesivo o desordenado deseo de consumir)
    • La avaricia (excesivo o desordenado deseo de poseer)
    • La lujuria (excesivo o desordenado deseo sexual)
    • La vanagloria (deseo de ser admirado por los demás)
    • La pereza o flojera (el evadir las responsabilidades)
    • La ira (el enojo descontrolado)
    • La envidia (desear mal para otra persona porque tiene algo que deseamos)

«Como dice el proverbio, ‘si deseas la libertad para viajar por los siete mares, es necesario esclavizarte a la brújula.’ Esto es verdad en toda área de la vida. Cada esclavitud tiene una libertad que corresponde, y cada libertad tiene una esclavitud correspondiente….uno de los grandes asuntos de la vida es escoger cuidadosamente tus libertades, porque de ellas proceden tus esclavitudes, y escoger cuidadosamente tus esclavitudes porque de ellas proceden tus libertades.» - Max Anders, Brave New Discipleship, 38

Jesús y los deseos

Es sorprendente que Jesús no habla mucho acerca de los deseos, especialmente cuando consideramos la importancia que los apóstoles dan al tema.

  • La afirmación principal de Jesús en cuanto a los deseos aparece en Marcos 7.20-23 (NVI): “Luego añadió: – Lo que sale de la persona es lo que la contamina. Porque de adentro, del corazón humano, salen los malos pensamientos, la inmoralidad sexual, los robos, los homicidios, los adulterios, la avaricia, la maldad, el engaño, el libertinaje, la envidia, la calumnia, la arrogancia y la necedad. Todos estos males vienen de adentro y contaminan a la persona.”
  • En la parábola del sembrador, Jesús también dice lo siguiente: “Los que fueron sembrados entre espinos son los que oyen la palabra, pero los afanes de este siglo, el engaño de las riquezas y las codicias de otras cosas, entran y ahogan la palabra, y la hacen infructuosa.” (Mc 4.19, Reina-Valera 1995)

Pablo y los deseos

El apóstol Pablo escribe sobre los deseos en varios textos en sus cartas:

  • Romanos 1.24-27 – “Por lo cual también Dios los entregó a la inmundicia, en las concupiscencias de sus corazones, de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos, ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador, el cual es bendito por los siglos. Amén. Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues aun sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza, y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío.”
  • Romanos 6.12-14 – “No reine, pues, el pecado en vuestro cuerpo mortal, de modo que lo obedezcáis en sus concupiscencias; ni tampoco presentéis vuestros miembros al pecado como instrumentos de iniquidad, sino presentaos vosotros mismos a Dios como vivos de entre los muertos, y vuestros miembros a Dios como instrumentos de justicia. Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros; pues no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia.”
  • Romanos 7.5-11 – “Porque mientras estábamos en la carne, las pasiones pecaminosas que eran por la ley obraban en nuestros miembros llevando fruto para muerte. Pero ahora estamos libres de la ley, por haber muerto para aquella en que estábamos sujetos, de modo que sirvamos bajo el régimen nuevo del Espíritu y no bajo el régimen viejo de la letra. ¿Qué diremos, pues? ¿La ley es pecado? En ninguna manera. Pero yo no conocí el pecado sino por la ley; porque tampoco conociera la codicia, si la ley no dijera: No codiciarás. Mas el pecado, tomando ocasión por el mandamiento, produjo en mí toda codicia; porque sin la ley el pecado está muerto. Y yo sin la ley vivía en un tiempo; pero venido el mandamiento, el pecado revivió y yo morí. Y hallé que el mismo mandamiento que era para vida, a mí me resultó para muerte; porque el pecado, tomando ocasión por el mandamiento, me engañó, y por él me mató.”
  • Romanos 7.18-20 – “Y yo sé que en mí, esto es, en mi carne, no mora el bien; porque el querer el bien está en mí, pero no el hacerlo. Porque no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero, eso hago. Y si hago lo que no quiero, ya no lo hago yo, sino el pecado que mora en mí.”
  • Romanos 8.5-14 – “Porque los que son de la carne piensan en las cosas de la carne; pero los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu. Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz. Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden; y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios. Mas vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él. Pero si Cristo está en vosotros, el cuerpo en verdad está muerto a causa del pecado, mas el espíritu vive a causa de la justicia. Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, el que levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros. Así que, hermanos, deudores somos, no a la carne, para que vivamos conforme a la carne; porque si vivís conforme a la carne, moriréis; mas si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis. Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios.”
  • Romanos 13.14 – “sino vestíos del Señor Jesucristo, y no proveáis para los deseos de la carne.”
  • 1 Corintios 7.9 – “pero si no tienen don de continencia, cásense, pues mejor es casarse que estarse quemando.”
  • Gálatas 5.16-24 – “Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne. Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis. Pero si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley. Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios. Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley. Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos.”
  • Efesios 2.3 – “entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás.”
  • Efesios 4.17-19 – “Esto, pues, digo y requiero en el Señor: que ya no andéis como los otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente, teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón; los cuales, después que perdieron toda sensibilidad, se entregaron a la lascivia para cometer con avidez toda clase de impureza.”
  • Efesios 4.22-24 – “En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, y renovaos en el espíritu de vuestra mente, y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad.”
  • Colosenses 3.5 – “Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría;”
  • 1 Tesalonicenses 4.3-5 – “pues la voluntad de Dios es vuestra santificación; que os apartéis de fornicación; que cada uno de vosotros sepa tener su propia esposa en santidad y honor; no en pasión de concupiscencia, como los gentiles que no conocen a Dios;”
  • 1 Timoteo 5.11 – “Pero viudas más jóvenes no admitas; porque cuando, impulsadas por sus deseos, se rebelan contra Cristo, quieren casarse….”
  • 1 Timoteo 6.4-11 – “está envanecido, nada sabe, y delira acerca de cuestiones y contiendas de palabras, de las cuales nacen envidias, pleitos, blasfemias, malas sospechas, disputas necias de hombres corruptos de entendimiento y privados de la verdad, que toman la piedad como fuente de ganancia; apártate de los tales.6 Pero gran ganancia es la piedad acompañada de contentamiento; porque nada hemos traído a este mundo, y sin duda nada podremos sacar. Así que, teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto. Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombres en destrucción y perdición;1 porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores. Mas tú, oh hombre de Dios, huye de estas cosas, y sigue la justicia, la piedad, la fe, el amor, la paciencia, la mansedumbre.”
  • 2 Timoteo 2.22 – “Huye también de las pasiones juveniles, y sigue la justicia, la fe, el amor y la paz, con los que de corazón limpio invocan al Señor.”
  • 2 Timoteo 3.6-7 – “Porque de éstos son los que se meten en las casas y llevan cautivas a las mujercillas cargadas de pecados, arrastradas por diversas concupiscencias. Estas siempre están aprendiendo, y nunca pueden llegar al conocimiento de la verdad.”
  • Tito 2.12-14 – “enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente, aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo, quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras.”
  • Tito 3.3 – “Porque nosotros también éramos en otro tiempo insensatos, rebeldes, extraviados, esclavos de concupiscencias y deleites diversos, viviendo en malicia y envidia, aborrecibles, y aborreciéndonos unos a otros.”

Texto bíblico: Reina Valera Revisada (1995) Bible Text (Miami: Sociedades Biblicas Unidas, 1998)


El apóstol Jacobo acerca de los deseos

El apóstol Jacobo (Santiago) tiene dos textos que explican la relación entre los deseos, las tentaciones, y los conflictos:

  • Santiago 1.12-15 – “Dichoso el que resiste la tentación porque, al salir aprobado, recibirá la corona de la vida que Dios ha prometido a quienes lo aman. Que nadie, al ser tentado, diga: «Es Dios quien me tienta.» Porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni tampoco tienta él a nadie. Todo lo contrario, cada uno es tentado cuando sus propios malos deseos lo arrastran y seducen. Luego, cuando el deseo ha concebido, engendra el pecado; y el pecado, una vez que ha sido consumado, da a luz la muerte.”
  • Santiago 4.1-3 – “¿De dónde surgen las guerras y los conflictos entre ustedes? ¿No es precisamente de las pasiones que luchan dentro de ustedes mismos? Desean algo y no lo consiguen. Matan y sienten envidia, y no pueden obtener lo que quieren. Riñen y se hacen la guerra. No tienen, porque no piden. Y cuando piden, no reciben porque piden con malas intenciones, para satisfacer sus propias pasiones.”

Texto bíblico: Reina Valera Revisada (1995) Bible Text (Miami: Sociedades Biblicas Unidas, 1998)


El apóstol Pedro acerca de los deseos

El apóstol Pedro, aunque nos dejó solamente dos cortas epístolas, tiene mucho que decir acerca de los deseos:

  • 1 Pedro 1.14 Como hijos obedientes, no se amolden a los malos deseos que tenían antes, cuando vivían en la ignorancia.
  • 1 Pedro 2.11 Queridos hermanos, les ruego como a extranjeros y peregrinos en este mundo, que se aparten de los deseos pecaminosos que combaten contra la vida.
  • 1 Pedro 4.1-2 Por tanto, ya que Cristo sufrió en el cuerpo, asuman también ustedes la misma actitud; porque el que ha sufrido en el cuerpo ha roto con el pecado, para vivir el resto de su vida terrenal no satisfaciendo sus pasiones humanas sino cumpliendo la voluntad de Dios.
  • 2 Pedro 1.4 Así Dios nos ha entregado sus preciosas y magníficas promesas para que ustedes, luego de escapar de la corrupción que hay en el mundo debido a los malos deseos, lleguen a tener parte en la naturaleza divina.
  • 2 Pedro 2.10 Esto les espera sobre todo a los que siguen los corrompidos deseos de la naturaleza humana y desprecian la autoridad del Señor.
  • 2 Pedro 2.18 Pronunciando discursos arrogantes y sin sentido, seducen con los instintos naturales desenfrenados a quienes apenas comienzan a apartarse de los que viven en el error.
  • 2 Pedro 3.3-4 Ante todo, deben saber que en los últimos días vendrá gente burlona que, siguiendo sus malos deseos, se mofará: «¿Qué hubo de esa promesa de su venida?

Texto bíblico: Reina Valera Revisada (1995) Bible Text (Miami: Sociedades Biblicas Unidas, 1998)


Los apóstoles Juan y Judas acerca de los deseos

  • Juan escribe lo siguiente en 1 Juan 2.16-17: “Porque nada de lo que hay en el mundo – los malos deseos del cuerpo, la codicia de los ojos y la arrogancia de la vida – proviene del Padre sino del mundo. El mundo se acaba con sus malos deseos, pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.”
  • Judas critica a los falsos maestros como personas que “se dejan llevar por sus propias pasiones” y se refiere a la profecía en 2 Pedro (Judas 16-18).

El vocabulario acerca de los deseos

Hay varios términos relacionados con el tema de los deseos:

  • Las adicciones son deseos fuertes estimulados por procesos químicos dentro del cuerpo de uno.
  • La ambición es el deseo de lograr metas personales. Se puede usar la palabra positiva o negativamente, de acuerdo al contexto.
  • El apetito se refiere al deseo normal de comer, pero a veces se usa figurativamente para hablar de otros deseos.
  • La avaricia es el deseo indebido de poseer más y más cosas que no tenemos.
  • La codicia es el deseo de poseer algo que pertenece a otra persona.
  • La concupiscencia es el deseo desmedido o descontrolado.
  • La lujuria es el deseo sexual inapropiado.
  • Los motivos son deseos de lograr metas y objetivos. La motivación es el proceso de provocar los deseos que producen acción hacia los metas, y reducir los deseos contrarios.
  • La palabra pasión en su uso histórico no se refiere a los deseos sino a las emociones fuertes. Pero la Biblia Reina Valera usa la palabra “pasiones” para traducir palabras que en el griego significan “deseos.”
  • La tentación es el deseo de hacer algo indebido.
  • Otras palabras relacionadas: impulsos, instintos, necesidades.

Deseos fuertes vs. deseos desordenados

No debemos confundir deseos fuertes con deseos desordenados. No es necesariamente malo tener un deseo fuerte. Podemos sentir fuertemente un deseo bueno. Pero un deseo desordenado o descontrolado es

  • cuando deseamos algo inapropiado,
  • cuando deseamos algo en el momento inapropiado,
  • o cuando tomamos medidas inapropiadas para conseguir lo que deseamos.

La publicidad, la mercadotecnia, y los deseos

Es urgente para el Cristiano conocer el tema de los deseos, y desarrollar su habilidad de controlar los deseos, porque hay toda una ciencia sofisticada de publicidad y mercadotecnia diseñada específicamente para crear más deseos en las personas. Las empresas gastan miles de millones de dólares al año para manipular las emociones de los consumidores y convencerlos a comprar sus productos y usar sus servicios.


El Budismo, el Estoicismo y los deseos

El Budismo y la antigua filosofía llamada el Estoicismo son similares en que dicen que los deseos en sí son malos, y buscan eliminar los deseos de la vida humana. Sin embargo, el Cristianismo tiene un lugar importante para las emociones. El problema, según el Cristianismo, no es que tengamos deseos, sino que nuestros deseos están desordenados. Según el Cristianismo los deseos necesitan ser controlados y ordenados, no eliminados por completo de la vida.

“De acuerdo a su propia admisión, los periódicos, la radio, y la televisión existen principalmente para anunciar productos y servicios y no para proveer noticias, entretenimiento y educación. Alrededor de 75 por ciento del espacio de un periódico se da para los anuncios, mientras la programación de la radio y la televisión comercial es una batalla más para adquirir patrocinadores que para adquirir televidentes.” - Banks, Redeeming the Routines (82).

Según Génesis 1, nuestra meta como seres humanos es formar orden del caos que vemos en la creación.

“Sé el cambio que quieras ver en el mundo.” - Gandhi (http://opinion.blogcindario.com/2005/10/00075-frases-celebres-de-gandhi-3.html)

“En una cultura que crea la alienación, la iglesia puede proveer un sentido de pertenencia.
En una cultura que promueve la competencia, la iglesia puede proveer la cooperacion.
En una cultura que produce el individualismo, la iglesia puede proveer un equipo.
En una cultura que estimula la autocomplacencia, la iglesia puede proveer algo más grande que el ego por lo cual podemos vivir.”

Traducción de Max Anders, Brave New Discipleship, p. 53

«...un elemento de agresividad es esencial para una buena discusión, para una competición sana y para los juegos, para tomar la iniciativa en el rol de líder, para conquistar al ser amado, y aun para hacer el amor.» «...el llamado a los cristianos es santificar la agresión, no a reprimirla.» - Wolters, La creación recuperada (93).

Plan FIRME es un formato altamente recomendable para hacer metas y planes de acción que rinden resultados. Es un elemento principal de los talleres del Instituto Timoteo, que he impartido en la Ciudad de México.


Tenemos una presentación sobre el Plan FIRME, disponible abajo:

El formato firme from Dave Gifford

La presentación menciona una guía impresa. Esa guía se puede descargar aquí


En 2015 enseñé un taller del Instituto Timoteo al equipo de COMPA de la Ciudad de México. En 2016 el equipo preparó este excelente video para enseñar el plan a otros. Me dieron permiso de compartirlo aquí en RecursosGiffmex.

La preparación para los asuntos de cada día incluyen un 'sí' y un 'no' - nos convencemos que sí estamos dispuestos a entrar a la lucha y hacer lo necesario, pero ponemos nuestra armadura para no ser heridas, para limitar las experiencias que nos sobrevienen, para decir 'no' a muchas cosas que encontraremos en el camino. "Esta es la paradoja de la preparación: es colectarnos tanto para no experimentar como para experimentar el día que queda por delante." (un resumen de Robert Rowland Smith, Breakfast With Socrates, 15)


La libertad y la falta de preparación están relacionadas. Mientras más preparados somos para nuestro día, mientras más reducimos la posibilidad de nuestros errores y fracasos, menos libertad tenemos. El hecho de que nuestros días son impredecibles y nos presentan con cosas por las cuales no estamos preparados, es algo bueno porque estimula nuestro crecimiento y el uso de nuestro discernimiento. Una vida completamente predecible sería aburrida y contribuiría a nuestro estancamiento. (un resumen de Robert Rowland Smith, Breakfast With Socrates, 18-19)

Cada día es un reflejo de lo que deseamos para nuestra vida entera. Las cosas que permitimos que nos ocupen hoy son buenas indicaciones de las cosas que más valoramos para nuestra vida. Si no nos ocupamos de las cosas importantes hoy, aún por unos momentos, entonces, ¿cuándo?

«Se podrán olvidar de lo que dijiste y se podrán olvidar de lo que hiciste, pero nunca se van a olvidar de lo que les hiciste sentir.» - Maya Angelou


«El legado que dejarás no será lo que se ha sido grabado en monumentos de piedra, sino lo que se ha sido tejido en las vidas de otras personas.» - Pericles

Qué extraño que nacemos desnudos, pero la ropa es algo que consideramos esencial para la vida. Nos provee calor, y nos provee protección de los elementos. Pero el valor principal de la ropa es social - usamos la ropa para ocultar las partes de nosotros que consideramos vergonzosas, y usamos la ropa para hacernos más atractivos y expresar el sentido de nuestra identidad que deseamos proyectar a otras personas. En el acto de vestirnos estamos limitando nuestra libertad por lo que otros pensarán de nosotros. (Robert Rowland Smith, Breakfast With Socrates, 20)

Los filósofos antiguos hablaban de los hábito como una «segunda naturaleza.» Es decir, la naturaleza es todo lo que tenemos al nacer. Pero con la repetición, formamos hábitos que llegan a ser parte de nosotros mismos, parte de nuestra identidad o carácter. Son una naturaleza que añadimos a la naturaleza con que nacimos.

¿Cómo definirías la sencillez, la vida sencilla? ¿Cuáles son algunos de los placeres sencillos de la vida? ¿Cuáles son algunas cosas innecesarias que podrías podar de tu vida? (No sólo posesiones sino deseos, actitudes, reacciones)


«La riqueza que nuestra naturaleza nos exige es limitada y fácilmente obtenida; la riqueza exigida por nuestras imaginaciones vanas se estira hasta la infinidad.» Epicureo, citado en McCarty, How Philosophy Can Save Your Life, 8.

La idea de ser “siervo de Dios” empezó con Moisés:

  • Entonces dijo Moisés a Jehová: ¡Ay, Señor! nunca he sido hombre de fácil palabra, ni antes, ni desde que tú hablas a tu siervo; porque soy tardo en el habla y torpe de lengua. (Éxodo 4.10=
  • Y vio Israel aquel grande hecho que Jehová ejecutó contra los egipcios; y el pueblo temió a Jehová, y creyeron a Jehová y a Moisés su siervo. (Éxodo 14.31)
  • No así a mi siervo Moisés, que es fiel en toda mi casa. Cara a cara hablaré con él, y claramente, y no por figuras; y verá la apariencia de Jehová. ¿Por qué, pues, no tuvisteis temor de hablar contra mi siervo Moisés? (Números 12.7-8)

Peter H Davids, A Theology of James, Peter, and Jude. (Kindle 1123)

Es extraño que cada día nos acostamos, perdemos la conciencia, y nos ponemos completamente vulnerables. Dormir es como morir cada día y volver a la vida.


Despartarnos es algo que se nos pasa, no es algo que nos hacemos a nosotros mismos. Es algo fuera de nuestro control. Es una gracia. (inspirado por Robert Rowland Smith, Breakfast With Socrates, 1)

Preguntas para la reflexión acerca del uso del tiempo libre

  • ¿Trabajamos principalmente para tener tiempo libre? o ¿Usamos el tiempo libre para refrescarnos para más trabajo?
  • ¿Estamos descansando de verdad en nuestro tiempo libre? o ¿Será que nuestros pasatiempos nos dejan más agotado que nuestros trabajos?
  • ¿Cuánto de nuestro tiempo libre usamos para la reflexión y la contemplación?
  • ¿Se debe buscar un equilibrio en nuestro tiempo libre entre actividades como individuos y actividades como familia y grupos más grandes?

Robert Banks, Redeeming the Routines. (Wheaton: BridgePoint, 1993), 85-86.

Todo Cristiano lucha con cuestiones de sexo y sexualidad acerca de si mismo, y acerca de otras personas. Esto incluye asuntos como la lujuria, la masturbación, la pornografía, la homosexualidad, la bestialidad y las diferencias entre mujeres y varones. La manifestación negativa más extrema de la sexualidad es la violación.

Al buscar pareja el jóven cristiano enfrenta temas como la técnica de flirtear o coquetear, la práctica de salir con alguien, la costumbres de algunos de la cohabitación y del intermatrimonio religioso. En algunas culturas se practican los matrimonios arreglados. Es la costumbre de las iglesias exigir la consejería prematrimonial para las personas que desean casarse.

Algunos Cristianos optan por la soltería y el celibato.

Hay alternativas al matrimonio monógamo que el Cristiano evita, p. ej: la poligamia, las uniones libres.

El conflicto entre cónyugues puede resultar en casos de adulterio, el abuso doméstico, el abandono, y hasta el divorcio y las nuevas nupcias.

Uno de los propósitos del matrimonio es la generación y la crianza de los hijos. Temas relacionados son: Madres solteras, huérfanos, cuidado de crianza, la adopción, el aborto, y la esterilidad.

«Ahí donde cruzan tus talentos y las necesidades del mundo, está tu vocación.» (Atribuido a Aristóteles)