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Dios se revela a la humanidad a través de su creación (1.20).


Pero la humanidad suprime esta manifiesta revelación, y su supresión de algo tan evidente no tiene excusa (1.18-20).


El resultado es un circulo vicioso:

  • Rehusan glorificar a Dios, y adoran a criaturas e ídolos en su lugar (1.21-23, 25).
  • Dios los “entrega” a cuerpos pervertidos (1.24, 26-27) y a mentes depravadas que saben lo que deben hacer pero cometen toda clase de pecados (1.28-32).

Por eso el día de la ira de Dios se acerca, cuando Dios juzgará los secretos de toda la humanidad por medio de Jesucristo (1.18ff, 2.5-11, 2.16).


Pero Judíos y Gentiles son igualmente culpables ante Dios (caps 2-3, esp. 2.1-3, 2.17ff, 3.9ff, 3.23).

  • Los Gentiles serán juzgados a pesar de que no tienen la ley, porque su conciencia actúa como la ley para ellos (2.12, 14-15).
  • Los Judíos son especiales, porque Dios les dio su ley (3.1-2). Pero no pueden jactarse porque ellos cometen los mismos pecados que los Gentiles (2.17-24). Su ley los pronuncia llenos de pecado (3.9-19), y así los hace conscientes de su pecado en vez de justificarlos (3.20). Su pecado de alguna manera aumenta la gloria y la justicia de Dios en comparación. Sin embargo, Dios es justo en castigar su pecado (3.1-8). A los Judíos su desobediencia a la ley hace que Dios los trate como incircuncisos (2.25-29).

Dios es bondadoso y pacientemente espera para que las personas se arrepientan (2.4). Y no ha juzgado todavía los pecados de los que vivieron antes de Cristo (3.25).


Los profetas prometieron un evangelio (1.2), y la ley y los profetas testifican que ha de haber una justicia de Dios por fe en el futuro (3.21-22).


Jesús vino como descendiente de David. Dios trae la redención por medio de él—Dios lo presentó como sacrificio (3.24). Y por su resurrección el Espíritu proclama que Jesús es el Hijo de Dios (1.3-4).


Dios llamó a Pablo para que predique su evangelio a los Gentiles (1.1, 1.5, 1.14-15).


Su “evangelio” es el poder de Dios y revela una justicia de Dios (1.16-17), que es aparte de la ley (3.21), por la cual Dios mismo es justificado aunque justifica a los pecadores (3.26).


Las personas que Dios declara justas son personas que tienen fe en Jesucristo (1.17, 3.22, 3.25). Ellos obtienen la “salvación” (1.16) y producen la “obediencia que procede de la fe” (1.5).

La historia de Abraham ilustra la importancia de la fe. Abraham no fue justificado por obedecer la Ley o por ser circuncidado. Fue justificado porque creyó en la promesa de Dios, que él tendría un hijo. Abraham tuvo fe antes de que fue circuncidado. Así que Abraham es un ejemplo de una persona incircuncisa que fue justificado por fe. Esto quiere decir que los Gentiles incircuncisos hoy pueden ser justificados también por fe en Jesús. (4.1-25)


Éramos pecadores y enemigos de Dios y bajo su ira. Pero Dios mismo hizo paz con nosotros. Envió a Jesús a que muriera para salvarnos. (5.1-11)


El pecado entró al mundo a través de un hombre, Adán. En la misma manera, el favor de Dios entró al mundo a través de un hombre, Jesús. Así como el pecado afectó a todas las personas, también el favor de Dios está disponible para toda persona que cree. (5.12-21)


A través del bautismo cristiano, nos identificamos con la muerte y resurrección de Cristo. Morimos al dominio de la “carne”, y nos resucitamos a vivir una nueva vida de obediencia a Dios. (6.1-23)


La Ley de Moisés fue una manera ineficaz de hacer que las personas obedezcan a Dios, porque los seres humanos son pecaminosos. Las reglas de esta buena ley solo hace que las personas quieran romper esas reglas. Los Israelitas leían las reglas de la ley y quisieron obedecerlas, pero su naturaleza pecaminosa los provocaban a desobedecerlas. Así que, aunque la lay era buena, el pecado la usó para extender su maldad. Por morir con Cristo, hemos sido liberados de la autoridad de la Ley de Moisés. De esta forma, el poder del pecado ha sido eliminado. El pecado ya no puede usar la ley para hacernos desobedecer a Dios. Ahora servimos a Dios por obedecer la motivación y la dirección del Espíritu Santo, que mora en nosotros. El Espíritu nos consola que somos hijos de Dios. (7.1-8.17)


El mundo y todo lo que hay en el mundo algún día será liberado del poder del pecado. Hasta entonces, la creación gime mientras que espera su liberación. También sufrimos mientras que esperamos pacientemente la conclusión de nuestra salvación. Pero tenemos confianza que somos más que vencedores, y que nada nos puede separar del amor de Dios. (8.18-39)

El problema : ¿Por qué la mayoría de los Judíos rechazaban el mensaje de Jesucristo? ¿Cómo podemos reconciliar esto con el hecho que Dios escogió a Israel? ¿Sus promesas fallaron? ¿O acaso a los Judíos Dios los ha puesto a un lado? (9.1-5)


Hay una distinción entre los descendientes físicos de Abraham y los hijos que heredan la promesa. Esto podemos ver desde el principio, en las historias de Isaac e Ismael, y Jacob y Esaú. (9.6-13)


Pero Dios no es injusto. Él tiene el derecho a mostrar su misericordia a las personas que él quiere. Hasta tiene el derecho de crear personas que él sabe de antemano van a ser los objetos de su ira. Y lo hace para mostrar su gloria a los objetos de su misericordia. (9.14-23)


Y los objetos de su misericordia son también los Gentiles, como estas citas de Oseas e Isaías demuestran. (9.24-29)


La razón que los Gentiles han obtenido la justicia es que ellos aceptaron el camino de la fe, mientras los Judíos optaron por el camino de las obras de la Ley. (9.30-10.4)


Y la justicia que viene por la fe es la que proclamamos, que todos los que invocan el nombre de Jesús serán salvo. No se puede decir que no oyeron, porque el mensaje ha cubierto el mundo. Y no se puede decir que no entendieron, porque aun los que carecían de conocimiento y deseo hallaron la verdad. El AT dice que el problema de Israel es su terquedad. (10.5-21)


Pero Dios no ha rechazado su pueblo Israel. Ha preservado un remanente, igual como hacía en el tiempo de Elías, y dejó que los otros se endurecieran. (11.1-10)


Pero no han caído más allá de la esperanza. Su caída ha dado oportunidad a los Gentiles, y como las Escrituras dicen (véase 10.19), esto provocará celos en Israel, y ellos después creerán, y este hecho traerá aun más bendición al mundo que su caída. (11.11-16)


Así que, Ustedes Gentiles, ¡no sean arrogantes contra los Judíos! Dios puede removerles a Ustedes de su árbol igual como removió a los Judíos. (11.17-24)


Deben saber que Dios salvará a Israel. Irrevocables son los dones y el llamado de Dios. Por ahora ellos son los desobedientes, como antes eran Ustedes. Pero igual como Ustedes ahora han recibido misericordia, ellos también tendrán su día de recibir misericordia. (11.25-32)

1.16El evangelio es el poder de Dios
1.20El poder eterno de Dios se ve en lo que él creó
4.21Abraham estuvo convencido que Dios tenía el poder para hacer lo que le había prometido
9.17El AT dice que Dios levantó al Faraón de Egipto para mostrar su poder
9.22Pablo imagina una situación en que Dios decide manifestar su poder
11.23Dios es poderoso para reinsertar a los Judíos
16.25Una doxología al Dios que es poderoso para establecer a los Romanos
  • Romanos 1.6 alude a Salmos 119.46
  • Romanos 1.7 alude a Números 6.25-26
  • Romanos 1.17 cita Habacuc 2.4
  • Romanos 1.20 alude a Job 12.7-9, Salmos 19.1
  • Romanos 1.22 alude a Jeremías 10.14
  • Romanos 1.23 alude a Deuteronomio 4.15-19, Salmos 106.20
  • Romanos 1.25 alude a Jeremías 13.25, 16.19
  • Romanos 1.27 alude a Levítico 18.22, 20.13
  • Romanos 2.6 alude a Salmos 62.12, Proverbios 24.12
  • Romanos 2.11 alude a Deuteronomio 10.17, 2 Crónicas 19.7
  • Romanos 2.21 alude a Salmos 50.16-21
  • Romanos 2.24 cita Isaías 52.5 y alude a Ezequiel 36.20
  • Romanos 2.25 alude a Jeremías 4.4, 9.25
  • Romanos 2.29 alude a Deuteronomio 30.6
  • Romanos 3.2 alude a Deuteronomio 4.7-8, Salmos 103.7, 147.19-20
  • Romanos 3.4 cita Salmos 51.4 y alude a Salmos 116.11
  • Romanos 3.10-12 cita Salmos 14.1-3 (= 53.1, 53.2 y 53.3) y alude a Eclesiastés 7.20
  • Romanos 3.13a cita Salmos 5.9
  • Romanos 3.13b cita Salmos 140.3
  • Romanos 3.14 cita Salmos 10.7
  • Romanos 3.15-17 cita Isaías 59.7-8 y alude a Proverbios 1.16
  • Romanos 3.18 cita Salmos 36.1
  • Romanos 3.20 alude a Salmos 143.2
  • Romanos 3.30 alude a Deuteronomio 6.4
  • Romanos 4.3 cita Génesis 15.6
  • Romanos 4.7 y 4.8 cita Salmos 32.1 y 32.2
  • Romanos 4.9 cita Génesis 15.6
  • Romanos 4.11 alude a Génesis 17.10-11
  • Romanos 4.13 alude a Génesis 18.18, 22.17-18
  • Romanos 4.17 cita Génesis 17.5 y alude a Isaías 48.13
  • Romanos 4.18a cita Génesis 17.5
  • Romanos 4.18b cita Génesis 15.5
  • Romanos 4.19 alude a Génesis 17.17
  • Romanos 4.22 cita Génesis 15.6
  • Romanos 4.25 alude a Isaías 53.4-5
  • Romanos 5.5 alude a Salmos 22.5, 25.20
  • Romanos 5.12 alude a Génesis 2.17, 3.6 y 3.19
  • Romanos 5.19 alude a Isaías 53.11
  • Romanos 6.12 alude a Génesis 4.7
  • Romanos 6.21 alude a Ezequiel 16.61, 16.63
  • Romanos 7.7 cita Éxodo 20.17 y Deuteronomio 5.21
  • Romanos 7.10 alude a Levítico 18.5
  • Romanos 7.11 alude a Génesis 3.13
  • Romanos 7.14 alude a Salmos 51.5
  • Romanos 7.18 alude a Génesis 6.5 y 8.21
  • Romanos 8.20 alude a Génesis 3.17-19, 5.29, Eclesiastés 1.2
  • Romanos 8.27 alude a Salmos 139.1
  • Romanos 8.31 alude a Salmos 118.6
  • Romanos 8.33 alude a Isaías 50.8
  • Romanos 8.34 alude a Salmos 110.1
  • Romanos 8.36 cita Salmos 44.22
  • Romanos 9.3 alude a Éxodo 32.32
  • Romanos 9.4 alude a Éxodo 4.22, Deuteronomio 7.6, 14.1-2
  • Romanos 9.5 alude a Salmos 41.13
  • Romanos 9.6 alude a Números 23.19
  • Romanos 9.7 cita Génesis 21.12
  • Romanos 9.9 cita Génesis 18.10 y 18.14
  • Romanos 9.10 alude a Génesis 25.21
  • Romanos 9.12 cita Génesis 25.23
  • Romanos 9.13 cita Malaquías 1.2 y 1.3
  • Romanos 9.14 alude a Deuteronomio 32.4
  • Romanos 9.15 cita Éxodo 33.19
  • Romanos 9.17 cita Éxodo 9.16
  • Romanos 9.18 alude a Éxodo 4.21, 7.3, 9.12, 14.4, 14.17
  • Romanos 9.20 alude a Isaías 29.16, 45.9
  • Romanos 9.21 alude a Jeremías 18.6
  • Romanos 9.22 alude a Jeremías 50.25
  • Romanos 9.25 cita Oseas 2.23
  • Romanos 9.26 cita Oseas 1.10
  • Romanos 9.27-28 cita Isaías 10.22-23 y alude a Oseas 1.10
  • Romanos 9.29 cita Isaías 1.9
  • Romanos 9.32 alude a Isaías 8.14
  • Romanos 9.33 cita Isaías 8.14 y 28.16
  • Romanos 10.5 cita Levítico 18.5
  • Romanos 10.6 cita Deuteronomio 9.4
  • Romanos 10.6, 10.7 y 10.8 cita Deuteronomio 30.12, 30.13 y 30.14
  • Romanos 10.11 cita Isaías 28.16
  • Romanos 10.13 cita Joel 2.32
  • Romanos 10.15 cita Isaías 52.7 y alude a Nahúm 1.15
  • Romanos 10.16 cita Isaías 53.1
  • Romanos 10.18 cita Salmos 19.4
  • Romanos 10.19 cita Deuteronomio 32.21
  • Romanos 10.20 cita Isaías 65.1
  • Romanos 10.21 cita Isaías 65.2
  • Romanos 10.43 alude a Jeremías 31.34
  • Romanos 11.1-2 alude a 1 Samuel 12.22, Salmos 94.14
  • Romanos 11.3 cita 1 Reyes 19.10 y 19.14
  • Romanos 11.4 cita 1 Reyes 19.18
  • Romanos 11.8 cita Deuteronomio 29.4 e Isaías 29.10
  • Romanos 11.9-10 cita Salmos 69.22-23 y alude a Salmos 35.8
  • Romanos 11.11 alude a Deuteronomio 32.21
  • Romanos 11.16 alude a Números 15.17-21, Nehemías 10.37, Ezequiel 44.30
  • Romanos 11.26-27 alude a Salmos 14.7
  • Romanos 11.26 y 11.27a cita Isaías 59.20-21
  • Romanos 11.27b cita Isaías 27.9
  • Romanos 11.27 alude a Jeremías 31.33-34
  • Romanos 11.33 alude a Isaías 45.15, 55.8
  • Romanos 11.34 cita Isaías 40.13 y alude a Job 15.8, Jeremías 23.18
  • Romanos 11.35 cita Job 41.11
  • Romanos 12.9 alude a Amós 5.15
  • Romanos 12.15 alude a Salmos 35.13
  • Romanos 12.16 alude a Proverbios 3.7, Isaías 5.21
  • Romanos 12.17 alude a Proverbios 3.4
  • Romanos 12.19 cita Deuteronomio 32.35 y alude a Levítico 19.18
  • Romanos 12.20 cita Proverbios 25.21 y 25.22
  • Romanos 13.1 alude a Proverbios 8.15
  • Romanos 13.9a cita Éxodo 20.13-15, 20.17, Deuteronomio 5.17-19 y 5.21
  • Romanos 13.9b cita Levítico 19.18
  • Romanos 14.l1a cita Isaías 49.18
  • Romanos 14.11b cita Isaías 45.23
  • Romanos 14.2 alude a Génesis 1.29 y 9.3
  • Romanos 15.3 cita Salmos 69.9
  • Romanos 15.8 alude a Miqueas 7.20
  • Romanos 15.9 cita Salmos 18.49 (= 2 Samuel 22.50)
  • Romanos 15.10 cita Deuteronomio 32.43
  • Romanos 15.11 cita Salmos 117.1
  • Romanos 15.12 cita Isaías 11.10
  • Romanos 15.21 cita Isaías 52.15
  • Romanos 16.20 alude a Génesis 3.15

Pablo usa la técnica llamada diatriba - Pablo imagina una persona levantando objeciones a sus ideas, y lo refuta. Probablemente Pablo había escuchado muchas de estas objeciones en sus años de evangelizar.

La forma de la diatriba en Romanos:

Τί οὖν “¿Qué, entonces?” o Τί οὖν ἐροῦμεν “¿Qué diremos, entonces?” 3.5, 3.9, 4.1, 6.1, 6.15, 7.7, 8.31, 9.14, 9.30, 11.7

+

Pregunta retórica

+ μὴ γένοιτο – “¡Jamás! Que jamás sea así” (3.4, 3.6, 3.31, 6.2, 6.15, 7.7, 7.13, 9.14, 11.1, 11.11.) (V. t. 1 Cor. 6.15, Gal. 2.17, 3.21, 6.14)

+

Respuesta

μὴ γένοιτο en Romanos

3.3-4, 3.5-6, 3.31, 6.1-2, 6.15-16, 7.7, 7.13, 9.14-15, 11.1, 11.11.

Véase también 1 Co. 6.15, Gl. 2.17, Gl. 3.21, Gl. 6.14.

Fuente: búsqueda en Logos.

La gloria de Dios es algo que rechazamos y perdimos

cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles. (1.23)

por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios (3.23)


La gloria es algo que debemos buscar

el cual pagará a cada uno conforme a sus obras: vida eterna a los que, perseverando en bien hacer, buscan gloria y honra e inmortalidad (2.6-7)

pero gloria y honra y paz a todo el que hace lo bueno, al judío primeramente y también al griego (2.10)


Ahora tenemos la esperanza de la gloria de Dios

por quien también tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios. (5.2)

Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse. (8.18)


Israel tiene esta gloria

son israelitas, de los cuales son la adopción, la gloria, el pacto, la promulgación de la ley, el culto y las promesas; (9.4)


La gloria de Dios produjo la resurrección de Jesús

Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva. (6.4)


Dios busca su propia gloria

Pero si por mi mentira la verdad de Dios abundó para su gloria, ¿por qué aún soy juzgado como pecador? (3.7)

y para hacer notorias las riquezas de su gloria, las mostró para con los vasos de misericordia que él preparó de antemano para gloria (9.23)


Gloria es algo que damos a Dios

Tampoco dudó, por incredulidad, de la promesa de Dios, sino que se fortaleció en fe, dando gloria a Dios (4.20)

Porque de él, y por él, y para él, son todas las cosas. A él sea la gloria por los siglos. Amén. (11.36)

Por tanto, recibíos los unos a los otros, como también Cristo nos recibió, para gloria de Dios. (15.7)

al único y sabio Dios, sea gloria mediante Jesucristo para siempre. Amén. (16.27)

Fuente: N. T. Wright, “Paul and Caesar: A New Reading of Romans.”


N. T. Wright sugiere que Romanos sútilmente subvierte el abuso del poder de César, el emperador romano, en varias maneras:


El cumpleaños de César fue proclamado como εὐαγγέλιον, buenas nuevas. En cambio, Pablo insiste que la llegada del Rey Jesús es el verdadero evangelio (1.1).


Según los romanos, el emperador era el κύριος, el Señor o Amo del mundo. En cambio, Pablo predicó a Cristo como el Señor (1.3-4, 10.9-10). “Pablo se consideraba a si mismo como un heraldo judío a los gentiles, embajador del Rey de Israel, extendiéndo el reino de su Señor, iniciando células de personas leales a Jesús, personas que manifiestan su lealtad por su unidad a través de líneas étnicas y culturales.”


La llegada del emperador a una colonia o provincia se llamaba su parousia. Pablo anuncia la greek{παρουσίᾳ, la venida, de Jesucristo (no en Romanos).


Algunos escritores romanos decían que su ciudad tenía un nombre secreto, AMOR (la palabra 'Roma' escrita al revés). Pablo explica que hay un amor mucho más duradero, el amor de Dios (8.38-39). Este amor es más poderoso que cualquier poder o dominio como el de César. Este amor ayuda a los cristianos a enfrentar cualquier persecución (8.35).


Las historias de Isaac e Ismael, y Jacob y Esaú, (9.10-13) recordarían a los Romanos de las historias de la fundación de Roma—las leyendas de Rómulo y Remo. Pero las leyendas más antiguas de Roma no podían compararse con las aún más antiguas historias de Israel.


Romanos 13 pone la autoridad de César bajo la autoridad de Dios. La necesidad de exhortar a que no resistir su autoridad es una indicación que sus lectores tenían el deseo de hacerlo, probablemente una resistencia judía como los celotes y otros en Palestina. Pablo sintió la necesidad de explicar que su evangelio subversivo no incluía la anarquía sino la formación de una comunidad de fe en Jesús.


César pretendía ser el Rey de las naciones. Pablo dice que Jesús es el gobernador en quien todas las naciones esperan (15.12).

La situación de Pablo

La carta indica que fue escrita por Pablo (1.1). Los eruditos no disputan el autorío paulino de esta carta.


Hay varios compañeros de Pablo que mandan saludos a la iglesia:

"Os saludan Timoteo mi colaborador, y mis parientes Lucio, Jasón y Sosípater. [Yo Tercio, que escribí la epístola, os saludo en el Señor.] Os saluda Gayo, que me hospeda a mí y a toda la iglesia. Os saluda Erasto, tesorero de la ciudad, y el hermano Cuarto." (16.21-23)


Pablo no está en la cárcel. Está libre y planea visitar a Jerusalén para entregar una ofrenda que los Cristianos de Macedonia y Acaia contribuyeron para los Cristianos en Palestina:

"Pero ahora voy a Jerusalén para ministrar a los santos, porque Macedonia y Acaya tuvieron a bien hacer una ofrenda para los pobres que hay entre los santos que están en Jerusalén." (15.25-26)


Estos datos nos dicen que Pablo estaba concluyendo el tercer viaje misionero que aparece en el libro de Hechos.


Pablo presiente que encontrará oposición y persecución en Jerusalén, y pide las oraciones de los Romanos:

"Pero os ruego, hermanos, por nuestro Señor Jesucristo y por el amor del Espíritu, que me ayudéis orando por mí a Dios, para que sea librado de los rebeldes que están en Judea y que la ofrenda de mi servicio a los santos en Jerusalén sea bien recibida;" (15.30-31)


Después de su visita a Jerusalén, Pablo desea visitar a los Cristianos en Roma, y pedir de ellos provisiones y apoyo económico para realizar un viaje misionero a España.

"cuando vaya a España, iré a vosotros, pues espero veros al pasar y ser encaminado hacia allá por vosotros una vez que haya disfrutado de vuestra compañía." (15.24)

"Así que, cuando haya concluido esto, y les haya entregado esta ofrenda, pasaré entre vosotros rumbo a España." (15.28)


[Cuando leemos el libro de Hechos, descubrimos que Pablo llegó a Jerusalén, fue encarcelado por años, y llegó a Roma, no como parte de un viaje misionero, sino como prisionero. Pablo apeló a César, el emperador romano, y el ejército romano lo llevó de Palestina a Roma para ser juzgado. La tradición de la iglesia es que las autoridades en Roma soltaron a Pablo, y que Pablo realizó su viaje a España después de los acontecimientos en Hechos].


Al momento de escribir, Pablo no conoce personalmente las iglesias en Roma (aunque los muchos saludos en capítulo 16 nos muestra que Pablo sí conoce a muchos individuos en las iglesias). Pablo no los ha visitado personalmente, pero ha deseado visitarlos por mucho tiempo, pero siempre hubo obstáculos que impedían su visita. El obstáculo principal era que el enfoque del ministerio de Pablo era la proclamación del evangelio en regiones donde nunca lo habían escuchado:

"rogando que de alguna manera, si es la voluntad de Dios, tenga al fin un próspero viaje para ir a vosotros, porque deseo veros, para comunicaros algún don espiritual, a fin de que seáis fortalecidos; esto es, para ser mutuamente confortados por la fe que nos es común a vosotros y a mí. Pero no quiero, hermanos, que ignoréis que muchas veces me he propuesto ir a vosotros para tener también entre vosotros algún fruto" (1.10-13)

"Y de esta manera me esforcé en predicar el evangelio, no donde Cristo ya hubiera sido anunciado, para no edificar sobre fundamento ajeno, sino, como está escrito: «Aquellos a quienes nunca les fue anunciado acerca de él, verán; y los que nunca han oído de él, entenderán». Por esta causa me he visto impedido muchas veces de ir a vosotros. Pero ahora, no teniendo más campo en estas regiones, y deseando desde hace muchos años ir a vosotros" (15.20-23)


Pablo menciona varias objeciones a su mensaje:

"Y si nuestra injusticia hace resaltar la justicia de Dios, ¿qué diremos? ¿Será injusto Dios al dar el castigo?" (3.5)

"¿Y por qué no decir (como se nos calumnia, y como algunos, cuya condenación es justa, afirman que nosotros decimos): «Hagamos males para que vengan bienes»?" (3.8)

"Luego, ¿por la fe invalidamos la Ley?" (3.31)

"¿Qué, pues, diremos? ¿Perseveraremos en el pecado para que la gracia abunde?" (6.1)

"¿Qué, pues? ¿Pecaremos porque no estamos bajo la Ley, sino bajo la gracia?" (6.15)

"¿Qué, pues, diremos? ¿La Ley es pecado?" (7.7)

"¿Qué, pues, diremos? ¿Que hay injusticia en Dios?" (9.14)

"Pero me dirás: «¿Por qué, pues, inculpa? ¿Quién ha resistido a su voluntad?»" (9.19)

Puede ser que Pablo sólo estuvo anticipando las objeciones que los Romanos podrían levantar. Pero es más probable que Pablo ya había escuchado estas objeciones en muchas ocasiones cuando predicaba el evangelio.


Podemos decir que esta carta, en parte, presenta la doctrina de Pablo, y sus respuestas a las objeciones más comunes de sus adversarios, para que los Romanos conozcan y tengan confianza en su mensaje y que apoyen a Pablo cuando llegue a visitarlos.


La situación de las iglesias en Roma

Muchos piensan que Romanos es la "teología sistemática de Pablo." Pero en realidad la carta se dirige a un problema doctrinal y la dificultad de aplicarlo en las iglesias.

  • El problema doctrinal: ¿cómo es que los Gentiles han sido incluidos en el pueblo de Dios si la ley de Dios en el Antiguo Testamento excluía a los Gentiles?
  • Las dificultades en aplicarlo en las iglesias:
    • ¿Cómo deben llevarse los Judíos y los Gentiles en la iglesia?
    • ¿Cuál de los dos grupos tiene preferencia y privilegio en la iglesia?
    • ¿Cómo se debe manejar las grandes diferencias culturales entre ellos?

Muchos eruditos especulan que la tensión entre los Judíos y los Gentiles en la iglesia fue exacerbada por la expulsión de los Judíos de Roma por el emperador Claudio en el año 49 d.c. Según esta teoría, los Cristianos Judíos tuvieron que salir de la ciudad de Roma. Cuando regresaron meses o años después (Nerón oficialmente rescindió el decreto de Claudio en el año 54 d.c), los Cristianos Judíos descubrieron que los Cristianos Gentiles ocupaban todos los puestos de liderazgo en las iglesias. ¡Descubrieron que ellos, los Judíos, eran una minoría en iglesias que ellos habían ayudado a establecer!

Es muy probable que la expulsión y regreso de los Judíos fue un factor en la tensión entre los dos grupos en las iglesias en Roma. Sin embargo, la carta de Pablo nos da suficientes indicaciones para entender la tensión entre Judíos y Gentiles sin la necesidad de ser dogmáticos acerca de esta reconstrucción histórica.


Los Judíos podrían decir que ellos eran los privilegiados en la iglesia. Ellos eran el pueblo escogido por Dios, los circuncidados, los que tenían y guardaban la ley de Dios. En cambio, los Gentiles venían de un trasfondo de idolatría e inmoralidad. Parecía que los Judíos eran moralmente superiores a los Gentiles.

"Tú te llamas judío, te apoyas en la Ley y te glorías en Dios; conoces su voluntad e, instruido por la Ley, apruebas lo mejor; estás convencido de que eres guía de ciegos, luz de los que están en tinieblas, instructor de los ignorantes, maestro de niños y que tienes en la Ley la forma del conocimiento y de la verdad." (2.17-20)

"Tú, pues, que enseñas a otro...Tú que predicas que no se ha de robar...Tú que dices que no se ha de adulterar...Tú que abominas de los ídolos...Tú que te jactas de la Ley..." (2.21-23)

"¿Es Dios solamente Dios de los judíos?" (3.29)


Por otro lado, los Gentiles podrían decir que ellos eran los privilegiados en la iglesia. Los Judíos mayormente rechazaron el evangelio, pero muchos Gentiles habían creído el evangelio. Y Pablo mismo enseñaba que Dios ha reemplazado la ley con la gracia y la fe. Parecía que Dios había rechazado a los Judíos y que los estaba reemplazando con los Gentiles que aceptaban el evangelio.

"Pero no todos [los Judíos] obedecieron al evangelio, pues Isaías dice: «Señor, ¿quién ha creído a nuestro anuncio?»." (10.16)

"¿Ha desechado Dios a su pueblo?" (11.1)

"¿Será que los israelitas, al tropezar, cayeron definitivamente?" (11.11)


Este conflicto entre los dos grupos en la iglesia se manifestaba en conflictos sobre las diferencias culturales entre ellos. Los miembros de cada grupo criticaban a los miembros del otro grupo.

"Uno cree que se ha de comer de todo; otro, que es débil, solo come legumbres." (14.2) (por querer obedecer la ley de Moisés, los Judíos observaban una dieta mucho más estricta que los Gentiles)

"Uno hace diferencia entre día y día, mientras que otro juzga iguales todos los días." (14.5) (los Judíos observaban días festivos del calendario litúrgico de Israel, y los Gentiles no)

"Tú, pues ¿por qué juzgas a tu hermano? O tú también, ¿por qué menosprecias a tu hermano?" (14.10)


Además, había una pregunta política: ¿Los Cristianos deben someterse al imperio romano, o no? Los Gentiles respetaban la autoridad de su propio gobierno, pero muchos Judíos veían al imperio como una nación que había tomado posesión de su tierra y que oprimía a los Judíos. Muchos Judíos esperaban la restauración y prosperidad de la nación de Israel, y la derrota del imperio romano. Pablo hablará a esta pregunta política en capítulo 13.


Podemos concluir que la presentación del mensaje en Romanos no es una teología sistemática de Pablo en lo abstracto, sino una aplicación de ciertos aspectos de su mensaje a una situación específica en las iglesias en Roma, un conflicto cultural y doctrinal entre Cristianos Judíos y Cristianos Gentiles.

Apoyo y oraciones

En lo particular, Pablo desea que los Romanos oren por su viaje a Jerusalén, que lo reciban con gozo cuando él llegue a visitarlos, y que lo apoyen financieramente cuando viaja desde Roma hacia España para realizar otro viaje misionero.


Pablo pide sus oraciones:

"Pero os ruego, hermanos, por nuestro Señor Jesucristo y por el amor del Espíritu, que me ayudéis orando por mí a Dios" (15.30)


Pablo desea que su visita a Roma sea de edificación mutua:

"porque deseo veros, para comunicaros algún don espiritual, a fin de que seáis fortalecidos; esto es, para ser mutuamente confortados por la fe que nos es común a vosotros y a mí. Pero no quiero, hermanos, que ignoréis que muchas veces me he propuesto ir a vosotros para tener también entre vosotros algún fruto, como lo he tenido entre los demás gentiles, pero hasta ahora he sido estorbado. A griegos y a no griegos, a sabios y a no sabios soy deudor. Así que, en cuanto a mí, pronto estoy a anunciaros el evangelio también a vosotros que estáis en Roma." (1.11-15)

"cuando vaya a España, iré a vosotros, pues espero veros al pasar" (15.24)

"Así que, cuando haya concluido esto, y les haya entregado esta ofrenda, pasaré entre vosotros rumbo a España. Y sé que cuando vaya a vosotros, llegaré con abundancia de la bendición del evangelio de Cristo." (15.28-29)

"si es la voluntad de Dios, llegue con gozo a vosotros y pueda descansar entre vosotros." (15.32)


Pablo pide el apoyo financiero de los Cristianos en Roma:

"pues espero veros al pasar y ser encaminado hacia allá por vosotros una vez que haya disfrutado de vuestra compañía." (15.24)


Además, Pablo pide que los Romanos den la bienvenida a Febe, la portadora de la presente carta:

"Os recomiendo, además, a nuestra hermana Febe, diaconisa de la iglesia en Cencrea. Recibidla en el Señor, como es digno de los santos, y ayudadla en cualquier cosa en que necesite de vosotros, porque ella ha ayudado a muchos y a mí mismo." (16.1-2)


La fe

Sin duda, la respuesta más frecuente e importane que Pablo desea de toda persona es la fe en Jesús el Mesías. Nota que la gran mayoría de las referencias a la importancia de la fe vienen en capítulos 3-4 y capítulo 10.

"la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: «Mas el justo por la fe vivirá»" (1.17)

"la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen en él" (3.22)

"por medio de la fe en su sangre" (3.25)

"el que justifica al que es de la fe de Jesús" (3.26)

"pero al que no trabaja, sino cree en aquel que justifica al impío, su fe le es contada por justicia." (4.5)

"la justicia de la fe que tuvo cuando aún no había sido circuncidado, para que fuera padre de todos los creyentes no circuncidados, a fin de que también a ellos la fe les sea contada por justicia; y padre de la circuncisión, para los que no solamente son de la circuncisión, sino que también siguen las pisadas de la fe que tuvo nuestro padre Abraham antes de ser circuncidado." (4.11-12)

"para la [descendencia] que es de la fe de Abraham" (4.16)

"a los que creemos en aquel que levantó de los muertos a Jesús, Señor nuestro" (4.24)

"mientras Israel, que iba tras una ley de justicia, no la alcanzó. ¿Por qué? Porque iban tras ella no por fe" (9.31-32)

"para justicia a todo aquel que cree." (10.4)

"la justicia que es por la fe" (10.6)

"Si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor y crees en tu corazón que Dios lo levantó de entre los muertos, serás salvo, porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación. La Escritura dice: «Todo aquel que en él cree, no será defraudado», porque no hay diferencia entre judío y griego, pues el mismo que es Señor de todos, es rico para con todos los que lo invocan; ya que todo aquel que invoque el nombre del Señor, será salvo." (10.9-13)

"por su incredulidad fueron desgajadas, pero tú por la fe estás en pie." (11.20)

"Pero el que duda sobre lo que come, se condena a sí mismo, porque no lo hace con fe; y todo lo que no proviene de fe, es pecado." (14.23)


La conducta distinta

Pero la fe que Pablo desea de los Romanos es mucho más que una fe intelectual, una profesión verbal de fe. Pablo empieza y termina su carta con la frase "la obediencia de la fe," y entiende la vida cristiana como una conducta distinta a la conducta de la humanidad en general. Pablo hace un contraste entre estas dos formas de vivir, y usa muchas expresiones para describirlas.


"La obediencia de la fe" al inicio y al final de Romanos:

"Por medio de él recibimos la gracia y el apostolado para conducir a todas las naciones a la obediencia de la fe por amor de su nombre" (1.5)

"según el mandamiento del Dios eterno, se ha dado a conocer a todas las naciones para que obedezcan a la fe" (16.26)


Exhortaciones y expresiones que Pablo usa para describir la conducta mala y enfatizar nuestra necesidad de renunciarla:

"los que son contenciosos y no obedecen a la verdad, sino que obedecen a la injusticia." (2.8)

"todo ser humano que hace lo malo" (2.9)

"No reine, pues, el pecado en vuestro cuerpo mortal, de modo que lo obedezcáis en sus apetitos; ni tampoco presentéis vuestros miembros al pecado como instrumentos de iniquidad" (6.12-13)

"El pecado no se enseñoreará de vosotros" (6.14)

"como para iniquidad presentasteis vuestros miembros para servir a la impureza y a la iniquidad..." (6.19)

"[no sirvamos] bajo el régimen viejo de la letra." (7.6)

"nosotros, que no andamos conforme a la carne" (8.4)

"Los que son de la carne piensan en las cosas de la carne;" (8.5)

"si vivís conforme a la carne, moriréis" (8.13)

"si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis" (8.13)

"No os conforméis a este mundo" (12.2)

"Aborreced lo malo" (12.9)

"Desechemos, pues, las obras de las tinieblas" (13.12)

"no [andemos] en glotonerías y borracheras, no en lujurias y libertinaje, no en contiendas y envidia." (13.13)

"no satisfagáis los deseos de la carne" (13.14)


Podemos incluir en esta sección la larga descripción de los pecados de los paganos que Pablo condena en Romanos 1.18-32, que incluye estos detalles sobre sus pecados:

"toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad" (1.18)

"habiendo conocido a Dios, no lo glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias. Al contrario, se envanecieron en sus razonamientos y su necio corazón fue entenebrecido. Pretendiendo ser sabios, se hicieron necios, y cambiaron la gloria del Dios incorruptible por imágenes de hombres corruptibles, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles." (1.21-23)

"los entregó Dios a la inmundicia, en los apetitos de sus corazones, de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos, ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador" (1.24-25)

"Dios los entregó a pasiones vergonzosas, pues aun sus mujeres cambiaron las relaciones naturales por las que van contra la naturaleza. Del mismo modo también los hombres, dejando la relación natural con la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres" (1.26-27)

"Como ellos no quisieron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente depravada, para hacer cosas que no deben. Están atestados de toda injusticia, fornicación, perversidad, avaricia, maldad; llenos de envidia, homicidios, contiendas, engaños y perversidades. Son murmuradores, calumniadores, enemigos de Dios, injuriosos, soberbios, vanidosos, inventores de males, desobedientes a los padres, necios, desleales, sin afecto natural, implacables, sin misericordia. Esos, aunque conocen el juicio de Dios, que los que practican tales cosas son dignos de muerte, no solo las hacen, sino que también se complacen con los que las practican." (1.28-32)


Exhortaciones y expresiones que Pablo usa para describir la conducta que agrada a Dios, y enfatizar nuestra necesidad de anhelar y buscarla:

"los que, perseverando en hacer el bien, buscan gloria, honra e inmortalidad" (2.7)

"el que hace lo bueno" (2.10)

"los que obedecen la Ley" (2.13)

"hacen por naturaleza lo que es de la Ley" (2.14)

"andemos en vida nueva" (6.4)

"presentaos vosotros mismos a Dios como vivos de entre los muertos, y vuestros miembros a Dios como instrumentos de justicia." (6.13)

"vinisteis a ser siervos de la justicia" (6.18)

"presentad vuestros miembros para servir a la justicia" (6.19)

"a fin de que llevemos fruto para Dios" (7.4)

"sirvamos bajo el régimen nuevo del Espíritu" (7.6)

"para que la justicia de la Ley se cumpliera en nosotros, que...andamos...conforme al Espíritu." (8.4)

"los que son del Espíritu, [piensan] en las cosas del Espíritu" (8.5)

"los que son guiados por el Espíritu de Dios" (8.14)

"los gentiles...han alcanzado la justicia" (9.30)

"seguid lo bueno." (12.9)

"En lo que requiere diligencia, no perezosos; fervientes en espíritu, sirviendo al Señor;" (12.11)

"vistámonos las armas de la luz. Andemos como de día, honestamente;" (13.12-13)

"vestíos del Señor Jesucristo" (13.14)

"lo que Cristo ha hecho por medio de mí, para conducir a los gentiles a la obediencia" (15.18)


Unidad entre Judíos y Gentiles

En la sección sobre la situación detrás de Romanos, notamos el conflicto cultural entre los Judíos y los Gentiles en las iglesias romanas. Muchas de las exhortaciones claves de Romanos tienen el propósito de promover la paz y la comprensión entre ellos:


Los Judíos ya no deben juzgar a los Gentiles o creerse superior a ellos:

"eres inexcusable, hombre, tú que juzgas, quienquiera que seas" (2.1)

"¿Dónde, pues, está la jactancia? Queda excluida." (3.27)


Los Gentiles tampoco deben juzgar a los Judíos o creerse superior a ellos:

"Si algunas de las ramas fueron desgajadas y tú, siendo olivo silvestre, has sido injertado en lugar de ellas y has sido hecho participante de la raíz y de la rica savia del olivo, no te jactes contra las ramas; y si te jactas, recuerda que no sustentas tú a la raíz, sino la raíz a ti." (11.17-18)

"por su incredulidad fueron desgajadas, pero tú por la fe estás en pie. Así que no te jactes, sino teme" (11.20)

"la bondad para contigo, si permaneces en esa bondad" (11.22)

"para que no seáis arrogantes en cuanto a vosotros mismos" (11.25)

"Así que en cuanto al evangelio, [los Judíos] son enemigos por causa de vosotros [Gentiles]; pero en cuanto a la elección, son amados por causa de sus padres" (11.28)


Cada uno de ellos debe tener una perspectiva realista acerca de si mismo:

"Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno." (12.3)

"no seáis altivos, sino asociaos con los humildes. No seáis sabios en vuestra propia opinión." (12.16)


Los Cristianos - y creo que se refiere a los dos grupos, los Cristianos Judíos y los Cristianos Gentiles - deben emplear sus respectivos dones espirituales para servir a sus hermanos en la fe:

"el que tiene el don de profecía, úselo conforme a la medida de la fe; el de servicio, en servir; el que enseña, en la enseñanza; el que exhorta, en la exhortación; el que reparte, con generosidad; el que preside, con solicitud; el que hace misericordia, con alegría." (12.6-8)


Los Cristianos deben practicar el amor y la unidad entre ellos:

"El amor sea sin fingimiento." (12.9)

"Amaos los unos a los otros con amor fraternal; en cuanto a honra, prefiriéndoos los unos a los otros." (12.10)

"Compartid las necesidades de los santos y practicad la hospitalidad." (12.13)

"No debáis a nadie nada, sino el amaros unos a otros" (13.8)

"«Amarás a tu prójimo como a ti mismo»" (13.9)

"Pero si por causa de la comida tu hermano es entristecido, ya no andas conforme al amor." (14.15)

"Y el Dios de la paciencia y de la consolación os dé entre vosotros un mismo sentir según Cristo Jesús, para que unánimes, a una voz, glorifiquéis al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo." (15.5-6)

"recibíos los unos a los otros, como también Cristo nos recibió" (15.7)


Los Cristianos deben vivir en paz con los demás y no buscar vengarse de los que los lastiman:

"Bendecid a los que os persiguen; bendecid y no maldigáis." (12.14)

"No paguéis a nadie mal por mal; procurad lo bueno delante de todos los hombres. Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres. No os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios, porque escrito está: «Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor». Así que, si tu enemigo tiene hambre, dale de comer; si tiene sed, dale de beber, pues haciendo esto, harás que le arda la cara de vergüenza. No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal." (12.17-21)


Los hermanos "fuertes" (es decir, los Gentiles, cuya conciencia les da más libertad que los Judíos en cuanto a dietas y días festivos) deben ser comprensivos y compasivos hacia los "débiles" (los Judíos). Los fuertes no deben usar su libertad de una manera que causa que los débiles tropiecen. Y los Judíos deben reciprocar, no condenando a las personas que tienen tal libertad.

"Recibid al débil en la fe, pero no para contender sobre opiniones." (14.1)

"El que come de todo no menosprecie al que no come, y el que no come no juzgue al que come" (14.3)

"Cada uno esté plenamente convencido de lo que piensa." (14.5)

"Tú, pues ¿por qué juzgas a tu hermano? O tú también, ¿por qué menosprecias a tu hermano?" (14.10)

"ya no nos juzguemos más los unos a los otros, sino más bien decidid no poner tropiezo u ocasión de caer al hermano." (14.13)

"No hagas que por causa de tu comida se pierda aquel por quien Cristo murió. No deis, pues, lugar a que se hable mal de vuestro bien" (14.15-16)

"sigamos lo que contribuye a la paz y a la mutua edificación. No destruyas la obra de Dios por causa de la comida." (14.19-20)

"lo malo es comer algo que haga tropezar a otros. Mejor es no comer carne ni beber vino ni hacer nada que ofenda, debilite o haga tropezar a tu hermano." (14.20-21)

"Los que somos fuertes debemos soportar las flaquezas de los débiles y no agradarnos a nosotros mismos. Cada uno de nosotros agrade a su prójimo en lo que es bueno, para edificación" (15.1-2)


En lugar de esperar de imaginarse como la nación de Israel y esperar la restauración de esa nación y la derrota del imperio romano, los Cristianos deben imaginarse como un movimiento internacional. Deben someterse a las autoridades dondequiera se encuentran, en este caso, a la autoridad del imperio romano con su obediencia y con sus impuestos:

"Sométase toda persona a las autoridades superiores" (13.1)

"es necesario estarle sujetos" (13.5)

"Pagad a todos lo que debéis: al que tributo, tributo; al que impuesto, impuesto; al que respeto, respeto; al que honra, honra." (13.7)


El culto a Dios

Los Cristianos deben rendir culto a Dios y glorificarlo:

"habiendo conocido a Dios, no lo glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias." (1.21)

"dando culto a las criaturas antes que al Creador, el cual es bendito por los siglos. Amén." (1.25)

"[Abraham] se fortaleció por la fe, dando gloria a Dios" (4.20)

"los que aman a Dios" (8.28)

"presentéis vuestros cuerpos como sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro verdadero culto." (12.1)

"para que unánimes, a una voz, glorifiquéis al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo. Por tanto, recibíos los unos a los otros, como también Cristo nos recibió, para gloria de Dios." (15.6-7)

"y para que los gentiles glorifiquen a Dios por su misericordia, como está escrito: «Por tanto, yo te confesaré entre los gentiles y cantaré a tu nombre». Y otra vez dice: «Alegraos, gentiles, con su pueblo». Y otra vez: «Alabad al Señor todos los gentiles y exaltadlo todos los pueblos»." (15.9-11)

"al único y sabio Dios, sea gloria mediante Jesucristo para siempre. Amén." (16.27)


El sufrimiento

Los Cristianos deben aceptar los sufrimientos que acompañan su profesión de fe en Cristo, perseverar en su fe con paciencia, y poner su esperanza en Dios:

"nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza;" (5.3-4)

"si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados." (8.17)

"Pero si esperamos lo que no vemos, con paciencia lo aguardamos." (8.25)

"gozosos en la esperanza, sufridos en la tribulación, constantes en la oración." (12.12)

"Y otra vez dice Isaías: «Estará la raíz de Isaí y el que se levantará para gobernar a las naciones, las cuales esperarán en él». Y el Dios de la esperanza os llene de todo gozo y paz en la fe, para que abundéis en esperanza por el poder del Espíritu Santo." (15.12-13)


El intelecto

Los Cristianos deben tener mentes renovadas que disciernan la voluntad de Dios:

"transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál es la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta." (12.2)


Los falsos maestros

Los Cristianos deben tener cuidado en cuanto a los falsos maestros:

"Pero os ruego, hermanos, que os fijéis en los que causan divisiones y ponen tropiezos en contra de la doctrina que vosotros habéis aprendido. Apartaos de ellos" (16.17)

1 PedroRomanosPunto de comparación
1.1412.2Exhortación a no ser conformados a lo malo
1.2212.9ffExhortación al amor fraternal entre Cristianos
2.512.1Los creyentes ofrecen sacrificios espirituales aceptables a Dios
2.6-89.32ffCita de Is. 28.16 (Cristo es la piedra de tropiezo)
2.109.25Cita de Oseas 1.6, 9; 2.23 (los que no fueron pueblo han recibido misericordia)
2.13-1713.1-7Responsabilidades cívicas hacia los reyes y los ciudadanos
3.8-1112.17-21Bendecir al que te maldiga
4.7-14Cap. 12El uso de los dones, la hospitalidad, la humildad, el amor, el gozo en medio de persecución

Fuente desconocida

RomanosEvangeliosPunto de comparación
12.14Lc. 6.28Exhortación a bendecir a los perseguidores
12.17Mt. 5.39Exhortación a no devolver mal por mal
12.18, 14.19Mt. 5.9, Mc. 9.50Exhortaciones a vivir en paz con los demás
12.20Lc. 6.27, 35Exhortación a hacer el bien para el enemigo
13.7Mc. 12.14, 17Exhortación a pagar los impuestos
13.8Jn. 13.34ffExhortación a amarse unos a otros
13.8Mt. 22.37-39Declaración que el amor es el cumplimiento de la ley
13.9Mt. 7.12La esencia de la ley consiste en amar, hacer el bien para otros
13.11aLc. 12.56Mención de la habilidad de distinguir los tiempos
13.11b, cLc. 21.28Declaración que la hora de la salvación está cerca y la exhortación a levantarse
14.10, 13Mt. 7.1Exhortar a no juzgar para no ser juzgado
14.12Mt. 12.36Declaración que todos darán cuenta a Dios por sus acciones
14.13Mt. 18.7Exhortación a no poner tropiezos para otros
14.14, 20Mt. 15.11, Mc. 7.19Declaración que la comida no contamina sino las palabras
14.17Mt. 6.25, 33Declaración que el reino de Dios no consiste en la comida sino en la justicia

Fuente: John Stott, Romans.

Introducción de
la carta (1.1-7)
Remitente (1.1-6)
Destinatarios (1.7a)
Saludo (1.7b)
Acción de
gracias (1.8-17)
Pablo da sus motivos de oración por los Romanos (1.8)
Pablo llama a Dios de testigo en cuanto a su anhelo de visitar a los Romanos (1.9-10)
Los motivos de Pablo
para visitar a Roma (1.11-15)
Su deseo de ánimo mutuo entre él y los Romanos (1.11-12)
Su deseo de una cosecha entre ellos (1.13)
Su deseo de predicar a toda clase de gentiles (1.14-15)
La confianza de Pablo en su evangelio (1.16-17)
El propósito de la carta (15.14-19)
Una defensa de la inhabilidad de Pablo de visitar a los Romanos (15.20-22)
Sus planes actuales de visitarlos (15.23-29)
Petición de oración (15.30-32)
Bendición de paz (15.33)
Comendación de Febe (16.1-2)
Saludos (16.3-16)
Exhortaciones finales (16.17-20a)
Bendición de gracia (16.20b)
Saludos de parte de los colegas de Pablo (16.21-23 [24])
Doxología final (16.25-27)
Introducción de la carta (Romanos 1.1-17)
El cuerpo de la carta
(Romanos 1.18-15.13)
El pecado y la salvación de Judíos y Gentiles (Romanos 1.18-3.20)
La justificación de los Judíos y Gentiles por la fe en Cristo (Romanos 3.21-4.25)
La relación entre la ley, el evangelio y la conducta moral (Romanos 5.1-8.39)
El problema teológico de la incredulidad de los Judíos (Romanos 9.1-11.36)
Las implicaciones éticas y sociales del evangelio (Romanos 12.1-15.13)
Conclusión de la carta (Romanos 15.14-16.27)