Este archivo es una colección de apuntes y observaciones acerca de Evangelios. La colección crecerá poco a poco. Siempre será un proyecto 'en construcción' y ninguna sección llegará a ser 'completa.' Para mis apuntes sobre otros temas, favor de consultar nuestro índice completo

Esperamos hacer una nueva versión de nuestros materiales acerca de los Evangelios. Por mientras, puedes descargar nuestra versión original de 2013: http://recursos.giffmex.org/nt1/CatecismoEvangelios2013.pdf

Última actualización del presente documento: 28-11-2016

David Gifford

.Instrucciones

El estudio de los Evangelios

Los temas en los Evangelios

Los títulos de cada sección son ligas, tanto en la sección misma como en el índice. Para compartir la liga de una sección específica de este documento en un texto, correo o red social, haz clic en la liga con el botón derecho y seleccionar 'copiar liga' o su equivalente.

Hemos dividido las secciones para que sean fáciles de imprimir por separadas.

  1. Configura tu navegador web, en la sección para imprimir, para mostrar números de página en los pies de página.
  2. Busca la sección que deseas imprimir, y observa los números de página de esa sección.
  3. Limita la impresión a las páginas que deseas imprimir.

En cada sección hemos puesto el ícono de una casa ( ). Al presionar este ícono, regresarás al inicio y el índice.

Este documento es para el beneficio y el provecho personal de sus lectores, y no lo considero una fuente académica. Es mejor citar mis fuentes que citar el presente documento.

  • Las citas entre comillas son citas exactas en español, o traducciones mías de citas en inglés. La información bibliográfica aparece en la .Bibliografía de recursos consultados.
  • Los apuntes donde indico la fuente sin comillas son apuntes donde resumo la fuente en mis propias palabras, o adapto las palabras de la fuente de manera machacada, resumiendo, parafraseando, omitiendo y añadiendo palabras a mi gusto, sin rigor académico.
  • Los apuntes que no indican una fuente son observaciones mías, o datos tan generales que no hay necesidad de indicar la fuente.

Por lo general, los Cristianos usan el título La Gran Comisión para referirse a las palabras de Jesús en Mateo 28.19-20. En realidad los otros Evangelios y el libro de Hechos tienen exhortaciones a las misiones también.

Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén. (Mateo 28.19-20)

Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. (Marcos 16.15)

y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones, comenzando desde Jerusalén. (Lucas 24.47)

Entonces Jesús les dijo otra vez: Paz a vosotros. Como me envió el Padre, así también yo os envío. (Juan 20.21)

pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra. (Hechos 1.8)

Desde el siglo XVIII muchos eruditos se han enfocado en el estudio histórico de los Evangelios. Es decir, han buscado hallar todo lo que se puede decir acerca de Jesús dentro de los límites de las leyes de la investigación histórica y científica. ¿Qué podemos afirmar acerca de Jesús que un historiador usando un método científico no negaría? ¿Qué detalles acerca de Jesús se pueden afirmar como probables usando el método histórico?


El Cristiano confiado en la historicidad de los Evangelios afirma todo lo que ellos dicen acerca de Jesús: que hizo milagros, que fue el Hijo de Dios, y que se resucitó de los muertos, etc. Un historiador tiene que ser más estricto y limitarse a lo que se puede decir con confianza después de aplicar las leyes del método histórico. En parte es cuestión de los límites de su especialidad. Pero en gran parte es problema de presuposiciones equivocadas. Muchos historiadores empiezan asumiendo que Dios no existe, que no hay milagros, etc. Y cuando llegan a los Evangelios están predispuestos a descartar todo lo que no concuerda con sus creencias antisobrenaturales.


Hay lugar para estudios científicos e históricos de la Biblia. Pero el Cristiano debe reconocer que estos son estudios con un uso limitado. En cambio, el Cristiano estudia su Biblia para entender su fe mejor, y resulta afirmando mucho más de lo que pueden afirmar los historiadores.


Las búsquedas del Jesús histórico


Hubo tres movimientos académicos que llamamos las «búsquedas del Jesús histórico». Eran intentos de aplicar los métodos de la historiografía a los Evangelios para llegar al personaje histórico de Jesús de Nazaret detrás de los Evangelios. Las búsquedas preguntaban, «Dentro de los límites de la investigación historiográfica, ¿qué podemos decir con seguridad acerca de Jesús?»


La primera búsqueda del Jesús histórico surgió entre 1850-1900 , cuando muchos eruditos empezaron a dudar la veracidad de los Evangelios. Estos eruditos decían que los apóstoles eran testimonios prejuiciados que no podían producir obras históricas imparciales, porque eran adoradores de Jesús. Así que el retrato de Jesús que encontramos en los Evangelios fue distorcionado por la fe de los autores. El reto era de llegar a un retrato de Jesús imparcial, con fundamentos históricos.

En ese tiempo muchas “Vidas de Jesús” fueron escritos por varios autores.

  • Un problema es que no podían ponerse de acuerdo.
  • Otro problema es que no enfatizaban el aspecto escatológico y apocalíptico de los Evangelios.

Alberto Schweitzer comentó que estos libros comunicaban más acerca de sus autores que acerca de Jesús. Según Schweitzer, los autores parecían haber mirado en el pozo de la historia buscando a Jesús, pero lo que encontraron fue su propio reflejo.

Martin Kähler repudió la idea que uno puede divorciar “el Jesús de la historia” y “el Cristo de la fe.” La fe cristiana no es una fe docética de principios abstractos. El Cristianismo se basa en la historia y depende de la historicidad de lo que dicen los Evangelios.


La segunda búsqueda del Jesús histórico surgió entre 1953-1975, cuando hubo una nueva confianza de parte de algunos eruditos. Ellos afirmaron que los Evangelios podían tener más material auténtico acerca de Jesús, a pesar de que fueron escritos por sus seguidores. Los proponentes más destacados de la segunda búsqueda fueron Ernst Käsemann y Günther Bornkamm.

El movimiento fue influenciado por el existencialismo. El Jesús de estos eruditos parecía un filósofo existencialista, y cuando el existencialismo pasó de moda, la segunda búsqueda perdío su iniciativa.


La tercera búsqueda empezó en los años 80 y sigue hasta el presente, con un nuevo optimismo acerca de la posibilidad de entender a Jesús por medio de los Evangelios. Se aprovecha de estudios sociológicos, culturales y retóricos acerca del tiempo de Jesús.

La tercera búsqueda incluye eruditos conservadores y evangélicos como Ben Witherington III y N. T. Wright, además de los eruditos liberales como los miembros del “Seminario de Jesús”


El Seminario de Jesús


El Seminario de Jesús es un grupo de alrededor de 150 eruditos radicales de norteamérica que se han reunido periódicamente desde 1985 para juzgar la autenticidad de los dichos de Jesús que se presentan en los Evangelios. El Seminario de Jesús llegó a ser famoso en la prensa por causa de sus declaraciones controvertidas y por su método distinto (los miembros votan usando fichas de diferentes colores para representar niveles de autenticidad). Según el Seminario, solo 18% de los dichos de Jesús en los Evangelios son auténticos.


Ben Witherington critica al Seminario así:

  • El Seminario no tiene el apoyo de las asociaciones oficiales de académicos que estudian el Nuevo Testamento.
  • El Seminario fue fundado con el fin de desacreditar a los fundamentalistas, así que fue prejuiciado desde el principio
  • Los fundadores del Seminario han excluido la gran mayoría de los eruditos del NT, especialmente a los eruditos conservadores
  • El Seminario se inclina a favorecer la autenticidad del Evangelio de Tomás, una obra que muchos eruditos rechazan como muy tarde e influenciado por el Gnosticismo

Witherington III, Ben, The Jesus Quest. Downer's Grove IL, InterVarsity Press, 1997, 43-48.

La siguiente tabla resume las grandes diferencias entre los tres Evangelios Sinópticos y el Evangelio de Juan:

Los Evangelios SinópticosEl Evangelio de Juan
Durante el ministerio de Jesús lo encontramos mayormente en GalileaLa acción ocurre mayormente en Jerusalén y Betania en todo el Evangelio
Las palabras de Jesús son mayormente dichos cortos como parábolasJuan no contiene parábolas, y las palabras de Jesús son diálogos y monólogos largos
El contraste principal es cronológico: este siglo vs el siglo venideroEn Juan el contraste principal es vertical: el cielo vs la tierra
Los enemigos de Jesús son los Fariseos, los Saduceos y otros líderes religiososJuan muchas veces los llama «los Judíos»
Jesús sacude el templo en la semana de su muerteJesús sacude el templo en cap. 2 al inicio de su ministerio
Las autoridades temen arrestar a Jesús a causa de su popularidadLas autoridades quieren arrestar a Jesús a causa de su popularidad
Elementos de los Sinópticos que no aparecen en Juan:
Las parábolas, los exorcismos, la curación de leprosos, los publicanos, los Saduceos, los pecadores compartiendo mesa con Jesús, el nacimiento, bautismo, tentación y transfiguración de Jesús, el huerto de Getsemaní, las burlas de los testigos de la crucifixión, el Sermón del Monte, el discurso del Monte de Olivos, la institución de la Santa Cena, enseñanza sobre las limosnas, sobre el enojo, sobre el matrimonio y el divorcio, sobre el perdón, sobre los impuestos, y sobre las posesiones.
Elementos de Juan que no o casi no aparecen en los Sinópticos:
Nicodemo, la mujer samaritana, todo el material de capítulos 7-11 y capítulos 14-17, los dichos «Yo soy», el lavamiento de los pies de los discípulos, nueve milagros, la conversación con Pilato, y las dudas de Tomás.
Términos que son claves en los Sinópticos pero no en Juan:
El reino de Dios, el arrepentimiento, el evangelio, la parusía
Términos que son claves en Juan pero no en los Sinópticos:
Amar, creer, el Hijo, la luz, el mundo, el Padre, los testigos, las tinieblas, la verdad, la vida

La palabra «evangelio» viene de la palabra griega , que significa «buenas nuevas.»


Es importante distinguir entre las palabras «evangelio» (con e minúscula), que se refiere al mensaje cristiano, y «Evangelio» (con e mayúscula), que se refiere a un libro que relata la vida de Jesús.


Justino Martir fue el primero en poner el nombre Evangelio a los cuatro primeros libros que encontramos en el Nuevo Testamento.


La frase «género literario» se refiere a la clase de literatura al cual un texto pertenece. Cada género tiene sus propias formas, propósitos y reglas de interpretación. Por ejemplo, cuando lees un artículo en las noticias, lo lees para buscar información acerca de los que sucedió. Pero cuando lees un ensayo editorial, lo lees para entender y evaluar las opiniones de su autor. Es por esta razón que debemos determinar el género literario de los Evangelios, para saber interpretarlos correctamente.


Según el criterio del presente autor, el género de los Evangelios es una biografía de Jesús de Nazaret, escrita para ayudar a sus seguidores.


Algunos insisten que los Evangelios no son biografías, porque los Evangelios tienen muchas diferencias de las biografías:

  • Son libros anónimos
  • Omiten muchos detalles que normalmente esperamos en una biografía: descripciones de su apariencia física, su personalidad y su carácter, y detalles sobre su niñez, su educación, su familia
  • Son libros con propósitos teológicos y evangelísticos, escritos por personas parciales, no neutrales
  • Son libros que muchas veces no son estrictamente cronológicos.

Sin embargo, no debemos insistir que las biografías antiguas se conformen a las expectativas que ponemos sobre las biografías modernas. Las biografías del mundo antiguo no necesitaban ser imparciales, cronológicas o comprensivas. No fueron escritas para presentar una historia de manera neutral. Eran obras literarias que ponían sus protagonistas como ejemplos y modelos para que el público los imitara. El autor simplemente necesitaba resumir la vida de la persona con algunos sucesos claves, y con suficiente material para que el lector tuviera un retrato adecuado de la persona.

El problema sinóptico es el problema de explicar las muchas similitudes entre los tres Evangelios Sinópticos (Mateo, Marcos y Lucas). Parece que algunos copiaron a otros o por lo menos los usaron como fuentes. ¿Quién usó a quién? Es decir, ¿cuáles de los Evangelios sirve como fuente para los demás? ¿o será que los tres Evangelios son similares porque usan otra fuente que desconocemos?


La palabra 'sinóptico' quiere decir «ver juntos». Mateo, Marcos y Lucas son Evangelios 'Sinópticos' porque presentan el ministerio de Jesús de manera similar. Las coincidencias entre las palabras que usan, y el orden en que presentan el material, son muchas.


La opinión tradicional de la iglesia antes del siglo XVIII era que cada Evangelista escribió independientemente de los demás, que los cuatro escribieron en el orden en que los encontramos en nuestras Biblias (Mateo primero, luego Marcos, Lucas y al final Juan), y que las coincidencias eran milagrosas.


Una teoría menos prominente para resolver este problema se llama la teoría de los dos Evangelios. Esta teoría propone que Mateo y Lucas escribieron primero, y que Marcos usó Mateo y Lucas como fuentes para producir un Evangelio más breve y conciso.

Hay objeciones significativas a esta teoría:

  • Ya que existían Evangelios más completos como Mateo y Lucas, ¿qué necesidad hubo de otro Evangelio más breve? Es más razonable creer que Marcos escribió primero, y que Mateo y Lucas quisieron añadir más material para hacer Evangelios más completos.
  • El lenguaje de Mateo y Lucas es más refinado que el lenguaje de Marcos. Es más razonable creer que Marcos escribió primero con su estilo rústico, y que Mateo y Lucas lo usaron como fuente, y mejoraron su estilo y vocabulario.


La teoría más aceptada para resolver el problema sinóptico hoy en día es la teoría de las dos fuentes. Esta teoría propone dos cosas:

  1. Que Marcos escribió primero, y que Mateo y Lucas usaron el Evangelio de Marcos como fuente.
  2. Que Mateo y Lucas también usaron otra fuente escrita, un documento hipotético que llamamos Q (de quelle, una palabra latín que significa 'fuente').

Evidencia a favor de la prioridad de Marcos (es decir, evidencia que Marcos fue escrito primero):

  • Como mencionamos arriba, Marcos es más breve y menos refinado. Tiene más sentido que Mateo y Lucas usaron el Evangelio de Marcos, y añadieron más material, y cambiaron su estilo rústico por un estilo más refinado.
  • Sólo 31 de los 661 versículos de Marcos no se encuentran en Mateo o Lucas.
  • 97% del material en Marcos tiene paralelo en Mateo, y 88% de Marcos tiene paralelo en Lucas.
  • Las veces que Mateo se desvía del orden de eventos en Marcos, Lucas apoya el orden de Marcos; y las veces que Lucas se desvía del orden de eventos de Marcos, Mateo apoya el orden de Marcos. Mateo y Lucas nunca se concuerdan contra Marcos en cuanto al orden cronológico de los eventos y pasajes. Esto quiere decir que Mateo y Lucas usaron el Evangelio de Marcos, pero el autor de Mateo no conocía el Evangelio de Lucas, y el autor de Lucas no conocía el Evangelio de Mateo.

Hay aproximadamente 250 versículos que los Evangelios de Mateo y Lucas tienen en común pero no aparecen en Marcos. En este material Mateo y Lucas coinciden en cuanto al orden de eventos. Este dato es evidencia de que hubo otro material escrito que tanto Mateo como Lucas utilizaron como fuente.


Tanto Mateo como Lucas también tiene material que no coincide con ninguno de los otros dos. Los académicos llaman M al material único de Mateo, y L al material que solo aparece en Lucas.


Entonces, podemos decir que hay cuatro categorías de contenido que aparecen en los Evangelios Sinópticos:

  • El contenido que Mateo y Lucas comparten con el Evangelio de Marcos (Marcos)
  • El contenido que Mateo y Lucas comparten entre sí (Q)
  • El contenido que sólo aparece en Mateo (M)
  • El contenido que sólo aparece en Lucas (L)


Algunos escritores conservadores rechazan la teoría de las dos fuentes

  • En parte, porque el documento Q no existe y es un documento hipotético.
  • En parte, porque el testimonio de Eusebio era que Mateo escribió primero.
  • Y en parte porque algunos comentaristas añaden ideas no bíblicas a esta teoría, y pasan más tiempo creando hipótesis acerca del contendio de Q y menos tiempo explicando el texto bíblico.

Podemos responder a estas objeciones:

  • Es cierto que Q es un documento hipotético. Sin embargo, esta teoría es la que explica los datos mejor.
  • No estamos obligados a creer todo lo que escribió Eusebio, que no era inspirado o infalible.
  • Es cierto que hay autores que añaden elementos no bíblicos y pierden su tiempo en pormenores. Sin embargo, esta teoría no es "menos bíblica" o "menos conservador", y podemos aceptarla sin aceptar las cosas erróneas que otros añaden a ella.

En realidad, lo importante para el Cristiano es leer cada Evangelio tal como lo tenemos, notar el material que cada Evangelista decidió incluir y enfatizar, y notar cómo el Evangelista presenta su material. Estas actividades no dependen de una teoría u otra. Podemos comparar los pasajes paralelos y apreciar la perspectiva distinta de cada Evangelio sin tomar decisiones sobre el problema sinóptico. Pero un pastor debe por lo menos saber el problema, las propuestas soluciones, y los términos asociados con este problema para poder leer los comentarios con entendimiento.

La armonización es el intento de unir los pasajes paralelos que encontramos en los Evangelios, y ponerlos en orden cronológico. Los resultados se llaman armonías o sinopsis. Estos libros demuestran los pasajes paralelos lado a lado para facilitar la comparación de los pasajes.


Las ventajas de usar una armonía o un sinopsis son dos:

  • Se puede ver un panorama más o menos cronológico de la vida de Jesucristo.
  • Se puede ver los paralelos y las diferencias entre los pasajes paralelos en los Evangelios: los detalles que cada Evangelista incluye o excluye.

Sin embargo, es importante no predicar de una reconstrucción hipotética basada en una armonía. Dios nos dio cuatro Evangelios, cada uno con una distinta perspectiva. El predicador debe basar su sermón en un texto de uno de los Evangelios, y proclamar, por ejemplo, lo que Marcos quiso enfatizar en su presentación del suceso, no una combinación de los detalles de cada Evangelio.

Como mencionamos en la sección sobre la armonización, es importante no predicar de una reconstrucción hipotética basada en una armonía. Dios nos dio cuatro Evangelios, cada uno con una distinta perspectiva. El predicador debe escoger su pasaje, y compararlo con los pasajes paralelos, para buscar pistas del enfoque y el mensaje particular de su pasaje. El predicador debe basar su sermón en ese pasaje, y no en una combinación de los detalles de cada Evangelio.


El predicador debe reconocer dos niveles interpretativos para los Evangelios:

  • El contexto de Jesús, sus discípulos y sus contemporáneos dentro del texto de los Evangelios
  • El contexto de los Evangelistas y las personas para quienes ellos escribieron sus Evangelios

Esto implica que nuestro sermón debe enfocarse en dos cosas:

  • ¿Qué quiso decir Jesús a sus contemporáneos?
  • ¿Qué relevancia tendría esta historia de Jesús para los Cristianos a los cuales el Evangelista escribió? ¿Por qué incluyó esta historia en su Evangelio?

El predicador debe atender al contexto literario de su pasaje. Es decir, ¿por qué Lucas ubicó este pasaje aquí, entre el pasaje anterior y el pasaje que sigue? ¿Hay alguna conexión entre estos pasajes? Por ejemplo, muchos piensan en Mateo 18.15-20 como una sección dura y severa, que se trata de castigar a las personas. Pero el pasaje anterior se trata de la búsqueda de las ovejas perdidas, y el pasaje que sigue se trata de perdonar a los que nos ofenden setenta y siete veces. Vemos que Mateo 18.15-20 no se enfoca en el castigo sino en el deseo de rescatar a las personas cuando se desvían del camino de Dios.

Además, cuando comparamos el presente pasaje con toda la historia que Lucas escribe, ¿hay alguna manera en que este pasaje avanza la narrativa? ¿Hay conexiones con algún momento anterior en la historia, o con algún momento que viene después? Por ejemplo, la ejecución de Juan el Bautista añade tensión y un sentido de peligro a la historia, y anticipa la muerte de Jesús.


Es importante evitar la tentación de moralizar, es decir, de convertir los detalles ordinarios en lecciones morales que no tiene nada que ver con el propósito del Evangelista. Por ejemplo, en su afán de buscar una aplicación, algunos predicadores toman el detalle que Jesús «fijó su mirada» en cierta persona, y lo convierte en una aplicación para hoy: «debemos fijar nuestra mirada en las personas.»


Es lícito intentar psicoanalizar a los personajes, es decir, intentar imaginar lo que pensaban y sentían en ese momento. Por ejemplo, podríamos preguntarnos, «¿qué habrá sentido Pedro mientras caminaba sobre el agua?» A veces cuando hacemos esto, descubrimos algo nuevo acerca de la historia contenida en el pasaje.

Sin embargo, no debemos dar más importancia a nuestras conjeturas hipotéticas que a los detalles y los propósitos del pasaje bíblico mismo. La pregunta importante para la interpretación es, «¿Qué quiso comunicarnos Marcos en este pasaje?», no «¿cuál podría haver sido la reacción de las personas mencionadas en el pasaje?»


Siempre debemos evitar alegorizar las narrativas de los Evangelios. Alegorizar significa descartar la realidad histórica del pasaje y hacer analogías que no tienen nada que ver con lo que sucedió en la historia. Por ejemplo, en su afán de buscar la relevancia de la narrativa donde Jesús calma la tormenta en el mar de Galilea, algunos predicadores dicen que «de igual manera, Jesús calma las tempestades que tenemos en nuestros corazones.» Pero ese pasaje nos enseña acerca del poder de Jesús sobre la naturaleza. No habla acerca de su ministerio a nuestros corazones.


Sólo debemos usar los personajes del pasaje como buenos o malos ejemplos si nos sentimos seguros de que fue la intención del Evangelista presentarlos con ese propósito. Por ejemplo, no hay duda de que Lucas contrasta las actividades de Marta y María (Lc 10.38-42) para señalar a María como un buen ejemplo. Y tampoco hay duda de que Lucas presenta a Zaqueo como un buen ejemplo en Lucas 19.1-10. Pero por lo general, los personajes mencionados en los Evangelios aparecen ahí no porque el Evangelista quiere darnos una cadena de buenos y malos ejemplos para sermones, sino están ahí simplemente porque estuvieron presentes en esa ocasión en la vida de Jesús. El enfoque de los Evangelistas está en Jesús, y las preguntas claves son, «¿Quién es Jesús?» y «¿Cómo responderé a este Jesús que encuentro en el Evangelio?»

Hay muchas maneras de estudiar los Evangelios. Abajo simplemente daremos descripciones breves para cada uno de los acercamientos más reconocidos.


La crítica canónica estudia la relación del contenido del documento con el resto del canon bíblico.

Es bueno comparar Escritura con Escritura, y ver como otros libros de la Biblia tratan los temas del pasaje que estamos estudiando. Sin embargo, este acercamiento no debe llegar a ser sustituto por el estudio cuidadoso del texto mismo.


La crítica de formas estudia la forma final de una perícopa, comparándola con perícopas similares para determinar su género literario y estudiar la manera en que el autor utilizó y ajustó el género para sus propósitos y su contexto.

Este acercamiento nos puede ayudar a estudiar pasajes que pertenecen a géneros literarios con formatos bien definidos.


La crítica de fuentes busca las “arrugas” de cada perícopa (cada pasaje) para determinar las fuentes literarias y orales usadas por el autor. Este acercamiento pregunta, ¿Hay partes de este Evangelio que el Evangelista copió de otros libros?

Este acercamiento se considera importante para los académicos que estudian el problema sinóptico. Pero no nos ayuda a entender el texto mejor. Es fácil perdernos en reconstrucciones especulativas acerca de las fuentes de un texto bíblico. Al final lo que nos interesa es la forma final del Evangelio, y su significado.


La crítica histórica estudia el trasfondo histórico y cultural de un Evangelio para determinar los factores históricos que influenciaron la redacción del documento.

Este acercamiento tiende ser especulativo. No podemos estar muy seguros acerca de los factores históricos que influenciaron más al escritor cuando escribió al texto


La crítica lingüística estudia las palabras y frases usadas en un texto para determinar su significado.

Este acercamiento es de mucha ayuda para los pastores, que investigan en léxicos y diccionarios teológicos para aprender la historia detrás de las palabras griegas.


La crítica literaria estudia el autor, desinatario, circunstancias, propósito, integridad, etc, de un Evangelio.

En el caso de los Evangelios, este acercamiento tiene ser de menos ayuda. Los Evangelios son documentos anónimos escritos para un público amplio. En lugar de intentar mirar 'detrás del texto' del Evangelio, debemos enfocarnos más en el texto mismo.


La crítica de redacción estudia la manera en que el autor ha ordenado la forma final de su texto. ¿Por qué puso las perícopas en este orden? ¿Por qué lo escribió de esta manera? ¿Cómo ha usado y adaptado sus fuentes? El objetivo es llegar a la contribución teológica única de cada Evangelista – la teología de Lucas, por ejemplo, en contraste con la teología de Mateo o Marcos.

Este acercamiento puede ser de mucha ayuda para el pastor. Pero por enfocarnos tanto en el Evangelista y su mensaje, no debemos olvidarnos de Jesús mismo, y el contexto de él que encontramos en el Evangelio.


La critica textual compara los varios manuscritos extantes en griego para determinar el contenido del documento original.

Este acercamiento es la base de los aparatos críticos que encontramos en los Nuevos Testamentos en griego.


La crítica de tradiciones especula acerca de la formación de las perícopas del texto – el origen y la trasmisión oral de las historias que encontramos en los Evangelios.

Este acercamiento es especulativo y escéptico y no contribuye tanto a la interpretación del texto. Sea lo que sea el desarrollo histórico detrás de un texto, lo que importa para el intérprete es la forma final.

Los autores de cada Evangelio eran distintos

Los Evangelios son libros anónimos. Ninguno menciona el nombre de su autor. La tradición de la iglesia antigua es que los autores fueron:

  • El apostol Mateo, el cobrador de impuestos (también conocido como Leví)
  • Marcos, que acompañó a apostol Pablo en su primer viaje misionero y que según la tradición, fue intérprete para el apostol Pedro en Roma. Algunos plantean que Marcos 14.51-52 son autobiográficos, que Marcos fue el joven que corrió desnudo del huerto
  • Lucas fue médico y compañero del apostol Pablo. Es interesante notar que este Evangelio habla con más precisión sobre la medicina que los otros Evangelios
  • El apostol Juan, el hijo de Zebedeo. Debemos notar que el Evangelio de Juan tiene dos autores: el discípulo amado, y el redactor que añade las palabras finales del Evangelio

El retrato de Jesús en cada Evangelio es distinto

  • Mateo presenta a Jesús como el Rey mesiánico que cumple las profecías de las Escrituras.
  • Marcos lo presenta como el Hijo del hombre [de Daniel 7] y como el Siervo que sufre [de Isaías 53].
  • Lucas lo presenta como el Hijo de Dios, como el ser humano ideal, y como un profeta.
  • Juan lo presenta como el Verbo, como el gran Yo Soy, y como un Hijo que fue enviado por su Padre para cumplir una misión.

La estructura de los Evangelios es diferente

Mateo alterna entre secciones narrativas y cinco largos discursos de Jesús:

  • El Sermón del Monte (Mt 5-7)
  • El discurso misionero (Mt 10)
  • Las parábolas del reino (Mt 13)
  • El discurso eclesiástico (Mt 18)
  • El discurso escatológico (Mt 23-25)

Acerca de la estructura de Marcos no hay consenso, pero se puede decir que su enfoque es más en la pasión de Jesús que en sus tres años de ministerio.

Lucas es el autor que más ha intentado presentar los hechos en orden cronológico. También debemos notar que Lucas 9.51-19.48 es una sección larga que gira alrededor del último viaje de Jesús a Jerusalén.

Juan tiene dos secciones distintas:

  • Capítulos 1-12 se enfocan en las señales milagrosas que Cristo hizo para estimular la fe en él
  • Capítulos 13-21 se enfocan en el aposento alto, y en la hora de la exaltación de Cristo - su crucifixión y resurrección.

La presentación de la muerte de Jesús es diferente en cada Evangelio

  • Mateo enfatiza el complot de los enemigos en su deseo de deshacerse de Jesús.
  • Marcos enfatiza la naturaleza triste y trágica de la crucifixión.
  • Lucas enfatiza la inocencia de Jesús, que fue ejecutado sin merecerlo.
  • Juan describe la crucifixión como la exaltación y la gloria de Jesús. Jesús se demuestra soberano y con calma durante sus sufrimientos.

Los temas que cada Evangelio enfatiza son distintos

Mateo

  • El cumplimiento de las Escrituras
  • Jesús como un nuevo Moisés
  • La misericordia y el perdón
  • La interpretación de la ley de Moisés
  • La justicia
  • La presencia de Dios
  • La adoración rendida a Jesús
  • Los Gentiles y los Judíos

Marcos

  • La presión y el temor de las multitudes
  • La compasión de Jesús
  • Los milagros y los hechos de Jesús
  • Los demonios y el intento de Jesús de callarlos (el «secreto mesiánico»)
  • El fracaso de los discípulos, especialmente Pedro
  • Los adversarios de Jesús
  • La cruz (Marcos ubica su primera predicción de la pasión en capítulo dos, y su narrativa de Semana Santa empieza en capítulo 11)

Lucas

  • El dinero y las riquezas
  • Los marginados (las mujeres, los niños, los leprosos, los pobres, los pecadores, los Gentiles)
    • Lucas menciona diez mujeres que los otros Evangelios no mencionan, y menciona tres mujeres más en las parábolas)
  • El plan de Dios y el hecho de que la muerte de Jesús era necesaria
  • Los ángeles (aparecen más de 20 veces)
  • Las canciones y el gozo
  • Individuos piadosos

Juan

  • Jesús, un hijo enviado por su Padre en una misión
  • El templo
  • Las fiestas y tradiciones de los Judíos
  • El acto de creer
  • La vida eterna y el nuevo nacimiento
  • La alta Cristología (el Verbo, los dichos Yo soy)
  • El Consolador
  • El amor

El estilo literario de cada Evangelio es distinto

Mateo

  • Tiene un estilo didáctico. Parece un manual para usar con nuevos discípulos
  • Tiene cinco discursos largos
  • Contiene muchas citas del Antiguo Testamento

Marcos

  • Tiene un estilo griego más rústico / menos refinado
  • Se enfoca en los hechos de Jesús más que en sus palabras
  • Da la impresión de prisa y de mucha actividad: Jesús pasa de una actividad a otra rápidamente; las multitudes lo presionan; y Marcos usa la conjunción «y» y las frases «en seguida» o «inmediatamente» con frecuencia.
  • En el griego usa el presente histórico (dice «Jesús pasa» en lugar de «Jesús pasó», aunque habla de un suceso en el pasado)
  • Usa historias intercaladas
    • 3.20-35 - la historia de su familia interrumpida por la llegada de los maestros de la ley
    • 5.21-43 - La historia de la hija de Jairo interrumpida por la llegada de la mujer con flujo de sangre
    • 6.6-30 - La historia de la muerte de Juan rodeada por el envío y el informe de los discípulos
    • 11.12-20 - La historia del sacudido del templo rodeada por la historia de la higuera maldecida
    • 14.54-15.15 - Los juicios de Jesús interrumpidos por la historia de Pedro

Lucas

  • Tiene un estilo elocuente y elevado
  • A veces usa términos médicos precisos (4.35, 4.38, 5.12, 8.44, 13.11, etc)
  • Contiene varias parábolas que los otros Evangelios no contienen
  • Es el primer tomo de una obra de dos tomos (Lucas-Hechos)

Juan

  • Usa muchos contrastes agudos (cielo y tierra, día y noche, luz y tinieblas, carne y espíritu, verdad y mentira)
  • Usa mucha ironía donde las personas hablan, y sus palabras son más profundas de lo que ellos mismos se dan cuenta (9.40-41, 11.50)
  • Contiene muchas ocasiones donde Jesús habla, las personas presentes no entienden sus palabras, y Jesús los corrige (p. ej. Juan 8.21-23)
  • Véase la sección abajo, «El Evangelio de Juan vs los Evangelios Sinópticos» para más elementos distintivos

Tradicionalmente, se ha dicho que:

  • Mateo escribió a los Judíos,
  • Marcos escribió a los Romanos,
  • Lucas escribió a los Gentiles,
  • y Juan escribió a los Cristianos.

Estas categorías no ayudan mucho, porque:

  • Todos los primeros lectores fueron Cristianos, no sólo los de Juan
  • Los Romanos son Gentiles
  • y muchos piensan que Juan escribió a Judíos cristianos igual que Mateo

En muchos comentarios de antaño, el lector encontrará un afán de identificar con exactitud los primeros lectores de cada Evangelio. Se escribía con mucha confianza acerca de «la comunidad mateana», «la comunidad juanina», etc., e interpretaban cada pasaje con base en la supuesta identidad del público original de ese Evangelio.


En 1998 Richard Bauckham y otros autores escribieron un libro, The Gospels for All Christians («Los Evangelios para todos los Cristianos»), que causó una revolución entre los académicos. Su tesis, muy convincente, era que debemos abandonar la búsqueda de estas comunidades hipotéticas detrás de los Evangelios, por las siguientes razones:

  • El movimiento cristiano del primer siglo era una red de personas muy móviles. El Nuevo Testamento habla de viajes misioneros, de portadores de cartas, de los deseos de los autores de viajar para visitar a los destinatarios. Tiene mucho más sentido suponer que los Evangelios fueron escritos para un público geográficamente amplio, y no solo para los miembros de las congregaciónes de sus autores.
  • El intento de encontrar pistas de la situación de los destinatarios dentro de los detalles de los Evangelios se llama la lectura de espejo - tratar a los Evangelios como si fueran espejos que revelan las caras de sus autores y sus destinatarios. Sin embargo, este método interpretativo es apropiado para las epístolas del Nuevo Testamento, y no para los Evangelios.
  • Usar la lectura de espejo para interpretar los Evangelios resulta ser una lectura alegórica, donde el texto relata el ministerio de Jesús, pero el lector lo interpreta como si fuera ´simbólico, como si estuviera hablando de otra cosa - un contexto hipotético de la iglesia en el tiempo apostólico.
  • Podemos legítimamente discernir los intereses de cada Evangelista y la situación de sus destinatarios en la selección de los relatos que decidieron incluir, pero no debemos suponer que los Evangelistas distorcionaron los detalles de estos relatos para reflejar las situaciones que sus destinatarios enfrentaban.

El presente autor concuerda con Bauckham. En lugar de especular acerca de iglesias hipotéticas en situaciones específicas, es más saludable asumir que los Evangelios fueron escritos para una circulación amplia. Los Evangelistas seleccionaron los pasajes que incluyeron pensando en las necesidades de los Cristianos del primer siglo, pero fueron fieles en contar la historia de Jesús tal como ellos la habían recibido.